OTRA DENUNCIA ANTE EL CONSEJO NACIONAL DE ÉTICA PERIODÍSTICA | El jefe de prensa de la Agencia de Noticias Fides (ANF), propiedad de la Iglesia Católica de Bolivia, conocía desde mayo la existencia de un prostíbulo en Cobija, por donde pasan muchachas de Rio Branco que son trasladadas hasta La Paz para prostituírse y traficar cocaína según concluyó nuestra investigación posterior en el destierro...

Raúl Peñaranda encubrió red de prostitución de mujeres acreanas en burdeles de Bolivia

De acuerdo al Código Nacional de Ética Periodística, los periodistas en ejercicio no deben “guardar silencio, parcial o total, sobre hechos noticiosos”. Tener conocimiento de un hecho noticioso como el que hemos transmitido a Raúl Peñaranda desde el momento de su descubrimiento (6 de mayo 2016), un hecho que afecta además a los intereses públicos dañando moralmente a la comunidad, y ocultarlo deliberadamente, es un evidente acto de encubrimiento. | Fotomontaje Sol de Pando

En la capital del Estado do Acre, Rio Branco, la Iglesia Católica a través de la Red “Um Grito Pela Vida” impulsa un importante activismo social e institucional para combatir el Tráfico de Personas con fines de Explotación Sexual, delito que en esta parte del Brasil es cometido por organizaciones mafiosas provenientes de Bolivia que rompen la frontera buscando jóvenes acreanas de clase media, vulnerabilizadas por la aguda crisis económica brasileña. En Bolivia no existe un acompañamiento a las aciones que lidera la Iglesia Católica del Brasil contra ese delito internacional condenado por la ONU, pese a que órganos eclesiásticos de información como la agencia ANF tienen conocimiento de aquella red mafiosa de la cual ya fue informada por el Director de Sol de Pando el 6 de mayo del pasado año, cuatro días antes de que el Ministro de la Presidencial le iniciara un juicio por sedición…

© Wilson García Mérida  | Redacción Sol de Pando en Brasilia

El mensaje dirigido desde Cobija al jefe de prensa de ANF la noche del 6 de mayo. | Foto Sol de Pando

Estando en Cobija, la noche del viernes 6 de mayo del pasado año transmití desde mi celular el siguiente mensaje dirigido al periodista Raúl Peñaranda Undurraga, Jefe de Prensa de la Agencia de Noticias Fides (ANF):

“Aquí en Cobija acabo de descubrir algo insólito. Una legisladora convocó a dirigentes de la prensa para ofrecerles gestionar un plan de vivienda, en su casa que es un conocido prostíbulo. La legisladora en cuestión es la nueva ‘colaboradora´ de Quintana en Pando. Su casa-prostíbulo en este momento está abierta al público”.

No recibí respuesta ni reacción alguna por parte de Peñaranda, sino sólo silencio y “ninguneo”, como siempre. Sin embargo ahora él no puede ocultar ese mensaje que contiene semejante información, está conminado a exhibirlo, y si lo borró, obró mal, sin ética profesional.

Cuatro días antes de que el Ministro de la Presidencia me iniciara el juicio por sedición buscando encarcelarme y forzando mi destierro, intenté coordinar un trabajo conjunto con ANF compartiendo aquella información que debería indignar a cualquier periodista que se precie de tal. ¿Cómo era posible que una diputada que representa al Ministro de la Presidencia en Pando, Eva Humérez Alvis, haya osado llevar a nuestros colegas en Cobija a un prostíbulo para pactar con el sindicato de la prensa local un Plan de Vivienda?

Peñaranda, como Jefe de Prensa de ANF, tenía la obligación ética y profesional de responder ese mensaje del 6 de mayo exigiéndome las aclaraciones debidas o descartando el tema en su agenda noticiosa si lo consideraba irrelevante, comunicándome sus argumentos como correspondía. De cualquier manera se trataba de un asunto de inobjetable interés público ya que mi denuncia involucraba a una legisladora y al propio Sindicato de Periodistas de Pando que recibió un evidente maltrato por parte de aquella diputada al ser inducido a sostener una reunión institucional nada menos que en un prostíbulo.

El recurrente silencio cómplice de Peñaranda permitió que Quintana tuviera el tiempo necesario para, el 10 de mayo, iniciarme un juicio por sedición (incitación al alzamiento armado y conspiración para derrocar a un gobierno constitucional), a fin de evitar que pudiera revelar ese hallazgo en la casa de Humérez, por lo que tuve que salir del país para ponerme a buen recaudo. Tengo la fundada sospecha —espero fervientemente estar equivocado— que Peñaranda re-envió a Quintana aquel mensaje mío del 6 de mayo dirigido al celular del chileno, precipitando así el juicio por sedición del 10 de mayo.

Juan Ramón Quintana y Eva Humérez, en Cobija. Al fondo de la composición, el domicilio de la diputada donde funciona un lenocinio ofreciendo servicios sexuales de jóvenes brasileñas. En esa misma vivenda el Ministro montó la casa de campaña por el “Si” para el Referéndum Constitucional del 21 de febrero. | Fotomontaje Sol de Pando

Durante mi destierro en Rio Branco pude establecer que la casa de “Tía Isabel”, es decir el lenocinio de la familia de la diputada Eva Humérez en Cobija, era más que un puterito de pueblo donde modestas trabajadoras sexuales del vecindario se ganan la vida haciendo debutar a los chicos del barrio. Se trataba más bien de una red mafiosa internacional de Trata y Tráfico de Personas con fines de Explotación Sexual, cuyos tentáculos criminales parten desde Rio Branco, hacen escala en Cobija y se expanden hacia Santa Cruz, La Paz e incluso Arica, en Chile.

