Data: febrero 5, 2015 | 4:53
INFORME ESPECIAL | Violencia criminal de la Yihad siria e iraquí divide al Islam...

Pueblos musulmanes califican al «Estado Islámico» como un movimiento fascista

Los musulmanes recuperan su religión al sufrir en carne propia la sanguinaria Yihad del grupo "Estado Islámico". | Foto Reuters

Los musulmanes recuperan los valores humanistas de su religión al sufrir en carne propia la sanguinaria Yihad del grupo «Estado Islámico» que asesinó quemando vivo a un soldado de Jordania. | Foto Reuters

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando | Agencias

Cuatro recientes entre una decena de los crímenes cometidos por el grupo EI (Estado Islámico, ISIS por sus siglas en inglés  que significa «Islamic State of Iraq and Siria»), incluyendo la ejecución de un sacerdote católico, no sólo han desatado un repudio mundial por encima de las ideologías sino también han posicionado al mundo islámico, la más grande comunidad religiosa del planeta junto al cristianismo, en franca y beligerante oposición contra esa agrupación calificada por los propios musulmanes como una «organización criminal y fascista». Estado Islámico es una fracción derivada de Al Qaeda.

El grupo viene radicalizando sus terroríficas acciones al haber sufrido una importante derrota militar en la batalla de Kobané a fines del pasado mes de enero, sobre la frontera entre Siria y Turquia, donde la guerrilla kurda apoyada por ejércitos aliados de Estados Unidos, Europa, Japón, Jordania y Egipto, ha reducido el territorio controlado por el Estado Islámico de la Yihad.

La gota que rebalsó el vaso ha sido la horrenda ejecución del piloto jordano Muaz al Kasabeh, joven militar de 26 años que fue quemado vivo luego de ser capturado el pasado 24 de diciembre cuando su avión se había estrellado en la provincia siria de Al Raqqa, cuartel general del califato yihadista, donde Estados Unidos lidera una alianza militar contra Estado Islámico y Al Qaeda. Inicialmente la Yihad intentó intercambiar al piloto jordano por una yihadista iraquí presa en Jordania; pero las negociaciones fracasaron.

El asesinato del piloto jordano fue filmado como los anteriores, y luego difundido en redes sociales.

El video, de enorme crudeza, muestra al soldado confinado en una jaula mientras es devorado por las llamas. Minutos antes de su trágico final, Muaz —vestido con una túnica naranja usada también por los rehenes occidentales decapitados en los últimos meses— espera su destino de pie entre las rejas, rodeado por militantes yihadistas encapuchados que incendiaron la jaula a través de un reguero que separaba a la víctima de sus verdugos.

El vídeo publicado este martes, de 22 minutos de duración, confirma las declaraciones publicadas hace más de un mes por un activista internauta de Al Raqqa, que alertó ya entonces que Muaz había muerto tras ser quemado vivo.

El sacerdote católico Paul Jacob fue ejecutado en Irak pocas horas después del asesinato del piloto jordano en Siria. | Foto Infobae.

El sacerdote católico Paul Jacob fue ejecutado en Irak pocas horas después del asesinato del piloto jordano en Siria. | Foto Infobae.

«Un grupo de miembros del ISIS están hablando entre ellos con entusiasmo de la ejecución del piloto jordano», publicó en su red social el pasado 8 de enero el activista que documenta en Twitter y Facebook las atrocidades cometidas por el ISIS en la citada provincia siria, bastión de la Yihad (Guerra Santa). El gobierno jordano ha corroborado el martes la información.

A las pocas horas de la inmolación de Muaz, los yihadistas asesinaron al sacerdote católico Paul Jacob en el campamento Ghazlani, al sur de Mosul, en Irak. “Jacob, quien fue secuestrado ocho meses atrás por los terroristas, era párroco en una iglesia”, informó el portal Infobae. Cuando lo secuestraron, los extremistas también detonaron la parroquia del sacerdote.

