Data: julio 28, 2017 | 19:32
CUANDO MUERE UN CRACK | La sencillez y humildad en sus actos cotidianos, hasta cuando hablaba con la prensa, contrastaban notablemente con su belicosidad de gladiador feroz en el campo de juego...

OVIDIO MEZA, ÍDOLO POR DON NATURAL

El carisma de su sencillez y humildad marcó su trayectoria hasta ser un ídolo nacional en los momentos más fulgurantes de su carrera. | Foto Archivo Sol de Pando

Ovidio Meza visitó la casaca nacional durante 11 años, de 1972 a 1983. | Foto Archivo Sol de Pando

© Redacción Sol de Pando

“No hablaba mucho, pero en la cancha era un gigante”, así lo recuerda Luis Galarza, gran arquero de aquella época dorada del fútbol boliviano, cuando ambos brillaban en esa constelación llamada The Strongest.

La sencillez y humildad en sus actos cotidianos, hasta cuando hablaba con la prensa, contrastaban notablemente con su belicosidad de gladiador feroz en el campo de juego donde lucía una melena que le asemejaba a una estrella de rock. Ese carisma marcó su trayectoria hasta ser un ídolo nacional en los momentos más fulgurantes de su carrera.

En la selección boliviana fue su capitán y su 10 insuperable. Su nombre ya es inmortal: Ovidio Meza.

Nacido en Yacuiba, provino de aquel semillero fecundo del Chaco Boliviano que formó una pléyade con nombres como Fortunato Castillo, José Reynoso, Porfirio Tamayá Jiménz, Adolfo Flores, Carlos Aragonés, Erwin “Chichi” Romero y él, Ovidio Meza Soruco.

En 1972, el joven yacuibeño ya era una figura estelar en la Selección Nacional cuando debutó contra la selección del Perú en la Copa Independencia celebrada en Curitiba, Brasil, compartiendo el balón con astros como Jesús Herbas, Luis Iriondo, Jaime Rimassa, Juan Carlos Fernández y Ramiro Blacut.

Ovidio Mesa, recuerdan los cronistas del fútbol boliviano, anotó su primer gol de Selección el 31 de marzo de 1973, en La Paz, ante Paraguay, y se despidió con otro gol en Lima, el 4 de septiembre de 1983, precisamente ante la Selección del Perú, que había sido el adversario de su primer partido en Curitiba.

En 1977, cuando se fundó la Liga Profesional del Fútbol Boliviano,  el Club The Strongest lo transfirió desde el Chaco Petrolero a sus filas para coronarse como el primer campeón de la historia liguera con los goles de Ovidio, goles que también descollaron en la Copa Libertadores.

Entre idas y venidas, alternando con otros equipos trascendentales del país como el Club Bolívar de La Paz, el Oriente Petrolero de Santa Cruz o el Libertad del Paraguay, Ovidio Meza cerró su ciclo prolifico como líder nato The Strongest en 1986. Con la casaca atrigrada su nombre quedó grabado junto a inolvidables como Osvaldo Rubén Potente, Eduardo Angulo, Luis Galarza , Ricardo Fontana y Luis Iriondo.

Se inició como técnico en 1991, en Bolívar, dirigiendo a esa prometedora generación compuesta por  Etcheverry, Sandy, Salinas, Soria, Borja, Hirano y Carlos Ángel López. En 1992 dirigió al San José de Oruro, luego a Chaco, Independiente Petrolero, The Strongest (en dos ocasiones), Real Santa Cruz, Oriente Petrolero (en varios periodos) y Wilstermann. Em el equipo cochabambino, además de dirigir el equipo —algo sin precedentes em la historia del fútbol boliviano— llegó a vestir la casaca roja para reforzar el plantel. En Oriente logró una de sus mayores satisfacciones como técnico al ganar el segundo certamen del año 2000. Dirigió una vez la selección nacional Sub 20 (1999); ocupó la función de ayudante de campo con los técnicos argentinos Jorge Habegger (1977) y Héctor Veira (2001).

El año 2003 viajó a España, contratado por el municipio de Alicante para organizar y dirigir una escuela de fútbol que es hoy una de las  más prestigiosas de aquel país europeo.

El año 2005 fue convocado por la Federación Boliviana de Fútbol para dirigir la Selección Nacional con miras a las eliminatorias de Alemania 2006. Cuando volvió de Alicante para asumir esa responsabilidad, declaró emocionado:  “Para mí es un reto importante y difícil porque reconozco que mi ilusión era dirigir la selección…”.

Falleció el jueves a los 65 años, en el país que lo adoptó, España, derrotado por un cáncer. Sus funerales se han realizado este viernes en la ciudad de Alicante, donde radican su esposa y sus hijos.

En su memoria, el pueblo de Yacuiba decidió poner su nombre al nuevo estadio recién construído aquella ciudad petrolera donde nació.

Ovidio Meza: Recuerdos de una estrella del fútbol boliviano | VIDEO

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