Data: noviembre 6, 2013 | 7:12
La invasión de Francia se inició formalmente el 11 de enero en Malí, en la denominada Operación Serval,..

Llegan a París cuerpos de periodistas asesinados en Malí cuando cubrían invasión de Francia

Claude Verlon y Ghislaine Dupont, periodistas de Radio Francia Internacional (RFI) que fueron asesinados en Malí el Día de Todos Santos.

Claude Verlon y Ghislaine Dupont, periodistas de Radio Francia Internacional que fueron asesinados en la República de Malí el Día de Todos Santos, cuando cubrían la intervención militar francesa en el país africano.

Fueron repatriados a París los cuerpos de Ghislaine Dupont (57) y Claude Verlon (55), periodistas de Radio Francia Internacional (RFI) asesinados en Mali el sábado 2 de noviembre, mientras cubrían una ofensiva militar francesa de impronta colonial. Sin fotógrafos ni periodistas, los cuerpos arribaron discretamente, en presencia de François Hollande, el presidente “socialista” de Francia, y de los ministros de Cultura y Comunicación, Aurelie Filippetti, y de Exteriores, Laurent Fabius…

© Ernesto Carmona | Ciap-Felap
LA REPÚBLICA DE MALÍ Malí o Mali, cuyo nombre completo es República de Malí (en francés, République du Mali), es un estado sin litoral de África Occidental. Es el séptimo país más extenso de África y limita al norte con Argelia, al este con Níger, al oeste con Mauritania y Senegal y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Constituida por ocho regiones, Su tamaño es de 1 240 000 km² y su población estimada es de alrededor de 14,5 millones de habitantes (20093 ). Su capital es Bamako. La estructura económica del país se centra en la agricultura y la pesca. Pese a que algunos de sus recursos naturales son el oro, el uranio y la sal, está considerada una de las naciones más pobres del mundo. El actual territorio maliense fue sede de los tres imperios de África Occidental que controlaban el comercio transahariano: el Imperio de Ghana, el Imperio de Malí (del cual Malí toma su nombre) y el Imperio songhay. A fines del siglo XIX, Malí cayó bajo el control de Francia, pasando a formar parte del Sudán francés. En 1959 consiguió su independencia junto con Senegal, convirtiéndose así en la Federación Malí, la cual se desintegraría un año después. Tras un tiempo en el que solo existía un partido político, un golpe de Estado en 1991 llevó a la redacción de una nueva constitución y al establecimiento de Malí como una nación democrática con un sistema pluripartidista. Alrededor de la mitad de la población vive debajo del umbral de la pobreza internacional, establecido en 1,25 dólares por día.

LA REPÚBLICA DE MALÍ
Malí o Mali, cuyo nombre completo es República de Malí (en francés, République du Mali), es un estado sin litoral de África Occidental. Es el séptimo país más extenso de África y limita al norte con Argelia, al este con Níger, al oeste con Mauritania y Senegal y al sur con Costa de Marfil, Guinea y Burkina Faso. Constituida por ocho regiones, Su tamaño es de 1 240 000 km² y su población estimada es de alrededor de 14,5 millones de habitantes (20093 ). Su capital es Bamako. La estructura económica del país se centra en la agricultura y la pesca. Pese a que algunos de sus recursos naturales son el oro, el uranio y la sal, está considerada una de las naciones más pobres del mundo. El actual territorio maliense fue sede de los tres imperios de África Occidental que controlaban el comercio transahariano: el Imperio de Ghana, el Imperio de Malí (del cual Malí toma su nombre) y el Imperio songhay. A fines del siglo XIX, Malí cayó bajo el control de Francia, pasando a formar parte del Sudán francés. En 1959 consiguió su independencia junto con Senegal, convirtiéndose así en la Federación Malí, la cual se desintegraría un año después. Tras un tiempo en el que solo existía un partido político, un golpe de Estado en 1991 llevó a la redacción de una nueva constitución y al establecimiento de Malí como una nación democrática con un sistema pluripartidista. Alrededor de la mitad de la población vive debajo del umbral de la pobreza internacional, establecido en 1,25 dólares por día.