Estado Islámico es una organización de mercenarios entre los que participan alrededor de 2.000 insurrectos provenientes de los propios países de occidente como Gran Bretaña y Estados Unidos. Ocupó territorios en Iraq y Siria para imponer su régimen de terror. Expertos afirman que es diez veces más letal que su organización matriz Al Qaeda.

Guerra musulmana contra la Yihad

En reacción a este nuevo atroz asesinato de Estado Islámico, Jordania cobró la muerte de Muaz al Kasabeh, al que declaró héroe y mártir nacional, ejecutando este miércoles a dos yihadistas (terroristas que asesinan en nombre de Alá), entre ellos una mujer.

Uno de los ejecutados fue Ziad al Karbuli, antiguo ayudante del líder terrorista Abu Musab al Zarqawi, fundador de ISIS, muerto en un bombardeo estadounidense en Irak el año 2006.

La yihadista iraquí Sayida al Rishawi, presa en Jordania, fue ahorcada el miércoles en represalia por la muerte de Muaz al Kasabeh. El EI intentó un intercambio de prisioneros, incluyendo al japonés Kenji Goto, que fracasó. | Foto Reuters

La yihadista iraquí Sayida al Rishawi, presa en Jordania, fue ahorcada el miércoles en represalia por la muerte de Muaz al Kasabeh. El «EI» intentó un intercambio de prisioneros, incluyendo al japonés Kenji Goto, que fracasó. | Foto Reuters

También fue ahorcada la iraquí Sayida al Rishawi, de 35 años, cuya liberación había pedido en las últimas semanas el EI a cambio de la vida del piloto y del rehén japonés Kenji Goto, quien fue decapitado por ese grupo el sábado, al no prosperar la negociación de intercambio de prisioneros. Sayida al Rishawi estaba en la lista de condenados a muerte por un triple atentado con bomba en un hotel de Amán (capital de Jordania) en 2005, con un saldo de decenas de fallecidos.

El rey Abdalá II de Jordania regresó a su país tras suspender la visita que estaba realizando en Estados Unidos, donde se reunió con el presidente Barack Obama, y advirtió de que actuarán «sin contemplación» contra «esa camarilla de criminales», en alusión al EI.  «La sangre del mártir Muaz no habrá sido derramada en vano… La respuesta de Jordania y su ejército será dura», advirtió el monarca.

Según un comunicado de la Casa Real, Abdalá II afirmó que el mundo árabe e islámico está librando «una guerra sin cuartel para preservar su credo y los valores humanos».

Las condenas internacionales contra el asesinato del piloto jordano no se hicieron esperar, especialmente las del mundo árabe y musulmán, donde desvincularon el islam de los actos terroristas.

La Liga Árabe criticó la ejecución de Muaz porque «viola las leyes internacionales» y «se remonta a la Edad Media», mientras que, entre gobiernos, el sirio pidió a las autoridades jordanas cooperar en la lucha contra el EI.

El rey saudí, Salman bin Abdelaziz, envió un telegrama para expresar sus condolencias al monarca y pueblo jordanos, afirmando que ese «crimen atroz» es «contrario a la religión musulmana y al derecho humanitario».

En Egipto, donde las autoridades también repudiaron la ejecución del piloto, la prestigiosa institución del islam suní Al Azhar propugnó que los terroristas del Estado Islámico «merecen la muerte», así como ser «crucificados y mutilados», como castigo impuesto en el Corán para aquellos que «luchan contra Alá y su profeta».

El caso del periodista japonés Kenji Goto

Kenji Goto era un periodista japonés humanitario que trabajaba en favor de los niños y refugiados dentro la zona de guerra. | Foto AFP

Kenji Goto era un periodista japonés humanitario que trabajaba en favor de los niños y refugiados dentro la zona de guerra. | Foto AFP

«Cerrar los ojos y ser pacientes. Si nos gana la cólera y gritamos, se acabó. Es casi como rezar. Odiar no es cosa de hombres, juzgar le corresponde a Dios. Me lo enseñaron mis hermanos árabes», fue un mensaje escrito en su cuenta del Twitter por el periodista japonés de 47 años Kenji Goto, el 7 septiembre del año 2010; casi cinco años después Goto fue decapitado por «Estado Islámico»  y ese tuit ha tomado actualidad de manera viral en las redes durante las últimas horas.

