CERIMEDO Y ZAMORA VENDÍAN ITEMS EN DGAC Y NAABOL

Existen pruebas fehacientes de al menos dos nombramientos inducidos por Cerimedo —entre varios que el mercenario impuso en los municipios fronterizos del Beni a travpe de su operadora Yalitza Abularach—, que han sido ejecutados desde el Ministerio de Obras Públicas por instrucción directa del Ministro a cargo. | Fotomontaje Sol de Pando
© Redacción Sol de Pando | Servicio Informativo Datos & Análisis
Un audio hallado en el celular del mercenario argentino —que circula entre oficiales de la policía relacionados con la investigación (CEIP y FELCN), y está en poder de los fiscales asignados al caso—, prueba que Cerimedo se había puesto a la cabeza de una nueva red estatal de extorsión y protección al narcotráfico, la mina de oro de los gobernantes de turno.
En dicho audio, que fue entregado a Sol de Pando desde una fuente policial, se escucha a Cerimedo coordinando acciones con una mujer, oriunda del Beni, que ha sido identificada como Yalitza Abularach Parada, en un plan para exaccionar a empresarios de la cocaína y al mismo tiempo traman la toma de organismos estatales de control aeronáutico, negociando ítems con operadores funcionales al tráfico de la droga.
Exactamente de igual modo en que lo hacían Quintana, los hermanos García Linera o Eduardo del Castillo en los tiempos del MAS, Cerimedo —en su caso sin ser funcionario público y sacando ventajas de su privilegiada relación con la familia del presidente Rodrigo Paz Pereira— utilizaba a discreción los aparatos del Estado para ejercer control sobre la exportación de cocaína en las zonas fronterizas con Brasil, imponiendo tributos de $us 15.000 por cada avioneta que alzaba vuelo con la carga ilegal.
EL AUDIO DE LA EXTORSIÓN INSTITUCIONALIZADA
En el audio, Yalitza Abularach (quien durante el gobierno de Evo Morales era la “coordinadora” de Juan Ramón Quintana en Santa Ana de Yacuma) le explica a Cerimedo sobre la urgencia de definir los cargos claves en instituciones como la FELCN, DGAC y NAABOL.
Los dueños de las avionetas en varios municipios fronterizos del Beni querían hacer los pagos pactados con “Yali” ($us 15.000 por cada vuelo), pero no sabían a quién entregar el dinero, habitualmente, desde los tiempos del MAS, efectivizado al comandante departamental de UMOPAR (brazo operativo de la FELCN). La recaudadora le informa al argentino que un policía intermediario intentó embolsillarse $us 5.000 entregando a Yalitza sólo $us 10.000 de los $us 15.000 que pagaban los exportadores según lo acordado. “Tuve que hablar con el dueño del circo para confirmar que eran quince mil”.
Cerimedo le instruye a Yalitza suspender el cobro hasta el nombramiento de un nuevo comandante de UMOPAR. El cambio de gobierno ha desordenado el esquema extorsivo. Hay una paralizante transición del régimen narco-estalinista al actual, que simplemente toma la posta apoyándose en avezados masistas. “A Peñarrieta le vamos a cambiar dentro de poco”, dice el delincuencial “asesor presidencial”. Se refería al teniente coronel Sandro Peñarrieta Flores, quien, curiosamente, continúa hoy al mando de UMOPAR-Beni.
Yalitza le informa al asesor-mercenario que “una empresa grande que viene de Santa Cruz” posee una flota de 45 avionetas (naves a las que en su narco-jerga la mujer llama “carros”) y que “ellos quieren posarse donde haya cobertura, van a llevar unos diez carros a San Ramón, diez a San Joaquín y otros diez a San Borja”. Le exige a Cerimedo acelerar la instalación de oficinas de la DGAC y NAABOL en zonas aún desguarnecidas donde hay “mucho movimiento”, además de llenar las acefalías y poner a “nuestra gente” en esas entidades.
“Incluso ahorita los de San Lorenzo de Mojos prácticamente quieren ya nomás pagar todas sus aeronaves para empezar a trabajar” —le reclama la recaudadora al mercenario palaciego. “Dame una o dos horas, que voy a hablar con Cabrera para organizar todo esto, y te llamo” —le responde Cerimedo.
