Data: agosto 31, 2015 | 16:00
RUIN DESFALCO | Bajo su gestión han desaparecido Bs. 102,2 millones del Fondioc...

Bajo el estigma de la corrupción en el Fondo Indígena, renunció la ministra Achacollo

Después de cinco años a cargo del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo renunció.

Después de cinco años a cargo del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo renunció.

© Redacción Sol de Pando

La desaparición de más de cien millones de bolivianos (Bs 100’000.000) en medio de decenas de «proyectos fantasmas» que enriquecieron a una élite dirigencial campesina con nula conciencia indígena, precipitó la renuncia irrevocable de la ministra de Desarrollo Rural y Tierras, Nemesia Achacollo, considerada durante los últimos años una de las figuras en el Gabinete ministerial con el mayor estigma de corrupción en su desempeño. La renuncia se produjo sorpresivamente pasado el medio día de este lunes 31 de agosto. Hasta el cierre de esta edición algunas fuentes daban cuenta que el reemplazante sería el ex gobernador de La Paz César Cocarico.

Nemesia Achacollo, como cabeza de sector, no es sólo es responsable legal y política de las irregularidades cometidas por sus subalternos en la administración de los recursos del Fondo Indígena Originario Campesino (Fondioc), que provienen del 5% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH). La Ministra era además presidenta del Directorio del Fondo Indígena. Se la denunció también, con anterioridad, por tráfico de influencias y malos manejos en el saneamiento de tierras por parte del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), así como por varios hechos de nepotismo en dependencias de su ministerio.

El escándalo del Fondioc se desató el 11 de febrero de este año, cuando la Contraloría General del Estado informó haber detectado un daño económico de 71 millones de bolivianos en al menos 153 proyectos de desarrollo productivo y social, que no fueron ejecutados aunque recibieron los recursos económicos correspondientes, es decir fueron «obras fantasmas» con todo pagado al 100%.

El contralor Gabriel Herbas presentó denuncia ante el Ministerio Público (Fiscalía) contra los exdirectores ejecutivos Elvira Parra, Daniel Zapata y Marco Antonio Aramayo, por ser responsables directos del uso y administración de este Fondo Indígena. Tras ser dichas ex autoridades cauteladas en la cárcel pública, se determinó profundizar la investigación con una intervención a las cuentas del Fondioc, estableciéndose que el daño al Estado es mucho más grave que el detectado por la Contraloría; siendo la ministra Achacollo una de las principales responsables del desfalco.

El 25 de febrero el diputado opositor Rafael Quispe, en base al informe de la Contraloría presentó una querella penal contra Achacollo y la entonces candidata a la Gobernación de La Paz Felipa Huanca, que integró el directorio de Fondioc, y contra Roberto Machaca, ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), también integrante decisivo de aquel Directorio, además de 15 funcionarios administrativos del Fondo.

El 12 de abril Achacollo compareció a una interpelación de la Asamblea Legislativa Plurinacional donde admitió su responsabilidad y declaró estar «arrepentida» por dar «demasiada autonomía» a las organizaciones campesinas para gestionar tales recursos. «Yo solo dirigía las reuniones, ellos tomaban las decisiones», dijo Achacaollo haciendo recaer la responsabilidad sobre los demás miembros del Directorio que representaban a diversas confederaciones sindicales campesinas y centrales indígenas.

El 26 pasado de agosto, la interventora del Fondo Indígena Lariza Fuentes, informó que, después de un trabajo de seis meses, se concluyó que el daño cuantificado en el periodo 2009-2014 supera los 102,2 millones de bolivianos en al menos 743 proyectos. En el periodo 2005 al 2010 se habría manejado 382 millones de dólares para la ejecución de 3.462 proyectos. En las cajas del Fondo quedaron apenas Bs. 1,8 millones.

La intervención al Fondo Indígena implicó la liquidación del Directorio presidido por la ministra Achacollo. La Interventora concluyó que “el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras no cumplió como establece la Ley 1178 (Safco) con su rol de fiscalización, seguimiento y control. No efectuó la tuición que le corresponde». Esta lapidaria conclusión que pone a Achacollo y sus subalternos en la picota judicial, hizo inevitable la renuncia de la otrora intocable Ministra.

«Quiero manifestar a la opinión pública que no hemos cometido ningún delito, seguiré aportando al proceso de cambio en esta lucha conjunta que hemos venido trabajando los últimos años», declaró Achacollo al momento de oficializar su abrupta dimisión.

Se espera que en las próximas horas sea designado y posesionado el nuevo Ministro de Desarrollo Rural y Tierras, una vez que el presidente Evo Morales decida quién será el reemplazante.

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