Data: enero 27, 2014 | 22:53
El concierto en el Festival de Olmué dedicado a los 50 años del grupo chileno, consolidó el rock fusión como un crisol de sonidos e identidades para alcanzar la unidad latinoamericana…

La multi-música de Los Jaivas atraviesa los siglos

Mario Mutis, el bajista, líder y fundador de Los Jaivas, ensamblando con un trio de charangos durante el espectacular recital que se celebró la madrugada del lunes 27 de enero. | Foto Sergio Piña

Mario Mutis, el bajista, líder y fundador de Los Jaivas, ensamblando con un trio de charangos durante el espectacular recital que se celebró la madrugada del lunes 27 de enero. | Foto Sergio Piña

El culto a Los Jaivas no es cuestión de fe sino un imperativo estético y un compromiso con la memoria histórica. Es identidad y cultura. En Bolivia, los seguidores del emblemático grupo de rock-fusión chileno tuvimos la oportunidad de observar el recital que fue transmitido en vivo la noche del domingo 26 de enero mediante el Cable por TV Chile. Broche de oro del Festival de Olmué. Fue una trasnochada memorable que mereció la pena. El grupo que cumplió 50 años de existencia el 15 de agosto del 2013, continúa recibiendo los homenajes de su pueblo-público, de la juventud principalmente,  y la trascendencia de esta celebración nos llega a todos los latinoamericanos con la noticia de un renacer recurrente de Los Jaivas, cuya obra musical evolucionó hacia la calidad de un clásico en el universo del rock, a la misma altura de los Rolling Stones, Pink Floyd o Queen…

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando

Al promediar la una de la madrugada de este lunes 27 de enero, el último domingo del XLV Festival del Huaso de Olmué, en la Quinta Región de Chile, se prolongaría por los 90 minutos en que Los Jaivas subieron al escenario del Parque El Patagual para clausurar aquel acontecimiento cumbre de la música nacional chilena, que desde el 23 de enero había sido dedicado a homenajear los 50 años del emblemático grupo rockero.

Si bien Los Jaivas habían celebrado como un acontecimiento cultural de interés nacional su medio siglo de vigencia el 15 de agosto del pasado año 2013 —fecha en que se conmemora el Día del Rock Chileno recordando que ese día de agosto de 1963 los fundadores de este grupo comenzaron a labrar su historia llamándose entonces «High Bass«— el Festival Olmué 2014 marca hito en su trayectoria creativa.

Entre los tributos de Olmué, durante los tres días del festival se realizó una competencia de músicos profesionales para premiar la mejor recreación del repertorio de Los Jaivas. Ganó una versión cumbiera —adaptada por el grupo Silvestre— del tema “Sube a nacer conmigo hermano”, un clásico de los años ochenta en ritmo de joropo venezolano que Los Jaivas incluyeron en su disco “Alturas de Macchu Picchu” grabado en 1981.

El Festival también eligió a su “Reina Huasa” postulando la elección ante el público de reconocidas mujeres artistas. Ganó con masiva votación realizada el sábado, muy distante de sus competidoras, la baterista del grupo Juanita Parra, hija de Gabriel Parra (el cerebro gris de Los Jaivas que falleció trágicamente en 1988).

Crónica de un recital multisónico

Los seis “jaivas” ingresaron al escenario pasada la medianoche, ofreciendo una sabrosa performance que duró alrededor de una hora y media, lapso en el que interpretaron diez de los clásicos que este grupo compuso y grabó desde 1969.

Entre tema y tema, Claudio Parra, uno de los fundadores del grupo, matizaba la noche deslizando algunas confidencias en esa historia de medio siglo. Contó, por ejemplo, que Los Jaivas nacieron como un grupo dedicado a amenizar fiestas colegiales. “Tocábamos para que la gente baile”, dijo el erudito pianista. Wawancós, cumbias y boleros eran todo el repertorio; lo sigue siendo en parte y como muestra un botón: Después de haber interpretado “Tarka y Ocarina” —esa fabulosa suite sinfónica— Mario Mutis se puso a cantar el bolero “Vergüenza ajena” que fue banda sonora de una película chilena llamada Palomita Blanca, que Pinochet mantuvo bajo censura por 20 años.

“Tarka y Ocarina” llegó como el tercer tema después de “La Vida Mágica” y “Pregón para Iluminarse” que encendieron los motores de la medianoche. «Tarka y Ocarina» es una obra maestra del rock sinfónico que luce una  exultante introducción, auténtica obertura, con los aires aymaras y mapuches de la tarka y las trutrukas. Sonidos que vuelven guerreros a Los Jaivas.

Esta pieza fue publicada en 1975 dentro el álbum “El Indio”. Se constituye —junto con “Corre que te pillo”—, en el referente de rock instrumental más representativo del arte de la improvisación musical que este grupo cultiva rompiendo todo encasillamiento. En la versión 2014 de «Tarka y Ocarina«, el ensamble se enriquece con el aporte del maestro arpista Manuel Jiménez, de la Orquesta Sinfónica de Chile. Fue una reiteración de lo sucedido el 15 de agosto del 2013 en el Teatro Municipal de Santiago, en ocasión de las “bodas de oro” del grupo.