LAS DECISIONES MINISTERIALES DE MAURICIO ZAMORA

Zamora habla de Cerimedo con la mirada perdida y un respeto lindante en el pánico. Este comportamiento sinuoso del Ministro de Obras Públicas, no es distinto al estilo corrupto que el país soportó durante 20 años de narco-estalinismo con los operadores de Evo Morales y Luis Arce. | Fotomontaje Sol de Pando
Al mismo tiempo de enriquecerse cobrando tributos ilegales a los exportadores aéreos de cocaína por cada despegue desde los aeródromos fronterizos del Beni, el mercenario Cerimedo lucraba con la venta de cargos decisivos en organismos claves del control aeronáutico estatal como la Dirección General de Aeronavegación Civil (DGAC) y la administración de la Navegación Aérea y Aeropuertos Bolivianos (NAABOL), especialmente en el departamento del Beni, donde quienes compran los cargos carecen de la menor experiencia en la administración aeronáutica, pero tienen conexiones fluidas con el submundo del narcotráfico.
Los abusos cometidos por el mercenario argentino en aquellas entidades públicas se consumaban mediante resoluciones y memorándums de nombramientos instruidos por el Ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora Liebers, máxima autoridad ejecutiva del sector aeronáutico.
Existen pruebas fehacientes de al menos dos nombramientos inducidos por Cerimedo —entre varios que el mercenario impuso en los municipios fronterizos del Beni durante los meses de mayo y junio— dentro su plan de extorsionar al narcotráfico, que han sido ejecutados desde el Ministerio de Obras Públicas por instrucción directa del Ministro a cargo:
1.- UN MEMO DE $US 40.000 PARA SANTA ANA DE YACUMA

El memorándum designando encargado subregional de la DGAC en Santa Ana de Yacuma a Luis Miguel Limpias Altamirano, un joven piloto de avionetas monomotores que pagó a Cerimedo $us 40.000 por el cargo, a través de Yalitza Abularach. | Foto Sol de Pando
El 15 de mayo de 2026, con la respectiva autorización previa del ministro Mauricio Zamora Liebers, el entonces director nacional de la DGAC, José Antonio Fanola Orías, emitió un memorándum nombrando encargado subregional en Santa Ana de Yacuma a Luis Miguel Limpias Altamirano, un joven piloto de avionetas monomotores que pagó a Cerimedo $us 40.000 por el cargo, a través de Yalitza Abularach. Según denunció la diputada del Beni Carmen Ruelas, inicialmente Abularach había intentado sonsacar los $us 40.000 al entonces encargado de la DGAC en ese municipio fronterizo que, según pudo verificar Sol de Pando, era el comandante Bismark Roca Daza, un experimentado piloto y antiguo funcionario de la DGAC con larga carrera dentro la institución. Yalitza visitó a Bismark Roca en su oficina de Santa Ana, acompañada de un individuo que sería su marido. “El señor Roca me informó que se negó a pagar esos cuarenta mil dólares para conservar su cargo, explicándole a Yalitza que con ese dinero él podría comprarse un hato ganadero y volver a las actividades de su hacienda ganadera”, dijo la diputada a Sol de Pando. Entonces Cerimedo dio la orden de destituir a Bismark Roca. Y el Ministerio de Obras Públicas cumplió la orden al pie de la letra, designando en el cargo a un piloto de monomotores que nunca antes había trabajado en la DGAC, pero pagó los $us 40.000 que le exigió Yalitza Abularach en nombre de Cerimedo. Limpias no cumplía el requisito esencial, para ejercer el puesto, consistente en poseer una carrera profesional dentro el ámbito de la DGAC. El Manual de Descripción de Puestos de la DGAC, basado en la Ley Safco, estipula que los responsables regionales deben acreditar título en provisión nacional a nivel de licenciatura en Ciencias Económicas y Financieras, Derecho, Ingeniería o Formación Aeronáutica o Licencia Aeronáutica, además de haber desempeñado por un mínimo de dos años función administrativa en la DGAC. El encomendado por Cerimedo está inscrito en el Registro Nacional de Pilotos Privados con el número de licencia 5607346, habilitado para pilotear avionetas monomotor terrestres con un máximo de 5.500 kilogramos de peso bruto máximo de despegue. La Licencia de Piloto Privado es inferior en rango profesional a la del Piloto Comercial y el Piloto de Línea Aérea.
