LA CICLOVÍA DE QUINARÍ, CIUDAD DEL MANÍ

Cuando la villa de Quinarí se transformó en municipio el año 1976 gracias a una ley promovida por el senador José Guimard dos Santos, las vías de la nueva ciudad fueron diseñadas agregando una ciclovia junto a la avenida Castelo Branco. | Foto Sol de Pando
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© Wilson García Mérida | Redacción Sol de PandoLa ciudad acreana de Quinari —denominada oficialmente municipio Senador Giomard en homenaje a su creador como entidad municipal—, es una hermosa y apacible aldea urbana a 25 kilómetros de la capital Rio Branco, sobre la carretera que conduce a la ciudad boliviana de Cobija pasando por Capixaba, Xapurí, Brasileía y Epitaciolandia.
Este municipio es famoso dentro y fuera del Acre por su producción de maní (“amendoim” en portugués) de alta calidad; alimento al que los acreanos endilgan poderes afrodisíacos. El maní de Quinarí es de una variedad japonesa introducida el pasado siglo por colonos del país asiático que llegaron al Acre durante la Segunda Guerra Mundial.
Como en todas partes del mundo, la pandemia del Covid-19 ha paralizado de estupor a Quinarí, donde la prevalancia del coronavirus es relativamente baja en relación al índice global de los 22 municipios del Estado do Acre. 149 casos positivos, dos fallecidos, frente a la estadística estatal de 7.284 casos confirmados y 190 óbitos, siendo la capital Rio Branco la principal zona infectada con 4.448 positivos y 140 muertes. Datos de la Secretaria Estadual de Salud del Acre (Sesacre) para este viernes 5 de junio.
La ciudad está triste porque el coronavirus ha cegado la vida de dos mujeres muy queridas en Quinarí: la enfermera Aurea Rodrigues y doña Deusimar Ribeiro que era una abnegada trabajadora municipal. Se teme un colapso sanitario debido a que el hospital local carece de una sala de Terapia Intensiva y depende del Pronto Socorro de Rio Branco.
La bicicleta reina en Quinarí
Los 23.000 habitantes urbanos y rurales de Senador Giomard (o Quinarí) intentan adaptarse a la “nueva normalidad” impuesta por la pandemia desplegando todas sus capacidades comunitarias, ahora regidas por los protocolos de la sana distancia social y las demás medidas sanitarias de bio-seguridad.
Las celebraciones junianas, con su tradicional “cavalgada” —la fiesta de los vaqueros—, no será posible este año; pero el espíritu de este pueblo acreano no se doblega.
Después del caballo, el auto y la moto, la bicicleta forma parte fundamental en la vida de los guiomaenses, y de los acreanos en general. El prodigioso maní japonés que se produce en las colonias del entorno rural, llega al centro urbano atravesando trilhas (senderos en el bosque), estradas (caminos vecinales) y la misma rodovía (carretera principal) hasta ingresar a la ciudad donde unas ciclovías pegadas a la ruta troncal (la avenida Castelo Branco) consagran a Quinarí en la ciudad del maní y de la bicicleta.






















