Data: agosto 27, 2012 | 17:08
Sólo queda esperar que se consuma el combustible

La refinería de Amuay continúa ardiendo tras la explosión que dejó más de 40 muertos

Una fuga de gas provocó una explosión en la madrugada del pasado sábado que afectó a nueve tanques de almacenamiento y redujo a escombros un puesto de vigilancia militar y unas 200 viviendas de un barrio cercano.

La refinería venezolana de Amuay, una de las cuatro más grandes del planeta, continuaba envuelta en llamas este lunes tras la explosión del pasado sábado que dejó 41 personas muertas y decenas de heridos, siendo ésta una de las peores tragedias que ha vivido la industria petrolera a nivel mundial…

© Reuters Las autoridades de Amuay, la mayor refinería de Venezuela con una capacidad de 645.000 barriles de petróleo por día, admitieron que de no poder sofocar las llamas se esperará a que se consuma el combustible para reiniciar las operaciones dos días después.

   Ivan Freites, presidente del sindicato del Centro de Refinación Paraguaná, que incluye Amuay y la refinería de Cardón, no confía en que se pronóstico se pueda dar. «Quien dice que la refinería reiniciará en dos días desconoce los procesos. Una refinería no es una cafetera», ha advertido.

   Una fuga de gas provocó una explosión en la madrugada del pasado sábado que afectó a nueve tanques de almacenamiento y redujo a escombros un puesto de vigilancia militar y unas 200 viviendas de un barrio cercano.

   Todavía este lunes se podía ver una inmensa columna de fuego y humo desde varios kilómetros de distancia en la península de Paraguaná, situada en el estado de Falcón, en el noroeste de Venezuela.

   «Estimamos que esta situación se solvente en las próximas horas, disminuya mucho el incendio, por lo menos en uno de los tanques, para luego concentrarnos en el otro y dar por extinguido el incendio», ha indicado el ministro de petróleo y minería, Rafael Ramírez, la cadena estatal VTV.

   A pesar de la magnitud de la explosión que también acabó con casas y un área comercial, Ramírez ha insistido en que el país miembro de la OPEP cuenta con inventarios suficientes para atender la demanda local y sus compromisos en el exterior.

   «Todas nuestras operaciones están en perfecta normalidad (…) Se ha estado despachando el crudo y productos en almacenamiento», ha explicado Ramírez quien detalló que el pasado domingo Venezuela despachó cinco buques petroleros al extranjero.

Chávez inspecciona la zona del desastre  

“Hubo una fuga. El gas formó una nube que explotó. Tenemos que investigar por qué”, dijo el presidente Chávez el domingo, inspeccionando el área.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, en plena campaña por una nueva reelección, viajó el domingo hasta la zona del desastre y calificó de «irresponsables» a los medios y políticos opositores que aseguraron que la explosión fue por falta de mantenimiento.

   Medios locales han publicado declaraciones de vecinos de la zona y trabajadores de la refinería en las que aseguraban que había olor a gas en el área incluso días antes de la explosión.

   «Hay sectores que increíblemente andan medrando en la tragedia (…) Esa matriz que están tratando de crear de que aquí hubo una especie de indolencia frente a una fuga de gas que tenía días es una infamia que ha estado siendo divulgada por dirigentes de la oposición», se quejó por su parte Ramírez.

   Pese a que las versiones de la falta de mantenimiento fueron desmentidas oficialmente, el accidente puso otra vez sobre el tapete los recurrentes fallos que han sacudido en los últimos años al circuito refinador venezolano y que han afectado su producción y capacidad para cumplir sus ambiciosas metas de expansión.

   Freites, del sindicato del Centro de Refinación Paraguana, ha señalado que los trabajadores de la planta reportaron la fuga de gas «tres días antes» de la explosión. «Está claro que se pretende confundir a la opinión pública. Los gerentes están actuando como operadores políticos, declaran para conservar sus puestos», ha comentado en declaraciones a Reuters.

   El de Amuay es considerado uno de los peores accidentes que se ha registrado en una refinería en los últimos años. En 1997 un incidente en Visajapatnam, en India, dejó 56 muertos y en 2005 un accidente en una planta de la británica BP en Texas dejó 15 muertos y 180 heridos.

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