2.- «YA LE DIERON SU MEMO AL NUESTRO»

El mensaje que chatea Yalitza Abularach con Cerimedo, el 1 de junio, pocas horas después de la emisión del memorándum de designación del responsable regional de NAABOL en el Beni. | Foto Sol de Pando
El pasado 11 de junio, el capitán Jaime Machicao Roca, Director Nacional de NAABOL entidad también dependiente del Ministerio de Obras Públicas, designó mediante memorándum al aviador Víctor Olivera Villarroel como Director Regional de esa entidad en el Beni. La mano de Cerimedo en ese nombramiento está marcada en su celular: el mismo día en que se emitió aquel memorándum, Yalitza Abularach le envió al mercenario un mensaje mediante el buzón del whatsaap, adjuntando una foto del documento. “Ya le dieron su memo al nuestro hace un ratito… desde mañana empieza a poner orden en cuanto a las provincias”, le informa la mujer. El mensaje está marcado al promediar las 15:30 del jueves 1 de junio.
CERIMEDO Y LA PERMISIVA FAMILIA PRESIDENCIAL
Es evidente que entre Cerimedo y el Ministro de Obras Públicas existía una relación operativa intensa y constante, a partir de la venta de ítems y designaciones en entidades como la DGAC y NAABOL. Mauricio Zamora tiene mucho que explicar al país sobre esas actividades de su despacho con el «asesor presidencial».
Zamora Liebers, primo de Paz Pereira, es uno de los ministros más influyentes en el entorno familiar palaciego ligado estrechamente a Cerimedo junto con Jaime Paz Pereira, el hermano del Presidente (que tramitaba un cargo en la CAF para el psicópata impostor), además de la esposa e hija del primer mandatario. El mercenario argentino acumuló todo el excesivo poder que detentó hasta antes del asesinato fallido del 17 de agosto —organizando su propia red de extorsión al narcotráfico—, gracias a su infiltración en este permisivo núcleo familiar gobernante.
Cuando Cerimedo cayó preso tras el feminicidio fallido, el Ministro de Obras Públicas fue interrogado por la prensa sobre su amistad con el mercenario. Dijo no haber tratado jamás con él. “Hacía un trabajo comunicacional y como cualquier persona uno lo conocía, pero nada más con Fernando”, mintió con descarado cinismo. Ni una frase de condena al criminal, ni el menor gesto de indignación y repudio por el abuso de confianza del delincuente argentino dentro la familia presidencial. Zamora habla de Cerimedo con la mirada perdida y un respeto lindante en el pánico. Este comportamiento sinuoso del Ministro de Obras Públicas, no es distinto al estilo corrupto que el país soportó durante 20 años de narco-estalinismo con los operadores de Evo Morales y Luis Arce. Es la ideología dominante en la mediocre casta política de la clase media boliviana.
NADIA BELLER PARTICIPÓ DE UN ENCUENTRO CON “YALI” EN EL URUBÓ
El 25 de julio, la diputada Carmen Ruela Parada denunció —mediante una entrevista con el periodista riberalteño Sergio Balcázar—, la exacción ejercida en mayo por Yalitza Abularach contra el entonces encargado regional de NAABOL en Santa Ana de Yacuma, cuando la recaudadora de Cerimedo le había exigido al comandante Bismark Roca el pago de $us 40.000 para mantenerlo en el cargo.
Fue la primera vez que el nombre de Yalitza Abularach, involucrada en un hecho delictivo desde la función pública, se hizo público. La diputada Ruela la había desenmascarado desde Riberalta a nivel nacional.
En el momento de aquella denuncia, la Abularach había dejado de ser funcionaria de la brigada parlamentaria del Beni (en un cargo de auxiliar a contrato que ejerció del 2 de marzo al 22 de mayo de 2026). Los benianos la habían perdido de vista. “Supuestamente ya no está en el Legislativo, pero sabemos que anda todavía por ahí”, le dijo Carmen Ruela al periodista Balcázar. Lo que no se sabía, es que la recaudadora andaba con el mercenario Cerimedo y su amante-confidente Nadia Beller.