Es una banda de narcotraficantes que ya tiene antecedentes policiales y judiciales en Rio Branco.  Secuestraban adolescentes de la capital acreana entre los años 2005 y 2008 para exclavizarlas sexualmente en Bolvia, y que luego de haber burlado a la justicia del Brasil se reorganizaron en el 2012 volviendo a traficar con mujeres acreanas que son llevadas a Bolivia para supuestamente trabajar como modelos o niñeras, pero llegando al país son sometidas a un cautiverio de deudas que las obliga a prostituirse y traficar droga como “mulas”. Una de ellas se halla actualmente presa en España al ser capturada llevando tres kilos de de cocaína con que esta mafia la embarcó desde Santa Cruz, en junio del pasado año.

El Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, me inició un juicio por sedición y desató la persecusión en mi contra buscando infructuosamente impedir que haga público este mi hallazgo periodístico. En varias comunicaciones que sostuve mediante email con Raúl Peñaranda, le informé al respecto.

Una vez que me puse a buen recaudo en Brasilia huyendo de los sicarios que Quintana y Eva Humerez me enviaron desde Cobija a Rio Branco a fines de noviembre, hace apenas dos meses, finalmente el pasado 19 de diciembre se hizo pública la investigación que realizamos sobre esa red internacional de tráfico de mujeres acreanas hacia prostíbulos de Bolivia, en una experiencia profesional muy enriquecedora de intercambio informativo con la Policía Federal del Brasil.

El empresario Franklin Mendoza Doria Medina y “sus chicas” de Rio Branco. Bolivia apunta a convertirse en una “meca” de la prostitución trasnacional en Sudamérica, contradiciendo el discurso ético y revolucionario del Estado Plurinacional. | Foto Policía Federal

Con abundante carga probatoria que lamentablemente el  Gobierno de Evo Morales y su ministro encargado de la seguridade pública Carlos Romero están soaslayando deliberadamente —permitiendo que los peligrosos mafiosos puedan moverse libremente dentro el país a pesar de estar ya identificados públicamente— revelé todos los detalles de mi investigación en referida la edición de Sol de Pando del pasado de 19 de diciembre.

Están identificados con nombres y apellidos a los principales miembros bolivianos y brasileños de esa organización criminal amparados por el poder político en el país, entre ellos el propietario de un lenocinio de cinco estrellas en La Paz, “Avalon No Limits”, principal sospechoso en el Brasil de haber embarcado a una joven acreana con un cargamento de cocaína hacia España.

Ningún medio en Bolivia reprodujo esta información (como en cambio sí aconteció en el Brasil). Mucho menos la agencia ANF (que tiene como suscriptores a los principales periódicos del país), pese a que compartí el enlace de la nota con su Director, el sacerdote jesuíta Sergio Montes, que lamentablemente parece estar sometido a los caprichos personales de su jefe de prensa, quien por lo visto abusa de la buena fe del sacerdote.

ANF: Katanas sí, Avalon no

El empresario Franklin Mendoza.| Foto Policía Federal

Durante los meses de septiembre y octubre, la mayoría de los periódicos bolivianos destacaban en sus titulares de primera plana crónicas emitidas por la Agencia de Noticias Fides (ANF) sobre una organización mafiosa dedicada a la explotación sexual en la ciudad de La Paz, teniendo como epicentro  el conocido burdel del cinco estrellas conocido como “Katanas”.   

Dichas notas de ANF que eran producidas con una frecuencia casi diaria cuando ese caso de indudable Trafico y Trata de personas con Fines de Explotación Sexual —involucrando una red de tráfico de mujeres traídas del Paraguay— comenzó a ser investigado policialmente, llevaban invariablemente las siglas /LACH/RPU/ en el pie del boletín electrónico de la agencia. Es decir que el seguimento del tema estaba también a cargo de Raúl Peñaranda Undurraga.

Las autoridades encargadas de resolver el asunto cerraron el caso demoliendo el prostíbulo y encarcelando al proxeneta mayor, quedando la sensación de un mero ajuste de cuentas interno entre miembros de una família mafiosa propietaria del Katanas. Pero la red internacional que se encarga de traficar mujeres de países vecinos hacia estos emporios de la esclavitud sexual en Bolivia, quedó intacta.

La red que Sol de Pando descubrió en Cobija y que desató la persecusión y juicio por sedición por parte del Ministro de la Presidencia, se convirtió en un tema prioritario para Sol de Pando en el destierro. Desentrañar a fondo esa red de tráfico de personas con fines de exclavitud sexual, debido a lo cual Quintana nos persigue por “mar, aire y tierra”, fuen un objetivo central de nuestra labor informativa en el Brasil, para demostrar al país las motivaciones mafiosas que subyacen en los actos represivos del Ministro favorito del presidente Evo Morales.

La investigación periodística que hemos realizado entre Cobija y Rio Branco durante los meses de mayo y noviembre, estableció en la capital del Estado do Acre una estrucutra de reclutamiento doloso de mujeres vulnerabilizadas por la crisis económica, las mismas que son llevadas a La Paz y Arica, pasando necesariamente por Cobija, no sólo para ser explotadas sexualmente sino también para comercializar cocaína al menudeo dentro los establecimientos o traficar la droga hacia Europa usadas como “mulas”.

