Data: enero 12, 2020 | 19:11
ATB AL SERVICIO DE LA REPRESIÓN Y LA CORRUPCIÓN | El periodista transformado en próspero empresario bajo el padrinazgo de Quintana y García Linera, extorsionó al dueño de PAT junto al esbirro que tramó la matanza del Hotel Las Américas...

ITURRI Y CLAVIJO EXTORSIONARON A PAT

“Las amenazas continuaron esta vez con la participación del señor Jaime Iturri y Luis Nolberto Clavijo, quienes se identificaban como portavoces del Gobierno y me presionaban para que pueda finalmente entregar el medio de comunicación”, declaró Abdallah Daher ante la Fiscalía, el pasado 7 de enero. | Fotomontaje Sol de Pando

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando
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El Director de Prensa y socio accionista de la red televisiva ATB, Jaime Iturri Salmón, fue acusado —junto al ex jefe de Inteligencia Luis Nolberto Clavijo— de haber extorsionado al propietario de la red PAT, Abdallah Daher, para forzar la venta irregular de ese canal a favor de una organización criminal encabezada por los hermanos García Linera y el empresario venezolano Carlos Gill, dedicada a acaparar dolosamente el control de las principales cadenas televisivas del país como PAT y ATB, además de la Red Uno, entre varios otros medios.

La denuncia fue realizada por el propio empresario afectado, Abdallah Daher, quien, en declaración informativa que efectuó el pasado 7 de enero ante la Fiscalía de La Paz, reveló que un grupo articulado en torno al empresario venezolano Carlos Gill, y en representación del entonces vicepresidente Álvaro García Linera, le exigían entregar la gerencia de PAT al periodista Jaime Iturri, quien en ese momento también ejercía la dirección de ATB.

Tal denuncia corrobora que Iturri, férreamente apadrinado por el vicepresidente García Linea y el ministro Juan Ramón Quintana, utilizó la red ATB como un instrumento de represión y como un poderoso medio de comunicación al servicio de actividades delincuenciales del Gobierno de Evo Morales, incluso vinculadas al narcotráfico.

Según publicó El Deber este domingo, la extorsión a Daher se produjo en medio del escándalo del asesinato a un grupo de mercenarios que fueron ejecutados mientras dormían en habitaciones del Hotel Las Américas de la ciudad de Santa Cruz, en abril de 2009.

“Cuando comienza la supuesta extorsión contra Daher, el caso ‘Terrorismo’ estaba comenzando” —informó El Deber— “El apellido del empresario aparecía en una lista anotada en la libreta de Eduardo Rózsa, uno de los muertos en el hotel Las Américas. Ese, según contó en su declaración, fue uno de los elementos para presionarlo”.

Según declaró Daher, Iturri lo habría amenazado con hacer público (vía ATB) el supuesto involucramiento de un hijo del entonces dueño de PAT en un caso de contrabando, además de la presunta vinculación de Daher con el grupo de Rozsa, si no cedía el control de su canal al grupo empresarial de García Linera. A fin de persuadirlo sobre la “seriedad” de la amenaza, Daher dijo que entre los extorsionadores había aparecido un ex jefe de Inteligencia del Ministerio de Gobierno, Luis Nolberto Clavijo, casualmente el mismo que tendió la celada al grupo de Rozsa hospedándose en el mismo Hotel Las Américas antes de la matanza.

Extorsión escalonada y sistemática

El contacto inicial con Daher, en representación de García Linera, según Daher, fue el mismo empresario venezolano Carlos Gill (dueño de La Razón y ATB dentro un amplio y diverso conglomerado empresarial montado por Gill, los hermanos García Linera y otros empresarios «evistas» privilegiados por el régimen).

Según precisó El Deber, Carlos Gill habría sido el primero en manifestar interés por la red PAT y le dijo a Daher que “Álvaro García Linera lo odiaba y si quería continuar en Bolivia debía entregar PAT”. Daher aseguró que Gill le puso una metáfora: “Cuando tienes un cáncer y una gangrena, es mejor perder un miembro para poder salvar el resto del cuerpo”.

Daher aclaró que después de los primeros contactos con Gill, el principal testaferro del inversor venezolano, Marcelo Hurtado, se encargó de ejercer las presiones, junto a Jaime Iturri, para apoderarse de PAT. Luego entró em escena Clavijo.

“Las amenazas continuaron esta vez con la participación del señor Jaime Iturri y Luis Nolberto Clavijo, quienes se identificaban como portavoces del Gobierno y me presionaban para que pueda finalmente entregar el medio de comunicación”, declaró Daher ante la Fiscalía. “El señor Luis Nolberto Clavijo fue el más violento de los que han participado en la extorsión; es conocido porque participó activamente en el caso denominado ‘Terrorismo’”.

