Data: septiembre 21, 2012 | 16:34

Perú descubre en su Amazonia una civilización de 3.200 años de antigüedad

Los arqueólogos acaban de desenterrar un muro de 2,20 metros de ancho,
así como varias columnas pictóricas y restos humanos enterrados ritualmente.

Pinturas murales en una estructura de perfectos trazos geométricos revelan la existencia de avanzadas civilizaciones en la selva amazónica. El reciente descubrimiento se suma al hallazgo de momias y vasijas funerarias en el 2010, también en Bagua…

© Wilson García Mérida | Nota publicada en el blog de Sol de Pando el 14 de marzo del 2012

Los colores se conservaron intactos a pesar del tiempo.

Un equipo de arqueólogos descubrió las primeras pinturas murales de la selva amazónica en un templo ceremonial de 3.200 años de antigüedad ubicado en la localidad de Bagua, en el Departamento Amazonas del Perú.

Los investigadores consideraron que el hallazgo, ocurrido en el sitio arqueológico “Las Juntas”, es el primero de ese tipo en toda la selva amazónica no solo del Perú, informó ayer martes 13 de marzo la agencia de noticias DPA.
Las pinturas se encuentran grabadas en el interior y exterior de un templo rectangular de aproximadamente 40 metros cuadrados. Hasta el momento los arqueólogos desenterraron un muro de 2,20 metros de ancho y varias columnas. Los colores que predominan son el rojo, el blanco, el negro y el amarillo.
Según los expertos, los murales son una sólida evidencia de que en la Amazonia vivió una civilización que alcanzó grandes niveles de desarrollo tecnológico. En ese sentido, el arqueólogo Quirino Olivera Núñez, responsable de la investigación, señaló que se trata de uno de los descubrimientos más importantes de las últimas décadas. A pesar de las lluvias torrenciales que se registran diariamente en la zona, los murales se conservaron porque permanecieron cubiertos por una impermeable capa de piedras y arcilla de 15 centímetros de grosor que protegieron las pinturas durante miles de años, explicaron los investigadores.
Las excavaciones y estudios continúan en la zona con la autorización del Ministerio de Cultura del Perú y el financiamiento del Gobierno Regional de Amazonas. El proyecto se inició dentro de un marco binacional Perú-Ecuador con la autorización de la Dirección General de Patrimonio Cultural, que se vence el próximo 17 de junio.

Revolución Arqueológica

Una de las pilastras recién descubiertas.

Durante varios años se ignoró la existencia de esta zona arquitectónica monumental en la amazonía peruana. Sin embargo, el reciente descubrimiento de las pinturas murales de forma geométrica y lineales en un templo ceremonial de planta rectangular, en esta zona peruana de la Amazonia, podría cambiar el concepto que se ha tenido en cuanto a la arqueología, afirma el arqueólogo Olivera Núñez en una entrevista con el periodista Edgar Romero Tintaya.

Algo que sorprendió a los arqueólogos, sobre este templo, es que entre pilastra y pilastra (especie de columnas, pero bajas), hay una distancia exacta de 1.40 centímetros. Lo que hace deducir que esa sociedad tenía un manejo muy adelantado de la medida del espacio y trabajo colectivo, revela Quirino Olivera.
Las pilastras están unidas por una pared de adobe, en algunos casos, de quincha inducida con arcilla; la zona superior ha sido pintada de color amarillo. En la parte alta han hecho una franja donde dibujaron signos verticales y horizontales —y diagonales en algunos casos—, que son de color blanco, rojo y negro (colores vivos); y en el centro, una figura casi triangular como una especie de patas de araña (aún no se ha logrado identificar la figura completa), indicó.
“Actualmente se realizan trabajos de investigación para determinar, si el negro es un color elaborado con carbón vegetal o algún mineral”, precisó.

La perfección geométrica del espacio ritual revela un elevado grado de organización.

Tecnologías avanzadas

La arquitectura monumental establecida, revela que la población de este grupo social tenía un desarrollo tecnológico adelantado.
Para construir un monumento de esta magnitud con columnas y piedra (sacada de los ríos), se necesita un trabajo colectivo bastante amplio y una alta especialización de la gente. Eso explica que esta civilización permaneció por muchos años, explicó el investigador.
Asimismo, el monumento —especie de centro ceremonial— al cual la gente de ese tiempo acudía a rendir culto a los dioses, fue remodelado en varias oportunidades.
Mientras se desarrollaba esta cultura en la Amazonia, en la sierra peruana emergía Chavín y en la costa surgía la cultura Caral.

Las Momias de Bagua

Las vasijas fúnebres al descubierto.

El reciente hallazgo de las pinturas murales en el centro ceremonial de “La Juntas”, se suma a un descubrimiento anterior que se registró en noviembre del 2010, cuando arqueólogos igualmente dirigidos por el maestro Quirino Olivera Núñez en la localidad amazónica de Casual, también en Bagua, hallaron ocho vasijas funerarias con restos de personas en posición fetal y ofrendas, de una antigüedad estimada de 2.600 años.

El descubrimiento se produjo cuando el equipo de Olivera Núñez desenterraba parte de la estructura arquitectónica de lo que sería un templo.
Cada una de las urnas funerarias mide cerca de 1,20 metros y tiene un diámetro de 0,80 centrímtros. Fueron elaboradas con arcilla cocida y tienen tapas. Uno de los recipientes —aún en proceso de excavación— ha llamado la atención porque está pintado de colores, lo cual podría indicar que contiene los restos de un personaje de élite.
Olivera Núñez, enrevistado entonces por el periodista Wilfredo Sandóval, explicó que se trata de un patrón funerario utilizado por los integrantes de una antigua cultura que moró en la zona.

¿Civilización Amazónica?

Otra importante zona arqueológica con rastros civilizatorios, también en la Amazonia peruana, descubierta en el 2010.

El entierro de cuerpos en vasijas fue una práctica común entre los pueblos amazónicos ancestrales.

“Es una costumbre que aún se utiliza en comunidades muy alejadas de la selva. Se entierra a los muertos en una vasija, que se considera una suerte de vientre materno. Se piensa que de esta forma la persona vuelve a la vida en el más allá”, explicó el famoso arqueólogo peruano.

Por su parte el director del Museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, explicó que con estos hallazgos se da inicio a la identificación de los patrones de enterramientos de las culturas de la selva.
“La zona tiene gran importancia porque las culturas que se asentaron en la Amazonía comparten tradiciones culturales con otras regiones del país. Este tipo de entierros también se ha dado en Ecuador y Colombia”, comentó Alva.
A diferencia de las autoridades bolivianas respecto a los potenciales culturales y arqueológicos de la amazonia boliviana, abandonada tambien en este campo, las autoridades del Gobierno Regional de Amazonas del Perú destinaron inmediatamente recursos para reforzar las excavaciones y proteger tan trascendentales hallazgos.