Los puntos principales de este negocio son, en Cobija, el establecimiento “Tía Isabel” propiedad de la família Humerez Alves, donde la diputada Eva Humerez realizaba actividades políticas junto al Ministro de la Presidencia (y del cual el jefe de prensa de ANF ya tuvo conocimiento el 6 de mayo), y en La Paz el “Avalon No Limits” del empresario de espectáculos Franklin Iván Mendoza Doria Medina.

El señor Mendoza Doria Medina enfrentó un juicio penal en Rio Branco acusado de dirigir con su socio, también procesado, una organización dedicada al secuestro de adolescentes en esta ciudad acreana, de donde eran trasladadas vía Cobija (donde se realizaba la falsificación de passaportes y  documentos de identidad adulterando la edad de las menores secuestradas) hasta La Paz, para su explotación sexual em condiciones de horrorosa esclavitud. Mendoza y su socio recibieron una sentencia de cárcel en el Tribunal de Regional de Rio Branco, pero apelaron exitosamemnte y recuperaron su libertad.

En el 2012 el empresario boliviano reanudó sus actividades de comercio sexual volviendo a traficar con jóvenes vulnerables de Rio Branco a través de una red de reclutamiento en las redes sociales. Se constató fehacientemente que las acrenas no sólo son explotadas sexualemente, también son utilizadas para el tráfico de cocaína.

En vista de que ANF realizó un seguimiento municioso sobre el caso “Katanas” pocos meses antes de nuestra publicación, considerando que el tema es de interés para la Iglesia Católica y habida cuenta que Raúl Peñaranda ya conocía este asunto concreto desde mayo, compartimos este material con algunos periodistas de la agencia noticiosa. En junio Raúl Peñaranda nos había indicado que la periodista Mery Vaca lo sustituiría en lacobertura de temas relativos a mi destierro, y sin embargo Mery Vaca nos había borrado de su lista del Facebook ese mismo día. Así que etiquetamos el link del informe a la cuenta del diretor de ANF, el sacerdote Sergio Montes, y  enviamos el material al email de la misma Mery Vaca y de otros periodistas de ANF con quienes mantenemois contacto mediante el correo electrónico.

No obstahnte, ANF volvió a mantener su silencio cómplice, sin importarle que la investigación compartida contenía acaso una materia informativa mucho más valiosa que el famoso caso “Katanas” al cual Peñaranda asignó máxima prioridad noticiosa.

De acuerdo al Código Nacional de Ética Periodística, los periodistas en ejercicio no deben difundir informaciones falsas ni tendenciosas “ni guardar silencio, parcial o total, sobre hechos noticiosos”. Tener conocimiento de un hecho noticioso como el que hemos transmitido a Raúl Peñaranda desde el momento de su descubrimiento (6 de mayo 2016), un hecho que afecta además a los intereses públicos dañando moralmente a la comunidad, y ocultarlo deliberadamente, es un evidente acto de encubrimiento. En materia administrativa y penal ese tipo de omisión se denomina incumplimiento de deberes.

ALGUNOS EXTRACTOS DE LA INVESTIGACIÓN PUBLICADA POR SOL DE PANDO EL 19 DE DICIEMBRE

La corrupción imperante en Bolivia llega al Acre brasileño buscando esclavas sexuales

El caso emblemático de Larissa, presa en España con cocaína de Bolivia

Muchachas provenientes de Rio Branco posando en una sesión de fotos, en la ciudad de Santa Cruz, para promocionar los espectáculos sexuales que organiza en Bolivia el empresario Franklin Mendoza Doria Medina. | Foto Policía Federal

El hecho es que, a raiz de la aguda crisis económica que sacude al Brasil, un importante sector de la clase media brasileña está padeciendo un proceso de vulnerabilización especialmente entre sus mujeres jóvenes. Son muchachas solteras en edad de transición entre el colegio y la universidad que generalmente permanecen vinculadas a su núcleo familiar, dependiendo económicamente de sus padres y llevando una vida de comodidades y cierto glamour, con privilegios propios de una sociedad urbana moderna. Ese estilo de vida está siendo demolido por la crisis económica que azota a este enorme país. Las familias se van desarticulando en un torbellino de deudas bancarias, quiebras de patrimonios empresariales y una galopante depauperización que llevan a los padres de familia perder control sobre sus hijos e hijas. Es una clase media que está siendo irremediablemente condenada a enlistarse en las filas de la pobreza. El vacío anímico y material que ello provoca en las muchachas habituadas a un buen vivir que se les va, las torna vulnerables ante las tentaciones de dinero fácil con que las mafias del narcotráfico y de la industria sexual las coptan, destruyendo sus vidas de todos modos. Aunque suelen caer consciente y voluntariamente en las trampas de estas redes, ellas son víctimas en potencia. Se ha comprobado que además de traficar sexualmente con sus cuerpos, estas organizaciones las utilizan como “mulas” para traficar cocaína.

El caso de Larissa —cuyo nombre real no haremos público en resguardo de la imagen y el honor de una joven  indudablemente víctima, que la ley protege— es emblemático de esta emergente realidad en el Acre.

Un día de julio, la afligida madre de Larissa se presentó en oficinas de la Sejdhu. Su hija perdió contacto con ella a fines de junio. Larissa estaba en Bolivia a donde había partido de Rio Branco el año 2012 tras sufrir las consecuencias económicas de un abuso laboral en su fuente de trabajo. Necesitaba reparar su motocicleta, entre otras urgencias domésticas, y no tenía dinero. Su madre, divorciada, mantiene a los hermanos menores.

