Fallo judicial devuelve su bosque al pueblo Waorani

“Hoy ganó la vida”. Así empieza el comunicado con el que el pueblo Waorani celebró la decisión del Tribunal de Garantías de Pastaza, en el oriente del país, que ordena detener la licitación de un campo petrolero en el territorio de la comunidad indígena.
La etnia indígena había pedido a la corte una acción de protección frente a la explotación petrolera en el llamado bloque 22, en licitación por el Ministerio de Energía e Hidrocarburo.
«Este tribunal determina que existe la vulneración al derecho constitucional a la consulta previa, libre e informada por lo que acepta la acción de protección para las comunidades pertenecientes a la nacionalidad Waorani de Pastaza», sentenció la jueza Pilar Araujo.
Para los Waorani, la suya es una lucha a la vanguardia en la defensa de los territorios indígenas.
Victoria legal de un pueblo en resistencia | VIDEO | Subtítulos en portugués
Los Waorani: una comunidad con raíces nómadas
Según la organización Amazon Frontlines, los Waorani son una etnia que reúne cerca de 2000 integrantes que se ubican en los municipios de Orellana, Napo y Pastaza, en este último pretendían adelantar el proyecto de explotación de hidrocarburos. Dice la ONG ambientalista que esta comunidad fue contactada por primera vez en 1958 por un grupo de misioneros estadounidenses y que hasta entonces habían sido mayoritariamente nómadas.
Amazon Frontlines dice que los negocios de extracción han dificultado el acceso al agua y disminuido el territorio de esta población. Hoy mientras algunos Waorani se sirven de los instrumentos occidentales para reivindicar sus derechos, otros se siguen adentrando en la selva, fieles a su tradición itinerante.
La demanda en defensa de su territorio ha llamado la atención de los ambientalistas e indigenistas en distintas partes del mundo. El grupo, así como otros indígenas que forman parte de la población de Ecuador, consideró que se trata de una resolución que representa una «victoria para la Amazonía» debido a que servirá para proteger unas 200.000 hectáreas de selva tropical de la extracción petrolera.





