Dupont, de 57 años, y Verlon, de 55 años, fueron secuestrados el 2 de noviembre en Kidal y sus cuerpos sin vida aparecieron tiroteados horas después, sin saberse con certeza quiénes los ejecutaron ni por qué lo hicieron. El ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, atribuyó el domingo las muertes a “grupos terroristas” y dijo que los reporteros fueron “asesinados a sangre fría”. Ambas víctimas se suman a la larga lista de reporteros muertos este año en zonas de conflictos alentados por las grandes potencias.

Los reporteros cubrían la invasión militar francesa lanzada en enero en Malí por el gobierno de Hollande. “Cuando empecé a hacer grandes reportajes en Norte-Kivu [una región de la República Democrática del Congo] en 1994, ser periodista otorgaba una especie de protección», recordó la periodista francesa Florence Aubenas. La gente entendía que no éramos beligerantes y pintábamos ‘Prensa’ con orgullo en nuestros vehículos. Hoy ya nadie lo hace, no te protege, al contrario. Este cambio de los últimos 20 años me sorprende mucho”.

Según Aubenas, la imagen de los periodistas en la zona de conflicto ha cambiado. “Antes los periodistas internacionales éramos considerados testigos neutros, ajenos al conflicto. Pero ahora se ha perdido en parte ese respeto y nos ven como testigos comprometidos”, asegura la reportera. “En Siria el cambio es impresionante. Cuando estuve allí hace un año y medio la gente nos acogía y nos protegía. Pero poco a poco nuestra imagen ha empeorado y los sirios nos dicen ‘No hacéis nada por nosotros’”, aseguró Aubenas. “Esto nos incita a reflexionar sobre nuestra manera de trabajar”, dijo la reportera.

La invasión colonial de Francia a Malí

LA INTERVENCIÓN MILITAR FRANCESA La Intervención militar es una operación llevada a cabo desde enero de este año 2013 año por Francia y el gobierno de Malí en la Operación Serval, en el norte de ese país con el apoyo de varios países africanos y occidentales, bajo el amparo de la ONU y con el objetivo de frenar el avance de rebeldes islamistas ligados a Al Qaeda, y que desde 2012 gobiernan de facto el norte del país. Hay que recordar que a fines del siglo XIX Malí se convirtió en colonia de Francia, sumándose al África Occidental Francesa con una parte de Mauritania, Burkina Faso y Níger. Este año es nuevamente intervenida por Francia con apoyo local.

LA INTERVENCIÓN MILITAR FRANCESA
La Intervención militar es una operación llevada a cabo desde enero de este año 2013 año por Francia y el gobierno de Malí en la Operación Serval, en el norte de ese país con el apoyo de varios países africanos y occidentales, bajo el amparo de la ONU y con el objetivo de frenar el avance de rebeldes islamistas ligados a Al Qaeda, y que desde 2012 gobiernan de facto el norte del país.
Hay que recordar que a fines del siglo XIX Malí se convirtió en colonia de Francia, sumándose al África Occidental Francesa con una parte de Mauritania, Burkina Faso y Níger. Este año es nuevamente intervenida por Francia con apoyo local.

La invasión de Francia se inició formalmente el 11 de enero en Malí, en la denominada Operación Serval, con el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, bajo el pretexto de colaborar con el gobierno maliense contra grupos rebeldes de un país sumido en la inestabilidad política. Los franceses controlan Gao, Timbuktú y Nidal, entre otras ciudades.

Inicialmente, el gobierno Hollande destino más de  100 millones de euros para financiar equipamientos, soldados y logística militar, justo cuando el pueblo de Francia sufría las medidas económicas de ajuste que supuestamente paliarán la crisis generada por las políticas de la Unión Europea.

