Data: agosto 14, 2012 | 21:18

PEDRO SHIMOSE | Yo soy mestizo, ¿y usted?

EL AUTOR | Nació en Riberalta. Hijo de Laida Kawamura Rodríguez, riberalteña, y Ginkichi Shimose, inmigrante japonés, estudió primaria y secundaria en la escuela fiscal Nicolás Suárez y en el colegio fiscal Pedro Kramer. Comenzó sus estudios universitarios en la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz y los terminó en Universidad Complutense de Madrid, España, país donde actualmente reside desde 1971. Allí contrajo matrimonio con una mujer andaluza, con quien tuvo tres hijos que le han dado varios nietos. Es también dibujante y compositor de música popular. Por algún tiempo se dedicó al periodismo -ha trabajado en el diario Presencia- y fue docente en la Universidad Mayor de San Andrés, La Paz. En 1972, obtuvo el Premio Casa de las Américas por su poemario Quiero escribir, pero me sale espuma, un año después de irse a vivir a Madrid. También ha sido distinguido con el Premio Nacional de Cultura de Bolivia 1999. Es miembro Academia Boliviana de la Lengua y de la Asociación Española de Críticos de Arte. Dirigió el periódico cultural Reunión, la colección titulada Letras del exilio y la colección de poesía del Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI), institución que lo ha tenido como asesor de Publicaciones. Shimose es notorio por su poesía políticamente inspirada, que trata sobre temas de identidad nacional y liberación social. Algunos de sus libros y poemas fueron traducidos a otros idiomas al inglés, alemán, francés, ruso, árabe, turco, holandés, etcétera.

Viviana Caro, ministra de Planificación y Desarrollo, acaba de anunciar la convocatoria del Censo de Población y Vivienda para el 21 de noviembre próximo. El empadronamiento es bueno, pero empieza mal.

Es bueno porque, si se realiza sin trampas de por medio, tendrá repercusiones políticas (redistribución de escaños en los parlamentos regionales y nacional) y económicas (redistribución del IDH y de los recursos en los presupuestos nacional, departamental y municipal). Hablaremos de Bolivia con más conocimiento de causa.

Y empieza mal porque el Gobierno se ha empecinado en excluir la categoría ‘mestizo’ de la boleta censal, lo cual no es ninguna novedad. La estupidez de eliminar la opción ‘mestizo’ en la boleta del censo nacional de población y vivienda de 2001, es obra de Jorge ‘Tuto’ Quiroga, presidente accidental de Bolivia (2001-2002). Aunque el título del censo era, en apariencia, algo concreto (Población y Vivienda), se encendía la mecha de una bomba de tiempo al incluir una declaración racista de pertenencia o no pertenencia a la raza ‘india’. Me negué a ser censado porque tenía cuatro opciones para encasillarme étnicamente: 1) Indio; 2) Blanco; 3) Otro, y 4) Ninguno. Pregunté en el consulado de Bolivia por qué se había omitido la opción ‘mestizo’. No hubo respuesta. Me negué a ser censado porque yo no soy indio ni soy blanco, ni soy ‘otro’ y mucho menos, ‘ninguno’.

Soy mestizo boliviano a mucha honra, hijo de japonés inmigrante y mestiza boliviana, hija, a su vez, de japonés y cruceña. Esta gravísima y descomunal falsificación de la realidad nacional se la debemos a ‘Tuto’ Quiroga, el mismo que encabezó, en 2008, la restauración del referéndum revocatorio, tan propicio a los designios del MAS y tan contrario a la descentralización del Estado. ¿Acudirá ‘Tuto’ al censo de noviembre? ¿En qué casilla pondrá la ‘x’ pertinente?

Realizado el censo de 2001, los telediarios españoles certificaban las tesis falsas del indigenismo: Bolivia se había convertido en “un país de indios”, dato que anunciaba el ascenso al poder de Evo Morales –el “primer presidente indio de Sudamérica”– y, de rebote, del ‘Mallku’ Quispe, líder de la Nación Aimara. No recuerdo los porcentajes de tales resultados, pero recuerdo que monseñor Obermaier, obispo de El Alto, aparecía en pantalla declarando que él había marcado la casilla ‘indio’, porque se consideraba ‘indio aimara’ (¡sic!). Cosa parecida sucedía con líderes izquierdistas que habían optado por marcar ‘indio’ solo por fregar a los yanquis. La izquierda tradicional, pos Muro de Berlín y pos desintegración de la URSS, celebró el censo de ‘Tuto’ Quiroga como un triunfo contra el imperialismo norteamericano y sus ‘k’aralacayos’.

Beneficiado por los resultados tendenciosos del censo de 2011, las wiphalas flamearon al viento, los pututus ulularon en las plantaciones de maní de Georgia, los sahumerios de hojas de coca perfumaron los salones de la Fundación Soros & Cía., la baba verde del acullico pringoteó las sedes de las oenegés cocaleras y los Ponchos rojos hicieron chasquear sus chicotes por las calles de La Paz. Lo demás ya es historia. ¡Qué les voy a contar!

De manera que no le echemos toda la culpa a Evo Morales de haber borrado a los mestizos de la realidad boliviana.

 Madrid, 07.08.2012
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