Sus primeros meses en Bolivia fueron bonancibles. Decía que había encontrado un buen trabajo en La Paz como asistente en el consultorio de un prestigioso médico boliviano. Enviaba periódicamente remesas por Western Union aliviando las penurias económicas de su familia en Rio Branco.

De un día para otro Larissa dejó de comunicarse con su madre. Se perdió todo rastro de ella, estaba desaparecida. La Secretaría Estadual de Justicia y Derechos Humanos encaminó el caso para la Policía Federal y, como Director de Sol de Pando, participé en las indagaciones preliminares contrastando la información que había obtenido el mes de mayo en Cobija, cuatro días antes de que Quintana me iniciara el juicio por “sedición”. Las coincidencias eran asombrosas.

Según indagaron agentes de la Policía Federal de Rio Branco, Larissa habría sido empleada para trabajar en un club nocturno de La Paz conocido como “Avalon No Limits” que funciona en el barrio de Miraflores. Es propiedad del empresario de espectáculos Franklin Mendoza Doria Medina, apodado el “Choco”, quien también administra un local similar en Santa Cruz conocido como “Club VIP No Limits”. Ambos establecimientos funcionan desde el año 2012. El señor Mendoza —que tiene interesantes antecedentes judiciales en Rio Branco— vende servicios sexuales de mujeres brasileñas y paraguayas. Larissa, la muchacha acreana, siguió la misma ruta que me había descrito Rayane aquella noche del 6 de mayo en el “Tía Isabel” de Cobija.

Mikael Albuquerque en el teleférico de La Paz, enero de este año. Este joven de Rio Branco es el encargado de conducir a las muchachas de su ciudad hacia un circuito de prostíbulos que comienza en Cobija y termina en Arica. | Foto Policía Federal

El responsable de llevar a Larissa hacia los dominios del “Choco” fue un brasileño, de Rio Branco, llamado Mikael Albuquerque, un activista GLBT que a pesar de su aparente corta edad lleva una vida de lujos excesivos, transitando permanentemente entre Rio Branco, Cobija y La Paz, siempre en compañía de bellas muchachas acreanas que Mikael conduce hacia Bolivia en pos del sueño que terminará en pesadilla.

La hipótesis inicial sobre la desaparición de Larissa en manos de “Mikael” y el “Choco” fue que habría sido transportada hasta Arica, ciudad chilena a la cual ella habría manifestado su deseo de llegar para mejorar sus ingresos, según le comentaron amigas suyas a su madre, colaborando en la búsqueda.

A principios de agosto el caso tomó un giro inesperado. Larissa reapareció y se comunicó con su madre mediante una carta sin fecha. Estaba en Madrid, España, recluída en la cárcel de mujeres de Henares, acusada por el delito de narcotráfico. Había sido embarcada en el aeropuerto internacional de Viru Viru, en Santa Cruz, Bolivia, llevando una carga de cocaína.

Al tomar conocimiento que el cuerpo de su hija de 23 años fue prostituído y usado para traficar drogas en Bolivia, la madre de Larissa no ocultó su indignado dolor. “Cómo é que eles poderam fazer isso com minha filha, tão tenra, doce e tranquila que ela é, tão bonita”, exclama la angustiada mamá sollozando, con el rostro visible y precozmente demacrado, mientras estamos reunidos en la oficina del Delegado de la Policía Federal junto al coordinador de la Sejdhu.

Seguramente las autoridades bolivianas sabrán esclarecer las circunstancias en las cuales aquella vulnerable muchacha de Rio Branco fue involucrada con el negocio del narcotráfico después de ser prostituída. ¿Quién la embarcó desde Santa Cruz? ¿Quién pagó su pasaje a Madrid? ¿Quién era el dueño de la cocaína en Bolivia y a quién estaba destinada en España? ¿Quién es el causante directo de ese aterrante despertar en el “sueño boliviano” de la joven acreana?

Mas no esperemos que Larissa ni su madre digan lo que saben. Tienen derecho a guardar silencio, son las víctimas.

Los responsables de la atroz pesadilla que sufren injustamente estas inocentes mujeres brasileñas se encuentran en Bolivia, gozando de impunidad y con influencias políticas al más alto nivel.

Aquí también cabe remarcar que no estamos vinculando de manera directa al Ministro de la Presidencia, el señor Quintana, con la organización que lidera el señor Mendoza Doria Medina. Es muy posible —y ojalá así sea— que entre ambos personajes no exista ninguna relación ni contacto alguno; pero el nexo político indiscutible y premeditado del señor Quintana con la  familia Humérez, propietaria del lenocinio “Tia Isabel” en Cobija, donde las muchachas que son sacadas de Rio Branco hacen escala para llegar hasta los dominios sin límites del señor Franklin Mendoza, facilita sin duda alguna la operatividad territorial de esta red internacional de Trata y Tráfico de Personas con fines de Explotación Sexual, desplazándose además sobre las mismas rutas de ida y venida utilizadas por el narcotráfico. Es la permisividad concupiscente de Quintana, por su avidez de poder, la que permite viabilizar esta monstruosa configuración delincuencial del Estado boliviano.