A fines de julio, pocos días después de la denuncia de la diputada Ruela, Yalitza Abularach sostuvo reuniones personales con el “asesor presidencial” en la zona del Urubó, Santa Cruz, para entregarle personalmente los montos recaudados en el Beni, y al menos en una de aquellas reuniones estuvo presente Beller.
Es la misma exnovia del mercenario quien reveló detalles de dichas reuniones con Abularach.
El pasado 28 de septiembre, un mes después del intento de feminicidio, la amante del mercenario publicó un post en su cuenta de Facebook, titulado “Les dije que él controlaba los aeropuertos”, exhibiendo el print de aquel mensaje que “Yali” envió a Cerimedo con el memorándum de designación del encargado de NAABOL en Trinidad. En aquel post, Beller escribió un texto informando que el 30 o 31 de julio —“no recuerdo con exactitud la fecha”, dijo— Cerimedo se había encontrado con “Yali” en el parqueo delantero del Ventura Mall, mientras la amante se quedó esperándole en el zoológico de Güembé, a donde Cerimedo “luego regresó con un paquete”. Beller no especificó el contenido de ese paquete.
En un texto confuso, Beller escribió que Cerimedo “le contó” que se había reunido con Yalitza Abularach “porque la mujer había olvidado su agenda en la movilidad que él manejaba”. Antes de dirigirse a almorzar al lujoso restaurante La Sierra, en la zona de La Guardia, los tortolitos palaciegos volvieron al Ventura Mall para devolverle la agenda a Yalitza. “Allí la vi por primera vez, aunque ya los había escuchado hablar muchas veces”, recordó Nadia Beller, sin entrar en detalles sobre lo conversado con la recaudadora beniana en aquella segunda reunión.
CERIMEDO, SU BANDA DE LOS “GOLDEN BOYS” Y EL NEXO EN BULO BULO
Cerimedo también asumió un mando de facto —usurpando funciones— sobre unidades policiales encargadas de la lucha contra el narcotráfico, decidiendo designaciones y órdenes de destinos bajo el mismo esquema de venta de cargos.
Según la investigación de una comisión de fiscales asignados al caso (con supervisión de la DEA), el mercenario argentino coordinaba los nombramientos pagados dentro la Policía con el coronel Franz William Cabrera, incluido hoy por el Gobierno de Estados Unidos en su lista de des-visados. Este jefe policial es reiteradamente veces mencionado por Cerimedo en el audio de su conversación con Yalitza Abularach.
Cabrera era el cabecilla de los “Golden Boys”, logia policial denunciada por el ex comandante Mirko Sokol como una organización irregular, ligada al narcotráfico, con capacidad para recaudar dos millones de dólares en menos de 48 horas para forzar remociones en el alto mando de esta institución. Era el grupo recaudador en la venta de ascensos y destinos. Cerimedo fue un beneficiario directo de aquellas recaudaciones.
Otro efectivo policial que Cerimedo incorporó en su “staff” de operadores a su servicio, fue el Jefe de Inteligencia de la FELCN en Santa Cruz, un teniente coronel llamado Erick Correa Gonzales, a quien el mercenario agregó en su buzón de whatsaap bajo las iniciales “ECG”. Correa participó en el operativo de la DEA para detener al narco uruguayo Sebastián Marset, el pasado 13 de marzo. Fue quien, el 17 de agosto, mantuvo informado a Cerimedo (en tiempo real mediante mensajes de whatsaaap y desde el hotel donde sucedió el hecho) sobre la acción de dos inexpertos sicarios, reclutados en la cárcel de Palmasola, que dispararon a quemarropa contra la amante del mercenario. El ataque se produjo en presencia de unos policías designados por el mismo “asesor presidencial” para cuidar las espaldas de Beller. Extrañamente, Correa no ha sido imputado por la Fiscalía como cómplice del feminicidio fallido. Erick Correa actuaba, asimismo, como enlace de Cerimedo con el trópico de Cochabamba en una serie de actividades de dudosa legalidad, focalizadas en la localidad de Bulo Bulo.