Goto incursionó por cuenta propia en el territorio sirio bajo fuego, el pasado octubre, buscando a su amigo y compatriota Haruna Yukawa que había sido secuestrado por EI exigiendo $us 200 millones a cambio de su liberación. Goto también cayó en manos de la Yihad siria. Ambos japoneses fueron decapitados el pasado fin de semana. El periodista japonés fue fotografiado por sus captores exhibiendo imágenes de su compatriota decapitado antes que él. Estado Islámico cambió la demanda del rescate monetario por la liberación de la terrorista iraquí Sayida al Rishawi, ahorcada este miércoles en Jordania en represalia por el asesinato del piloto Muaz. El plazo del intercambio de los secuestrados japoneses por la iraquí presa en Jordania vencía el 29 de enero.

Estado Islámico difundió el sábado 31 de enero unas imágenes a través de su órgano de propaganda, Al Furqan, en las que Goto aparece arrodillado vestido con la túnica naranja, mientras un hombre encapuchado detrás de él culpa al gobierno japonés de su muerte. El vídeo termina con una foto del cuerpo tirado en el suelo, de espaldas, con la cabeza encima.

Al igual que en videos anteriores, antes de la decapitación, un hombre completamente vestido de negro, cuchillo en mano, habla junto a Goto, quien se encuentra de rodillas en el piso:

«Al gobierno japonés: ustedes, al igual que sus tontos aliados en la coalición satánica, deben entender que nosotros, por la gracia de Dios, somos un califato islámico con autoridad y poder, un Ejército sediento de su sangre», dice amenazante el cuchillero, anunciando que «la pesadilla para el Japón ha comenzado».

El grupo jihadista ya había anunciado el 24 de enero la ejecución del primer rehén japonés, Haruna Yukawa, en cuya búsqueda partió Goto.

El asesinato de los dos japoneses abrió un furibundo frente al Estado Islámico con el ejército del Japón, que reforzará su presencia en la guerra anti-yihad que lidera Estados Unidos sobre territorio sirio e iraquí, con apoyo de la guerrilla kurda de orientación izquierdista.

«Los terroristas son delincuentes», dijo el primer ministro japonés, Shinzo Abe. «Estamos decididos a perseguirlos y hacer que asuman su responsabilidad», advirtió.

LA ZAGA DE LAS DECAPITACIONES

La estrategia yihadista para sembrar terror entre los gobiernos que intervienen en la alianza con Estados Unidos para sofocar el islamismo extremo en Siria e Irak, consistió en tomar varios rehenes, en este caso tres norteamericanos (dos periodistas y un ex ranger) y dos voluntarios británicos, mantenerlos juntos e ir ejecutándolos sistemáticamente, uno por uno, anunciando el siguiente al mismo tiempo. Todas las víctimas visten la inconfundible túnica naranja, en alegoría a los presos de Al Qaeda en la cárcel militar norteamericana de Guantánamo.

James Foley, periodista norteamericanoJames Foley

El primero de la zaga fue el periodista norteamericano de New  Hampshire James Wright Foley, 40 años, que cubría zonas de conflicto en el Medio Oriente para el Global Post de Boston, cayó en manos de  Estado Islámico en noviembre del 2012 permaneciendo cautivo durante 22 meses. En agosto del 2014 la Yihad emitió el video de su decapitación, obligándole a responsabilizar de su muerte al gobierno de Obama. Las imágenes se titulan «Un mensaje a los Estados Unidos». La grabación comienza con el discurso del presidente estadounidense, Barack Obama, del 7 de agosto del 2014 en el que anunció el comienzo de los bombardeos contra el Estado Islámico (EI) en el norte de Irak, para frenar su avance hacia el Kurdistán y permitir la asistencia humanitaria a miles de desplazados. Posteriormente, aparece Foley pidiendo a su familia y amigos que se levanten contra las autoridades estadounidenses, de quienes dice que pusieron «el último clavo en su ataúd» por los bombardeos en Irak. Esto es lo que declara Foley antes de morir bajo la presión del filoso cuchillo:

«Desearía tener más tiempo, desearía ver a mi familia de nuevo, pero ese barco ya ha zarpado. A fin de cuentas, supongo que desearía no ser estadounidense», dice Foley, sereno y vestido de naranja, en una localización desértica no especificada, exhortando además a un hermano suyo, John Foley, soldado norteamericano de la Fuerza Aérea, «dejar las armas y dejar de matar al pueblo musulmán».

Finalmente el hombre encapuchado, en un inglés con acento británico, amenaza a Estados Unidos con las siguientes palabras, blandiendo el cuchillo antes de decapitar a Foley:

«Los musulmanes de todo tipo y condición han aceptado al Estado Islámico como sus líderes… Cualquier intento tuyo, Obama, de negar a los musulmanes su derecho a vivir en seguridad bajo el califato resultará en el derramamiento de sangre de tu pueblo».

Luego decapita a Foley y finalmente aparece su cabeza encima de su cuerpo inerte. El video termina con el encapuchado amenazando de muerte a otro periodista estadounidense secuestrado, Steven Joel Sotloff, cuya vida «depende de la próxima decisión de Obama».

VIDEO | La decapitación de James Foley | ADVERTENCIA: estas imágenes pueden herir su sensibilidad

Steven Sotloff, periodista norteamericanoSteven Sotloff

El 2 de septiembre del 2014, fue decapitado el periodista norteamericano Steven Sotloff, la segunda víctima.  Sotloff, un reportero de 31 años que trabajaba en medios de Miami, se había trasladado a Medio Oriente para cubrir distintas zonas en conflicto. Fue secuestrado en Siria por los yihadistas en agosto de 2013. Su vida dependía, supuestamente, de que los Estados Unidos detuvieran los ataques contra blancos terroristas en Irak.

Estas fueron las últimas palabras de Sotloff en el video titulado «Un segundo mensaje para América», uno de los más difundidos de la sangrienta serie audiovisual, con un «prólogo» que muestra a Obama anunciando su decisión de no retroceder en la guerra contra Siria:

«Soy Steven Joel Sotloff. Estoy seguro de que ya saben exactamente quién soy y por qué aparezco frente a ustedes. Y ahora es el momento de mi mensaje: Obama, se suponía que tu política exterior de intervención en Irak era para la preservación de vidas estadounidenses y sus intereses. Así que, ¿por qué es que estoy pagando con mi vida el precio de tu interferencia? ¿No soy un ciudadano estadounidense? Has gastado miles de millones de dólares de los contribuyentes y hemos perdido a miles de nuestras tropas en nuestra lucha previa contra el Estado Islámico. ¿Así que dónde está el interés de la gente para recomenzar esta guerra? Por lo poco que sé de política exterior, recuerdo un tiempo en que no podías ganar una elección sin prometer traer de vuelta a casa desde Irak y Afganistán a nuestras tropas y cerrar Guantánamo. Ahora aquí estás, Obama, cerca del fin de tu mandato y sin haber logrado ninguna de esas cosas. De forma engañosa, nos haces marchar a nosotros, el pueblo estadounidense, al fuego ardiente».