Un video que contiene un registro fílmico de más de quince minutos a propósito de la inauguración del “Avalon No Limits” en junio del 2012, expone la dimensión desaforada del mercadeo del cuerpo femenino. Es un negocio multimillonario, edificado con capitales de dudosa procedencia, pero además cruel con las mujeres…

Una entrevista fallida con Franklin Iván

El pasado 28 de noviembre logramos tomar contacto con el  señor Franklin Iván Mendoza Doria Medina a através del Facebook. Conversamos brevemente a través del chat, intentando abordar una entrevista que le permitiese al señor Mendoza aclarar su participación en el caso de Larissa, además del juicio que enfrentó el año 2008 en Rio Branco, acusado junto a su socio Iván Guillermo Rodríguez Trujillo por el delito de secuestro de menores de edad con fines de explotación sexual.
Pero apenas escribimos en el Messenger el nombre de la garota acreana que ahora está presa en Madrid por narcotráfico, el empresario sexual interrumpió abruptamente la conversación. “No se de qué me habla” respondió cuando pregunté por la muchacha sin entrar en más detalles. Esperaba una respuesta típica como “quién es ella” o “no la conozco”.
Al parecer dudó de mi identidad y de mi interés periodístico en el asunto. Sospechó que era la madre o un familiar que usaba la cuenta de Sol de Pando para hacerle hablar, sabiendo que se trataba de un chica desaparecida en sus manos. Según la Policía Federal de Rio Branco, Larissa fue vista por última vez en La Paz junto a Franklin Iván Mendoza, existen fotografias y videos corroborando que ella estaba trabajando para él días previos a su desaparición.
Transcribo a continuación aquella efímera conversación vía chat, en la que el señor Mendoza Doria Medina se negó categóricamente a dar su versión de los hechos:
 
Sol de Pando (SdP): Señor Mendoza, buenas tardes…
Franklin Ivan (FI): Buenas tardes
SdP: Mucho gusto. 
FI: Cómo está / en que puedo servir / No sé quién es usted / Disculpe
SdP: Soy Wilson García Mérida, Director del periódico Sol de Pando. / Esta es nuestra cuenta de Facebook oficial, como habrá podido apreciar.
FI: Ok gracias / Si
SdP: Se ha debido enterar que me encuentro en Rio Branco.
FI: Si / Creo / No vi mucho / Disculpe
SdP: Estoy aquí desde mayo, y estuve trabajando con la Secretaria Estadual de Justicia y Derechos Humanos (Sejdhu) del Estado do Acre.
FI: Ok
SdP: Quisiéramos saber qué sabe usted de (“Larissa”), la muchacha que estuvo trabajando en el Avalon…
FI: No tengo idea de qué me habla / Señor o señora
SdP: Ella estuvo allá desde el 2012. No conoce ni conoció a (“Larissa”)?
FI: Mire señora o señor…
SdP: Soy Wilson García Mérida.
FI: No tengo ni idea de qué me habla así que / Gracias y chau
Fin de la conversación 
 
Luego de despedirse de esa forma tan descortés, bloqueó mi Facebook en su red. 
Esa sintomática negativa a atender nuestro requerimento por parte del empresario nos impidió no solamente establecer hasta qué punto el señor Mendoza es responsable directo, testigo o colaborador del viaje a España que concluyó con el encarcelamiento de Larissa por tráfico de cocaína. No dijo exactamente que no la conocía, por tanto al menos pudimos confirmar que Larissa era una de las chicas acreanas ofrecidas en el “Avalon No Limits”.
Pero otro tema también importante que no pudimos aclarar recogiendo la versión de Franklin Iván, fue el proceso penal que este mismo empresario enfrentó el año 2008 en un Tribunal Judicial de Río Branco, acusado y sentenciado junto a uno de sus socios, Iván Guillermo Rodríguez Trujillo, por el delito de secuestro de adolescentes, en la capital acreana, con fines de explotación sexual en Bolivia, de lo cual nos ocupamos a continuación.

2008: Escape a Rio Branco y un juicio con sentencia apelada

Se dictó sentencia de cárcel pero una apelación los dejó en libertad. | Foto Sol de Pando

En la década pasada, entre los años 2005 y 2008, el empresario Franklin Mendoza era propietario de un prostíbulo que antecede a los “Avalon No Limits” y “Club VIP No Limits”. Era el famoso “Xcape VIP”, cuyo co-propietario era su socio Iván Guillermo Rodríguez Trujillo. Ambos liderizaban una organización dedicada a cautivar mujeres adolescentes en Rio Branco con el fin de prostituírlas y exclavizarlas sexualmente en Bolivia. Rodríguez Trujillo era entonces quien llevaba la batuta gracias a sus vínculos con la banda de Mauro Vásquez en Cobija, donde el peaje para llegar de Rio Branco a La Paz estaba bajo control del pandino.

El año 2008 ambos comparecieron ante un Juez del Estado do Acre, en la capital Rio Branco, para responder a una denuncia de sus víctimas que lograron escapar del cautiverio en Bolivia. También fueron procesados tres miembros brasileños de esta banda, subalternos de los proxenetas bolivianos. Todos ellos recibieron sentencias de cárcel sin precedentes en la materia; aunque apelaron y conservaron su libertad sin mayor pena, pese a que la Fiscalía de Rio Branco, que también apeló, exigía penas máximas por la gravedad de los delitos imputados principalmente a Rodríguez Trujillo y Mendoza Doria Medina.

Está disponible en el Internet la apelación de aquel proceso judicial, un documento de 18 páginas, con fuente en el Tribunal Federal de la Primera Región, a cargo del juez de Rio Branco Jair Araujo Facundes. 