Las fuerzas neocoloniales francesas se desplegaron tras el dominio de bienes comunes en la región occidental de África, como Níger y sus minas de uranio. Otras potencias neocoloniales se sumaron de inmediato a la iniciativa militar de Hollande y su gran aliado Barack Obama apoyó la invasión desde el comienzo con logística militar, mientras la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) del Pentágono controlaba simultáneamente su teléfono móvil, de acuerdo a las relevaciones de Edward Snowden.

Semanas antes de la invasión, EEUU acordó destinar 50 millones de dólares del departamento de Defensa para ayudar a Francia. En febrero, Obama anunció al Congreso que 100 soldados de su país estaban desplegados en Níger para «recolectar información de inteligencia y facilitar el intercambio de datos con las fuerzas francesas en Malí».

La Unión Europea (UE) tampoco se quedó atrás y autorizó el despliegue de una misión al costo de 12,3 millones de euros, con 450 hombres para “entrenamiento del ejército maliense” durante 15 meses, con la participación de 20 países. Los gastos militares fueron aprobados por los gobiernos de países que tratan de paliar la severa recesión económica con los viejos ajustes contra sus pueblos.

Francia anunció en enero 2013 que su invasión terminaría en marzo, pero la semana pasada, en los días de la muerte de los periodistas Dupont y Verlon, su ejército anunció refuerzos para una operación a gran escala en el norte de Malí, con despliegue de nuevas tropas avaladas por la ONU con el argumento de presionar a los grupos armados que operan en la región. El Consejo de Seguridad de ONU exigió “mayor seguridad”.

“Nos hemos comprometido con el ejército maliense y la Misión Integrada de las Naciones Unidas para la Estabilización de Mali (Minusma) para llevar a cabo una operación a gran escala en el norte del país”, informó el vocero del Estado Mayor del Ejército francés, coronel Gilles Jaron. Luego. Agregó que el objetivo del despliegue era “presionar a los movimientos terroristas para evitar que vuelvan a atacar”, según un reporte de Periodismo Internacional Alternativo (PIA).

La llamada operación “Hidra” sumará 1.500 tropas de Hollande, la ONU y Mali. Según las autoridades de Francia, harán operaciones concentradas geográficamente y de corta duración en busca de garantizar la “estabilidad” para las próximas elecciones legislativas. Esta intensificación de la invasión se produce a un mes de la asunción del nuevo presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, elegido en un proceso electoral manejado por Francia, que mantuvo su invasión durante este proceso “democrático”.

Las tropas “Hidra” se suman a otros 3.000 soldados franceses desplegados en Mali para la “Operación Serval”, después que el representante de la ONU en la región africana, Bert Koenders, anunciara una “escalada de violencia”, llamara a la comunidad internacional a colaborar con la “estabilización” y pidiera acelerar “el envío de militares y helicópteros” para reforzar la MINUSMA.

Desde que comenzó la invasión, Hollande tiene respaldo político, económico y logístico de EEUU, España, Alemania, Canadá y la Unión Europea.La ONU aportó alrededor de 6.000 cascos azules y la UE lanzó su “misión de entrenamiento y asesoramiento” al ejército local con casi 500 soldados en tierra africana.

Militarismo y saqueo

Francia-maliLa política de invasión complementa la que lleva a cabo el Comando África de EEUU (AFRICOM), cuyo disfraz diplomático pregona al mundo que las fuerzas estadounidenses y africanas son socias en una guerra contra el “terrorismo” y otros conflictos. EEUU invoca la estrategia de “ayuda humanitaria” para esconder un saqueo económico.

Parece chiste, pero en junio 2013 Hollande recibió el premio “Félix Houphouët-Boigny”, el máximo reconocimiento de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por “fomento de la paz” y “por su acción en África”, es decir, por promover esta guerra con la invasión en Malí. La UNESCO valoró su “solidaridad” con África y la intención de acabar con la violencia de “los rebeldes armados”.

coronavirus



sopa de mani



desastre total



Reporteros Sin Fronteras



CPJ



Knigth Center