Data: septiembre 19, 2012 | 19:39
Según un estudio de la Fundación Jubileo, los recursos económicos por coparticipación son mayoritariamente destinados al gasto corriente y no a la inversión

Los cuatro municipios 100% más pobres de Bolivia están en Oruro y Pando

El municipio de Bolpebra en febrero del 2012, durante la inundaciòn del río Acre, mostró, como San Pedro y Villa Nueva-Loma Alta, la alta vulnerabilidad de los municipios rurales de Pando.

El municipio de San Pedro en la provincia Manuripi y Villa Nueva-Alta Loma en la provincia Federico Román, ambos en el departamento de Pando, además de los municipios de Cruz de Machacamarca y Yunguyo de Litoral en el departamento de Oruro, se constituyen en las cuatro poblaciones más depauperadas de Bolivia, con el 100% de pobreza entre un total de 167 municipios considerados los más pobres dentro el territorio nacional, según un informe elaborado por la Fundación Jubileo…

© Silvia Antelo Aguilar

Según la Fundación Jubileo, los 167 municipios más pobres del país destinan la mayor parte de su presupuesto a gasto corriente y la menor parte a inversión. “Este panorama no es diferente al promedio general de los demás gobiernos municipales; pero, se esperaba que habiendo tantas necesidades y demandas de la población más pobre, los niveles en inversión poductiva y social (educación y salud) deberían haber sido mucho mayores en estos municipios”, sostiene el reporte difundido en el último número de la revista “Jubileo” de dicha entidad dependiente de la Iglesia Católica.

El informe se basó en los datos y proyecciones oficiales del último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado en Bolivia el año 2001.

Municipios pandinos

Entre los cuatro municipios más afectados por esta política de administración de los recursos públicos, figuran San Pedro y Villa Nueva-Loma Alta en el departamento de Pando, junto con otros dos municipios en el departamento de Oruro.

De acuerdo al mismo Censo del 2001,  el departamento de Pando, cuya capital es la ciudad de Cobija, cuenta con 52.525 habitantes, su superficie tiene una extensión de 63.827 Kilómetros cuadrados; cuenta con 5 provincias (Nicolás Suárez, Abuná, General Federico Román, Manuripi y Madre de Dios), 51 cantones y 15 municipios.

En el caso de San Pedro, afirma la Fundación Jubileo, este municipio situado en la provincia Manuripi, con pobreza de 100% en 2001, tiene una población proyectada de 954 habitantes. El 2011, el 51% de su presupuesto fue destinado a gasto corriente, en sectores como servicios de Educación (Bs 1.521.684) y servicios de Salud (Bs. 677.295). La inversión fue de 49% y fue dirigida a sectores como la Construcción y Mantenimiento de Caminos Vecinales (Bs 1.456.187) y Educación (Bs 1.297.628). En sus cuentas fiscales están ahorrados 880.000 bolivianos.

Por su parte el municipio de Villa Nueva-Loma Alta en la provincia Federico Román,  según proyecciones, tiene cerca de 1.200 habitantes. Durante la gestión 2011, el 54% de su presupuesto se destinó a inversión, priorizando Recursos Hídricos, con cerca de Bs 107.000, y Saneamiento Básico, con Bs 116.000. A gasto corriente se destinó 46% del total y fue principalmente para Administración (Bs 138.797) y Fortalecimiento Institucional (Bs 86.932). A Salud se destinó Bs 60.467 y a Educación cero. En sus cuentas fiscales queda más de un millón de bolivianos.

Respecto a los municipios de Oruro en similar situación a los de Pando, en 2011 Cruz de Machacamarca  destinó 68 por ciento de sus recursos a inversión, la mayor parte para recursos hídricos y saneamiento básico. En educación no se invirtió nada. A febrero de 2012 quedaban en cuentas fiscales más de 1,8 millones de bolivianos. En Yunguyo de Litoral, con un nivel de pobreza de 100 por ciento según el Censo de 2001, 57 por ciento del presupuesto 2011 fue destinado a infraestructura.

La realidad después del Censo del 2001

El año 2001, afirma el informe de Jubileo, el Censo de Población y Vivienda consideró el concepto de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), estableciendo que 167 municipios del país tenían un nivel de pobreza superior a 90%. Esto implicaba que su población carecía de servicios de agua y saneamiento, residía en viviendas precarias, tenía bajos niveles educativos y un severo déficit en la atención de salud, entre otras carencias.

Estos 167 municipios más pobres de Bolivia estaban ubicados en los departamentos de La Paz (61), Oruro (26), Potosí (25), Cochabamba (17), Chuquisaca (15), Pando (11), Beni (6), Santa Cruz (4) y Tarija (2).

De acuerdo con el Presupuesto General de la Nación de la gestión 2011, estos municipios pobres tenían una asignación de 2.161 millones de bolivianos, equivalentes a 16% del total asignado a los municipios del país.

De este monto, las autoridades de los gobiernos municipales más pobres destinaron 51% a gasto corriente, porcentaje menor en un punto al promedio del resto de los municipios.

El gasto corriente implica el pago para la administración de la entidad (como sueldos, servicios básicos, materiales de oficina y otros) y el funcionamiento de servicios municipales.

En estos municipios más pobres, el año 2011 se destinó a gasto corriente 1.110 millones de bolivianos. El restante 49% fue destinado a inversión pública, cifra superior en un punto porcentual al promedio general del resto de los municipios.

Estos recursos que permiten aumentar el capital con el objeto de ampliar sus capacidades económicas fue de 1.051 millones de bolivianos. (Ver Gráfico).

De este monto de inversión, 21% se destinó al apoyo a actividades productivas que generan empleo y valor agregado. El presupuesto 2011 en el sector agropecuario fue de 130 millones de bolivianos.

Para los sectores de construcción y mantenimiento de caminos vecinales se programaron cerca de 105 millones de bolivianos. Para salud y educación –de acuerdo con sus competencias se presupuestó 124 millones de bolivianos.

“La baja ejecución de recursos públicos es común en todos los niveles de gobierno; pero llama la atención que los municipios más pobres, con necesidades insatisfechas de su población, también tengan presupuestos sin ejecutar, guardados en cuentas fiscales”, sostiene asimismo el documento.