Aquel juicio dio muchas luces sobre el modus operandi de estas empresas que trafican cuerpos femeninos. La clave del negocio es conseguir “carne fresca” de adolescentes a las que inducen a huir de sus hogares tentadas por una vida de lujos y confort que, llegada la hora de la verdad, tendrán que pagar ellas mismas vendiendo sus cuerpos, contrayendo impagables deudas (“dívidas”) con sus captores. Comienzan pagando el costo de los pasaportes falsos que les entregan en Cobija una vez que adulteran sus edades.

Al respecto se lee lo siguiente:

“As vítimas relatam que en La Paz tiveram seus pasaportes aprendidos por IVAN e FRANKLIN e eram obrigadas a pagar pela comida, médicos e a viagem realizada até a capital boliviana, não tendo a vida ‘fácil’ prometida pelos acusados. E, também, que na casa em que residiam havia muitas garotas, de diferentes nacionalidades —paraguaias, peruanas, colombianas e cerca de vinte brasileiras— todas nas mesmas condições, trabalhando na boate dos acusados”.

La co-acusada Jamália Martins Barbosa fue, paradógicamente, una de ellas. Había sido llevada a Bolivia a sus quince años, con su edad falsificada en un pasaporte también falso, y terminó casándose con el propio Iván Guillermo Rodríguez, convertida así en esclava y cómplice del proxeneta. La muchacha era obligada a buscar más adolescentes como ella en Rio Branco, habiendo reclutado a su propia hermana, Selma, también convertida en cómplice.

La confesión de Jamália arrojó los siguientes datos:

“Declarou que num churrasco conheceu Ísis, Narjara e Geisa, as quais convidou para trabalhar em La Paz na boate de seu marido, o réu Ivan, e de Franklin. Disse que o réu fez propostas a elas, oferecendo-lhes passaporte, passagem aérea, moradia de graça, assistência médica e odontológica e afirmando que ganhariam muito dinheiro. Afirmou que sabia que Ísis era menor de idade, sendo que o réu afirmou que “daria um jeito” nisso para levá-la ao exterior. Declarou que, em razão da insistência de Ivan e Franklin, viajou para Rio Branco e providenciou a viagem, via táxi, até Cobija, e deste local até La Paz, de Gleide, Daiana loura e Daiana ruiva, e, após dois dias, de Kátia, Daiana morena, Melissa, Ísis, Katrine e Narjara”.

Selma, la hermana de Jamália, también fue obligada a “reclutar” amigas de su edad en Rio Branco:

“A vítima Gleide Nascimento de Lima declarou, em Juízo, que foi convidada por Selma, a pedido do réu, para trabalhar numa boate em La Paz, o qual lhe prometeu moradia, médico ginecologista, cabeleireiros, maquiagem, transporte para boate, tudo de graça, e que as despesas iniciais com passaporte e passagem seriam posteriormente pagas pela mesma com seus ganhos. Afirma que ficou em La Paz cerca de seis meses, trabalhando em boates, e que o réu não permitia que as garotas saíssem da boate antes de pagar a dívida, bem como que a casa onde ficavam tinha cadeados nos portões, muros altos e uma pessoa vigiando, e seus passaportes foram retidos. A declarante passou fome, frio, na boate. Disse que havia uma menor na boate, com documentos falsos, como se fosse filha de Iván”.

Dicha menor que fue inducida a fingir ser hija de Iván era una niña de Rio Branco llamada Isis Elisabete, de 14 años de edad, quien fue llevada con engaños a Bolivia donde padeció un calvario denigrante que casi le cuesta la vida.

“As vítimas Gleide Nascimento de Lima, Narjara da Silva Souza e Maria de Fátima Pinheiro de Arruda, bem como a acusada Jamália Martins Barboza declararam, em Juízo, que o réu sabia da menoridade da vítima Ìsis, tanto que falsificou um documento de identidade em nome dela, como se fosse filha dele, para legalizar sua situação na Bolívia. Ademais, a própria vítima Ísis declarou que reconhece na cópia de fls. 71 a carteira de identidade falsificada em seu nome…”.

La falsificación de los documentos de identidad se realiza en la ciudad de Cobija, según reveló Narjara da Silva Souza, otra de las víctimas:

“Selma era encarregada de tirar passaportes, adquirir passagens, entrar em contato com as garotas, etc. Jamália viajou juntamente com a declarante para La Paz, entregando em Cobija uma carteira de identidade falsa para Ísis, menor de idade. Franklin e Ivan sabiam que Ísis era menor de idade. Franklin teria se desentendido com Ivan porque este levou uma menor de idade. Foram dois táxis para Cobija conduzindo a declarante, Ísis, a Jamália, mais duas garotas, sendo uma morena e uma loira. Em Cobija, foram alojadas num hotel enquanto aguardavam a liberação do passaporte e a confecção da carteira de identidade falsa de Ísis. Enquanto esteve em La Paz, não chegou a fazer programas. Poderiam pagar a dívida de duas formas: através do consumo de bebidas ou com programas…”.

Las condiciones de esclavitud que debieron enfrentar todas ellas —endeudadas con sus promiscuos captores que además les confiscaron sus pasaportes, encerradas en una casa de seguridad “de muros altos”, padeciendo hambre (“fome“) y el azote del frío altiplánico sobre sus cuerpos en venta—, pone en duda  cualquier posible compatibilidad real entre este negocio “de alto nivel empresarial” y el respeto a los más elementales derechos humanos de las trabajadoras sexuales.