Luego de decapitar a Sotloff y exhibir el cuerpo mutilado y la cabeza colocada sobre la espalda de la víctima, su ejecutor, presuntamente el mismo que asesinó a Foley, se dirigió a Obama y amenazó a quienes se opongan al Estado Islámico, con estas palabras:

«He vuelto, Obama, y estoy de vuelta debido a tu arrogante política exterior hacia el Estado Islámico, debido a tu insistencia en continuar tus bombardeos en la represa de Mosul, sin importar nuestras serias advertencias. Tú, Obama, por tus acciones obtendrás la muerte de otro ciudadano estadounidense. A medida que tus misiles continúen golpeando a nuestra gente, nuestro cuchillo continuará cortando los cuellos de tu gente. Aprovechamos esta oportunidad para advertir a aquellos Gobiernos que entren en esta malvada alianza con Estados Unidos contra el Estado Islámico de que se retiren y dejen a nuestra gente en paz».

Al final del mismo video en el que se exhibe la decapitación de Sotloff, el verdugo enmascarado muestra, todavía vivo, al británico David Haines, cuya siguiente ejecución anuncia el yihadista en caso de que Estados Unidos persista en invadir Siria conminando a los gobiernos que no respalden «la alianza diabólica de Estados Unidos contra el Estado Islámico».

David Haines, ex militar británicoDavid Haines

El 14 de septiembre del 2014, fue difundido el video que muestra la decapitación de David Cawthorne Haines, un ex soldado británico que se dedicaba a realizar acciones de ayuda humanaitaria en la zona del conflicto. Había sido capturado por la yihadistas en marzo de 2013 cerca de un campo de refugiados en la frontera entre Turquía y Siria. El video de su decapitación, titulado «Un mensaje a los aliados de Estados Unidos», tiene como introducción un discurso del Primer Ministro Británico, David Cameron, anunciando que su gobierno apoyará militarmente a las fuerzas kurdas que combaten contra la Yihad en Irak, apoyando a las fuerzas aliadas. Luego aparece Haines, con el atuendo anaranjado de los condenados por EI, arrodillado junto al verdugo enmascarado y con ropas negras, y comienza a hablar:

«Mi nombre es David Cawthorne Haines. Quiero decir que considero a David Cameron el responsable de mi ejecución: Tú entraste voluntariamente en coalición con los Estados Unidos contra el Estado Islámico, justo como hizo tu predecesor, Tony Blair… desafortunadamente, somos los británicos los que acabaremos pagando el precio por las decisiones egoístas de nuestro Parlamento».

Luego es decapitado y el verdugo, al momento de presentar a la siguiente víctima, Alan Henning, aún vivo en el video, advierte al gobierno inglés que «una alianza con América solo llevará a Cameron y a su gente a otra guerra sangrienta e imposible de ganar».

Alen Henning, taxista inglés, voluntario pacifista en la zona de guerraAlan Henning

El 26 de diciembre de 2013, el voluntario británico en pro de la niñez siria, Alan Henning, un taxista padre de dos hijos en edad escolar, presentado vivo en el video de la decapitación de Haines, fue secuestrado por un grupo de hombres enmascarados en la ciudad de Al Dana, cerca de la frontera con Turquía. Fue el cuarto decapitado. El 3 de octubre del 2014, Estado Islámico exhibió el video de su asesinato con las mismas características de las anteriores ejecuciones. Tras este asesinato, los terroristas anunciaron que la próxima víctima sería el ex soldado Peter Kassig, secuestrado junto a Henning.

Peter Kassig, un ex ranger norteamericano de 27 años convertido en voluntarioPeter Kassig

Peter Kassig, la quinta víctima anunciada, era un ex ranger de 27 años que el 2012 abandonó el Ejército norteamericano por una lesión de guerra, y decidió dedicarse a la ayuda humanitaria para los refugiados en Siria y el Líbano, para lo cual había vuelto a su país con el propósito de estudiar medicina de primeros auxilios. Desapareció a mediados del año 2013 poco después de retornar al Medio Oriente. Estado Islámico ofreció liberarlo a cambio de que Estados Unidos detenga los ataques contra Siria. Al no lograr ese objetivo, murió decapitado en octubre del 2014, días después de la ejecución del taxista británico Alan Henning.

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