YALITZA ABULARCAH: DE QUINTANA A CERIMEDO
La relación de Yalitza Abularach con Cerimedo, salió a luz sólo cuando el mercenario cayó en desgracia tras el intento fallido de asesinar a su amante y confidente. Sin embargo, Yalitza ya tenía una exposición pública desde los tiempos de su relación con Juan Ramón Quintana. Bajo el gobierno de Evo Morales, era la coordinadora del entonces Ministro de la Presidencia y director de ADEMAF en el municipio de Santa Ana de Yacuma.
Durante el actual Gobierno, a principios de este año, el nombre de Yalitza Abularach comenzó a hacer mucho ruido entre los parlamentarios del Beni.
El 2 de marzo de 2026, había sido contratada por la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) con un ítem de “Auxiliar de Servicios”, función que en la jerga parlamentaria tomó el apelativo de “brigadista”. Fue contratada por la bancada parlamentaria del Beni, que está bajo control de legisladores oficialistas del Partido Demócrata Cristiano. La masista “Yali” se había vuelto militante del PDC durante el balotaje.
No tardaron en llegar las quejas sobre su comportamiento. La “brigadista” usaba su conexión política para vender ítems en el área de Salud.
A principios de abril, la diputada Carmen Ruelas, de Alianza Unidad, recibió un video donde se ve a Yalitza Abularach hablando a un grupo de trabajadores del hospital estatal de Santa Ana de Yacuma, presentándose como una influyente funcionaria parlamentaria, delegada para tramitar ítems en el sector. “Soy brigadista del departamento del Beni… trabajo con la senadora Cesia Roca Escalante, y trabajo con el doctor Erick Nelson Soruco Alpire, que son senadores de Rodrigo Paz Pereira, entonces soy representante de Rodrigo Paz”, se la oye decir.
“Le dimos el trabajo porque es una persona metedora”, le dijo la senadora Cesia Roca a Carmen Ruelas, según testimonió la diputada en la entrevista con el periodista Sergio Balcázar. Yalitza había conseguido en tiempo récord casi una decena de ítems. “En alguna oportunidad” —según había informado la senadora Roca—, “la acompañó y vio que le abrían las puertas del Ministerio con esa fuerza que ella tiene para entrar a los ministerios”.
Según Ruelas, existe una diputada del PDC que, junto a su marido, habían formado un consorcio con Yalitza para vender ítems en el sector Salud.
A raíz de las observaciones que empezaron a generar conflicto dentro la brigada parlamentaria del Beni, la Oficialía Mayor de la Asamblea Legislativa Plurinacional rescindió el contrato con Yalitza Abularch el 22 de mayo de este año. Entonces ya estaba operando con Cerimedo.
Sol de Pando ha documentado la siguiente línea de tiempo dentro la actividad delictiva de extorsión al narcotráfico, usando bienes del Estado, ejecutada de manera coordinada entre el “asesor presidencial” Cerimedo, el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora y la recaudadora Yalitza Abularach:
15 de mayo, 2026: Memorándum de designación de Luis Miguel Limpias Altamirano como nuevo encargado regional de la DGAC en Santa Ana de Yacuma, tras la destitución de Bismark Roca que se negó a pagar $us 40.000 exigidos por Yalitza Abularach para mantenerse en el cargo.
1 de junio de 2026: Memorándum de designación de Víctor Olivera Villarroel como director regional de Naabol en el Bani. Fascmil del documento enviado ese mismo día por Abularach al whatsaap de Cerimedo con el mensaje: “Ya le dieron su memo al nuestro hace un ratito”.
25 de julio de 2026: Carmen Ruelas, Diputada del Beni, denuncia las exacciones de Yalitza Abularach para designar encargados de la DGAC y NAABOL en los municipios fronterizos del departamento, revelando detalles de lo acontecido en Santa Ana de Yacuma durante el mes de mayo.
30 de julio de 2026: Yalitza Abularach se reúne con Cerimedo en el Urubó, entregándole un paquete, en presencia de Nadia Beller.
Nada de esto estaba investigando el fiscal mafioso Roger Mariaca.
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