Veamos qué dijo la misma Narjara da Silva Souza:

“Em novembro de 2005, compareceu a uma festa, numa casa localizada no Bairro Tropical, acompanhada de Geysa e sua irmã, e Ísis, menor de idade. Lembra que havia orgia na casa, casais mantendo relações sexuais nos quartos, garotas nuas, etc. Não se recorda se naquela época já fazia programas sexuais. Mesmo que fizesse, fazia reservadamente, e não daquela forma pública. Foi nessa festa que conheceu Jamália, que ofereceu a Geysa a proposta de trabalhar em La Paz. Posteriormente, Geysa e Ísis repassaram a proposta a declarante. Encontraram-se com Ivan em Rio Branco, obtendo maiores informações sobre o trabalho a ser feito em La Paz, informando que trabalhariam como fichantes, acompanhando clientes, estimulando-os a beber, pois ganhariam comissão; foi informada de que, caso fizessem programas sexuais, o valor seria inteiramente da garota. Em La Paz, foram bem tratadas por Ivan, que chegou a lhe dar dinheiro. Algumas garotas reclamaram que não foram bem tratadas por Ivan, chegaram a passar fome. Quando chegou em La Paz, participou da reunião com Franklin, na qual lhe pediram o passaporte. Tinha uma clara idéia de que estava indo para uma casa de prostituição, dos riscos daí decorrentes, de modo que não buscou questionar as razões pelas quais lhe foi pedido o passaporte. Sabia que as regras e as leis no ambiente em que se encontrava eram feitas pelas pessoas dirigentes. Tinha um temor de caso não atendesse aos pedidos de Franklin e Ivan, sofresse algum tipo de represália. Ficavam numa casa de muros altos, e da qual não podiam sair a partir das 20h, nem dali saírem carregando malas, bolsas. Estipulavam a regra porque as garotas, ao chegarem em La Paz, já possuíam dívidas, e não iriam sair sem pagar. Sâtie e Melissa reclamavam que estavam passando fome”.

El testimonio de la víctima María de Fátima Pinheiro de Arruda, una joven desempleada de Rio Branco que cayó en la trampa de creer que el trabajo en La Paz sólo consistiría en “hacer fichas” (ganar un porcentaje por los tragos que induciría a consumir entre los clientes) y bailar desnuda en la barra (streap tease), mas terminó haciendo “programas sexuais” (“hacer pieza” en la jerga boliviana) para pagar las crecientes deudas que fue contrayendo con Iván y Franklin:

“(…) estava passando por momento difícil, desempregada, quando conversou com sua amiga Núbia, e esta se prontificou a lhe ajudar. Núbia lhe apresentou Selma, que lhe ofereceu a possibilidade de trabalhar em La Paz com Ivan, seu cunhado. Cerca de duas ou três semanas depois, Selma lhe apresentou a Ivan no Bar do Gandola. Ivan lhe ofereceu uma ‘vida de princesa, com casa, comida, cabeleireiro’, esclarecendo que o serviço seria o de prostituição. Aceitados os detalhes, a declarante saiu de Rio Branco para Cobija com mais duas garotas de nome Sol e Melissa, em um táxi cujo motorista a declarante no momento não se recorda do nome, mas que se encontra na ante sala deste Juízo, aguardando para ser ouvido. De Cobija foram para La Paz em vôo pago por Ivan. Em La Paz, foram recepcionados por Ivan e conduzidos a um ‘hotelzinho’. No dia seguinte, foram levadas para uma casa sem o mínimo de conforto, com duas camas em cada quarto e um cobertor insuficiente para o frio de La Paz. No começo Ivan foi muito bondoso com a declarante e suas companheiras, depois foi muito ruim. No começo Ivan levou a declarante a bom restaurante, posteriormente a declarante e suas companheiras passaram muita fome. Entre paraguaias, brasileiras, bolivianas, havia cerca de cinqüenta garotas. A boate foi inaugurada cerca de cinco dias depois da chegada da declarante, mas não havia movimento, freguesia, e, portanto, as garotas não tinham faturamento. Em decorrência, não tinham como comprar comida. Por diversas vezes, comeu bolachas, biscoitos com água. Reclamou com Ivan e Franklin, mas estes pediram que a declarante tivesse calma. Em razão das privações, a declarante ficou com depressão e triste. Somente veio porque não ganhou dinheiro: estava se dispondo a fazer algo que nunca fez na vida, prostituir-se, e não estava ganhando nada. No começo tinham liberdade para ir e vir, mas, posteriormente, Ivan tinha proibido a saída das garotas da casa. Ficavam trancadas e vigiadas por um casal. Em razão das privações e de doença, combinou com Sol e Melissa para fugirem. Inicialmente, ligaram para a Policia Federal em Rio Branco e foram orientadas a procurarem a embaixada brasileira em La Paz. Na embaixada foram atendidas pelo vice-cônsul Edson que prestou assistência para fuga, recomendando que elas retornassem a casa para fugir no dia seguinte. Edson disse que, caso elas não conseguissem fugir, eles invadiriam a casa com a polícia. Ivan também falsificava documentos, como o de Janara. Considera Selma também uma vítima de Ivan, dado que não participou dos atos de Ivan. Jamália não ia até a boate porque era companheira de Ivan. Passou aproximadamente três semanas em La Paz. Ao chegar, por volta de outubro ou novembro de 2005, teve que entregar seu passaporte para Ivan. Sua passagem de volta foi custeada pela embaixada brasileira. Ivan esclareceu que a declarante e as demais declarantes iriam pagar os custos do passaporte e da viagem de volta. Como a declarante não fez nenhum programa enquanto esteve lá, não sabe dizer se o pagamento era feito à boate ou às garotas. Se Jamália trabalhou na boate o fez em época diversa da declarante. Desconhecia que Selma também tivesse ido a La Paz para trabalhar na boate de Ivan. Era conhecida como Satiê, dado que todas as garotas possuíam apelidos. Dada a palavra ao Procurador do PF, perguntou a que foi respondido: Ivan e Franklin eram sócios, proprietários da boate. Conhece as demais vítimas, bem como as testemunhas arroladas quando de sua estada em La Paz, eis que ali estiveram. Sabe de uma menor, que lá esteve, e que adoeceu. Ivan reteve os passaportes das garotas como forma de dificultar eventual fuga”.

