Data: junio 2, 2019 | 5:58
SOPA DE MANÍ | No me cabe la menor duda de que Vivian, como Directora de la Uelicn, jamás habría autorizado aquellos contratos dolosos sin haber consultado previamente con Juan Ramón Quintana...

Mi solidaridad con Vivian Flores

© Wilson García Mérida | Columna Sopa de Maní

Es una economista de primer nivel profesional a quien conocí a fines de la década pasada como administradora del Componente de Transversalización Indígena del Ministerio de la Presidencia, es decir dependiente en forma directa del ministro Juan Ramón Quintana Taborga.

Vivian Kharen Flores Salinas se encuentra hoy recluida y procesada como una de las principales responsables del desfalco cometido por un grupo de milicos mafiosos —también, casualmente, “hombres de confianza” del ministro Quintana— en la Unidad Ejecutora de la Lucha Integral contra el Narcotráfico (Uelicn), organismo que vino a reemplazar a la NAS que era el aparato logístico y financiero de la DEA. La Uelicn surgió, a iniciativa de Quintana, tras la expulsión de ambas agencias norteamericanas junto a una parte de USAID.

No me cabe la menor duda de que Vivian, como Directora de la Uelicn, jamás habría autorizado aquellos contratos dolosos sin haber consultado previamente con Juan Ramón Quintana. Es más, tengo la certeza que Quintana no sólo conocía de esos sucios negocios, él los promovió, forzando a Vivian Flores —“su” directora de la Uelicn— perpetrar aquellos desfalcos por los que dicha economista se encuentra hoy bajo el escarnio de la corrupción develada.

Vivian Flores representa a esos cientos de buenos profesionales bolivianos que han caído bajo la dependencia de Quintana obligados a entregar su alma al diablo. Este demonio les obliga a utilizar conocimientos y pericias para adulterar cifras y torcer procedimientos, como formas de la obsecuencia y sumisión exigidas a cambio de garantizar estabilidad laboral entre sus indefensos sometidos.

Funcionarios públicos como Vivian Flores —una madre soltera entre miles que subsisten dependiendo del presupuesto estatal— no tienen otra opción que ser obsecuentes y “leales” con la línea inescrupulosa de caudillos como Quintana. Y terminan siendo víctimas propiciatorias —sus chivos expiatorios— del irresponsable que se adueñó de sus vidas y destinos a cambio de darles glamoroso acceso a los privilegios del poder.

He visto a la propia Vivian Flores padecer momentos de stress y angustia cuando Quintana le exigía desviar fondos provenientes de Dinamarca —que estaban destinados a fortalecer las comunidades indígenas— para financiar actividades electorales y partidarias; razón por la cual la Agencia Danesa de Desarrollo Internacional (Danida) optó por retirar su apoyo al Componente de Transversalización Indígena que el Ministerio de la Presidencia debió cerrar en 2010, y con cuyos activos residuales Quintana montó la oficina de Ademaf.

Tras el cierre del Componente de Transversalización Indígena, el Ministro dispuso el nombramiento de Vivian Flores como directora de la Uelicn. Vivian aceptó el reto profesional de consolidar la lucha soberana contra el narcotráfico desde aquella unidad logística y financiera que fue clave para la DEA en tiempos de la NAS.

Lo que Vivian no imaginó es que su «jefe» la iría usar para abrir las puertas de la Uelicn a una mafia de militares vinculados con narcotraficantes colombianos. Esa es la “soberanía” de Quintana, la misma del Chapo Guzmán y Pablo Escobar, tan “anti-imperialistas” ellos como nuestro ex Embajador en Cuba.

Me pregunto si Vivian Flores está dispuesta a sacrificar su libertad y la paz de su hogar, y su dignidad, para encubrir al Gran Padrino causante de esta desgracia nacional. Habiendo mucha plata de por medio, la duda queda en pie.sopa de mani

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