La denuncia de Abdallah Daher fue plenamente corroborada por Sergio Weisse Márquez, ejecutivo de PAT en el momento de la extorsión, quien también declaró ante la Fiscalía el 7 de enero dentro la investigación del caso promovida por los senadores Oscar Ortiz y Carmen Eva González.

“Cuando yo era gerente del canal PAT acompañé el proceso de presión y de chantaje que se hizo sobre mi persona y el empresario Daher para que la empresa sea entregada a los señores Marcelo Hurtado y Jaime Iturri”, afirmó Weisse.

“Estando en Santa Cruz apareció otro extorsionador, de nombre Luis Clavijo” —confirmó Sergio Weisse—. “Primero se jactó de ser una persona clave en el atentado del hotel Las Américas y de ser la persona que decidía quién iba o no preso en Santa Cruz por el caso Rózsa. Me dijo que deberíamos dejarnos de huevadas y entregar de una vez el canal a Marcelo Hurtado y a Jaime Iturri”.

Finalmente Abdallah Daher cedió sumiso a la extorsión.

En el contrato de transferencia en favor de José Luis Valencia (palo blanco de Hurtado, Gill, Iturri y García Linera), que Daher se vio obligado a firmar con los ojos cerrados, se señalaba que el pago de la transferencia se debía hacer otorgándole segundos de publicidad en el propio canal de TV. Además, quienes supuestamente debían comprar el medio tenían que abonar 500.000 dólares en cuatro cuotas.  Sin embargo, nunca se hizo ningún desembolso, ni tampoco se le permitió usar los segundos de propaganda, según el empresario, que asegura que su medio estaba valuado en 20 millones de dólares.

Es decir que a la extorsión se sumó una estafa por parte de aquella organización criminal.

El indolente cinismo de Iturri

Entrevistado por El Deber, Jaime Iturri, el accionista de ATB que huyó a Buenos Aires tras la caída de Evo Morales, negó las acusaciones de Abdallah Daher y Sergio Weisse.

“Jamás he extorsionado a nadie. Sergio Weisse me buscó en La Paz para ofrecerme el canal y le dije que no podía comprarlo pues la legislación boliviana no permite tener dos frecuencias”, dijo el prófugo desafiando a Daher y a Weisse a demostrar sus acusaciones de extorsión “en los tribunales”. De hecho tales acusaciones constan en la Fiscalía de La Paz para su respectivo procesamiento judicial.

Cuando El Deber le pregunta cuál fue su interés en PAT, Iturri aseguró que lo invitaron a “dar cursos de narración de historias como forma de hacer un nuevo periodismo y de ahí que alguien dice que les obligué a leer libros completos, Rosario Tijeras o Crónica de una muerta anunciada”.

Lo evidente es que el poder político había transformado a Iturri en un auténtico matón mediático que utilizó canales como ATB y otros medios bajo su control como instrumentos de represión, chantaje y extorsiones para favorecer intereses turbios vinculados al régimen narco-estalinista.

Así fue cómo Iturri instrumentó a ATB para enturbiar los nexos de Gabriela Zapata con Juan Ramón Quintana mediante una entrevista “anónima” claramente digitada por el mismo Iturri.

Iturri también instrumentó a ATB en una la campaña emprendida por ese medio para forzar la destitución del comandante de la Felcn, Maximiliano Dávila, abiertamente en favor de un ex convicto del narcotráfico, a las pocas semanas en que Dávila había desmantelado la red de narcotráfico dirigida por el abogado Pedro Montenegro en Santa Cruz.

Iturri y ATB igualmente forzaron el encarcelamiento del director de Sol de Pando, quien además fue torturado en celdas policiales a partir de la manipulación dolosa por parte de ATB de un hecho ocurrido en agosto de 2013, cuando nuestro medio fue violentamente intervenido por una patrulla de Migración en la ciudad de Cochabamba, mientras distribuíamos ejemplares impresos del periódico, sometiéndonos a un tratamiento de “extranjero indocumentado”.

ATB jamás se retractó ni pidió disculpas al Director de Sol de Pando por haberse involucrado en aquella cobarde agresión digitada desde los ministerios de la Presidencia y de Gobierno a cargo de Juan Ramón Quintana y Carlos Romero. Uno de sus camarógrafos, incluso, estuvo presente y filmó cuando fuimos objeto de la feroz pateadura de un policía en plataforma de la Felcc, en la Laguna Alalay de Cochabamba.

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