La fuga se precipitó finalmente, con ayuda de funcionarios de la Embajada del Brasil en La Paz, ante la urgencia de rescatar a Ísis Elisabete, la menor de edad que había caído enferma con un ataque de apendicitis y no tenía posibildades de hacer “programas” para pagar las deudas contraídas con los proxenetas. Iván y Franklin la estaban obligando a trabajar apenas había salido del hospital, sin permitirle el reposo necesario para una recuperación plena de la dolencia.

He aquí un resumen del desgarrador testimonio de la misma Ísis Elisabete:

“(…) foi convidada para participar de um churrasco na casa do médico Mauro, perto do Corpo de Bombeiros. Ali conheceu Jamália que procurou se aproximar da declarante e registrou seu telefone. Nos dias seguintes, Jamália ligou indagando se ela queria conhecer La Paz e ganhar dinheiro. Disse que poderia ganhar dinheiro como babá ou trabalhando na boate como acompanhante, podendo fazer ou não programas sexuais. Disse, ainda, que a declarante poderia voltar quando bem entendesse caso não gostasse de lá. Se encontrou com Ivan no apartamento da Geysa onde obteve mais informações sobre a boate. Disse que não poderia ir porque era menor de idade, mas Jamália falou que daria um jeito. Pegaram um táxi em Rio Branco para Cobija, cujo motorista era “caboquinho”, e ali se encontraram com duas pessoas, uma das quais, Edson, brasileiro, que lhe deu uma carteira de identidade falsa. Reconhece Edson na folha 165 que lhe é apresentada. De Cobija foram para La Paz. Em La Paz ficou numa casa com outras garotas do Peru, Colômbia, Paraguai. Na casa onde ficou com outras garotas, tinha liberdade para ir e vir na hora que bem entendesse. Saiu com Jamália e Ivan para almoçar em restaurantes em La Paz, e, dali a poucos dias, começaram a trabalhar. Trabalhava na boate como acompanhante sem fazer programas sexuais: tinha a função de acompanhar pessoas e estimulá-las a beber, dado que recebia percentual do consumo. Lhe foi oferecida a possibilidade de fazer streap-tease na boate, mas a declarante não aceitou. Essas propostas foram feitas amigavelmente. Reconhece na cópia de fl.71 a carteira de identidade falsificada em seu nome. Conhece a vítima Maria de Fátima Pinheiro de Arruda, conhecida como Satiê. No primeiro momento, tinha comida por conta de Ivan. Posteriormente, teve que pagar. Satiê discutiu com outra garota brasileira e ficou antipatizada pelos proprietários da boate, Ivan e Franklin. Nunca foi ameaçada por Ivan ou Franklin. Foi visitada por Jamália no hospital. Teve apendicite. As despesas do hospital foram pagas parte por Ivan e parte pelo consulado brasileiro. Não sabe dizer se Narjara realizava programas. Foi a La Paz juntamente com Narjara, Jamália, mais três meninas, cujos nomes não se recorda. Narjara disse que ficou com medo depois que soube que Ivan pretendia cobrar as despesas do hospital da declarante, e que por ser sua amiga também fosse cobrada. Do hospital ficou três dias na casa do cônsul, e dali viajou para Cobija. A declarante estava com identidade boliviana e não necessitava de passaporte. As demais garotas tiveram que entregar os passaportes a Ivan para que este ‘tivesse a segurança de que elas não iriam fugir’. Quando Narjara lhe disse da preocupação do valor da conta, a declarante já estava hospitalizada. Narjara disse à declarante ter sido seqüestrada, mas não esclareceu maiores detalhes. Depois que a declarante foi internada, foi determinado que somente podiam sair até as dez da noite. Era conhecida na boate como Sheron. Em regra, as garotas brasileiras estavam satisfeitas com a situação ali vivenciada, e já estavam acostumadas com aquela vida. Não se sentia insatisfeita nem enganada nem infeliz. Dada a palavra ao Procurador do MPF, perguntou ao que foi respondido: Selma ficou responsável pela emissão dos passaportes de Narjara e Geysa. A declarante recebeu roupas insinuantes para fazer o serviço de acompanhante, mas as garotas não eram obrigadas a usar. O Ivan explicou que, na hipótese de programa sexual 100% do valor seria da declarante. Jamália já tinha explicado à declarante, a Geysa e a Narjara acerca do pagamento na hipótese de programa sexual, mas, quando chegou a La Paz, Ivan fez novos esclarecimentos…”.

Según nos informó el Director de Protección Social Especial de la Prefeitura (Alcaldía) de Río Branco, Fabio Fabricio Silva, a pesar de aquella carga probatoria y testimonial tan contundente, el Tribunal revocó la condena aceptando la apelación de Trujillo y Mendoza. Quedaron libres.

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