La quinta pieza que vino después del bolero “Vergüenza ajena”, fue “Ayer Caché”, grabada en un single de 1972. A Claudio Parra le gusta recordar que esta hermosa canción en el vinil (era el “Lado A” de aquel primer disco simple) no podía promocionarse porque no encontraban un tema para el “Lado B”, y entonces compusieron “Todos Juntos”, tema secundario que tuvo mayor impacto que el principal. En el recital de Olmué, Los Jaivas enriquecieron la versión de “Ayer Caché” con los timbales de Juan Pablo Bosco, y los tenores, barítonos y sopranos del Coro Profesional de la Municipalidad de Santiago. El resultado de esa mezcla de sonidos y voces no tiene parangón. La letra de la canción es un poema (leer en PDF) escrito por el vate del grupo, Eduardo Parra, actualmente replegado en Europa.

También con el Coro Municipal de Santiago, Los Jaivas interpretaron sus clásicos “Mira Niñita” e “Hijos de la Tierra”, este último tema homónimo del disco grabado en 1990, con el que debutó en la batería Juanita Parra, hija del fallecido Gabriel. “Mira Niñita”, otro poema de Eduardo Parra (leer en PDF), fue un single grabado en 1972 e incluido en el álbum “La Ventana” de 1973. Figuran en la misma placa «Todos Juntos” y “Ayer Caché”, además del instrumental “Corre que te pillo”. La versión 2014 de “Mira Niñita” lanzada en Olmué es simplemente sublime; y aunque Mario Mutis la canta con el alma, no deja de extrañarse en esta canción la voz inigualable del Gato Alcanta, cuya presencia es omnímoda en cada integrante de Los Jaivas después de su muerte el 2003.

El octavo tema que se escuchó en Olmué fue espectacular. “Corre que te pillo” es un malambo-rock instrumental concebido por Gabriel Parra, incluye un solo de baquetas que catapultó al baterista chileno al nivel de tipos como John Bonham de Led Zeppelin o el célebre jazzista Gene Gruppa. La grabaron en el exilio argentino de 1973 y es la más genial obra de improvisación de Los Jaivas.  Pero lo que oímos la madrugada de este lunes en Olmué casi no tiene nombre. Las percusiones sinfónicas de Juan Pablo Bosco y la batería de Juanita Parra hicieron una explosión de encantadores sonidos atómicos, el piano de su tío Claudio emanó chorros de energía sonora y de pronto un trío de charangos, con punteos y rasgueos más que sinfónicos, recuperan para sí el ritmo del malambo en su esencia más pura. El eximio charanguista chileno Freddy Torrealba —discípulo de nuestro Ernesto Cavour— es un invitado de honor de Los Jaivas, junto a Ítalo Pedrotti, otro maestro del charango chileno estrechamente vinculado a Horacio Durán de Inti Illimani. Ambos charanguistas invitados intervienen en el malambo-rock armonizando cuerdas con el multifacético Carlos Cabezas, primera voz y charanguero oficial del grupo, para improvisar un contrapunteo liderado por el vigoroso bajo de Mutis, mientras la guitarra aguda de Alan Reale y los vientos del saxofonista Francisco Bosco completan la orquesta en un taquipayanacu fenomenal.

Corre que te pillo” es una pieza instrumental no sólo para escuchar. Hay que verla. Se trata de una obra pensada para su escenificación a partir de las percusiones contrapunteando con las cuerdas y las teclas, mientras las «luces negras» parecen fuegos artificiales. La evolución que ha experimentado el tema, desde Gabriel Parra hasta su hija Juanita, mantiene una inequívoca línea consanguínea.

VIDEO | Festival de Olmué | 2014 | Con Juanita Parra

VIDEO | Festival Viña del Mar | 1983 | Con Gabriel Parra

El show ha terminado con el cadencioso y feliz “Mambo de Machaguay”, aquel amor chileno por la cuzqueñidad, el homenaje a ese mitimae que cada andino tiene oculto en su entraña. Los Jaivas se despiden y la Alcaldesa de Olmué entrega a Mario Mutis el Guitarpín de Oro.

Pero antes de irse —no es que se olvidaron, se lo guardaban por sí la gente pedía que se queden— deben cantar “Todos Juntos”, el himno (leer en PDF). Esta canción es un legado al planeta por parte del Gato Alquinta y Gabriel Parra.

Esta es la canción que le dio y le dará larga vida a Los Jaivas“Todos Juntos” es para ellos lo que “Te recuerdo Amanda” fue para Víctor Jara o “Gracias a la Vida” para Violeta Parra. Cuando terminan de cantarla son las dos de la mañana aquí en Bolivia y una hora más tarde en Chile. Llegó el momento de apagar el televisor.

AUDIO | Versión original de Todos Juntos con la voz de Eduardo «Gato» Alquinta | 1973

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