Data: diciembre 3, 2019 | 22:05
SE COMPORTABA IGUAL QUE QUINTANA | Mezclaba su función pública con sus intereses particulares. Como Ministro de la Presidencia acusó a una víctima de violación como consumidora de drogas, los violadores son sus clientes. Es abogado del ex alcalde masista Mario Cronenbold quien fue liberado el lunes con una ridícula fianza. Exigió presupuesto estatal para financiar la campaña presidencial de Luis Fernando Camacho...

JERJES JUSTINIANO DESTITUIDO A TIEMPO

Jerjes Justiniano es abogado de Mario Cronenbold desde hace ocho años, en varios casos de narcotráfico y lavado de dinero. No dejó de defenderlo desde el Ministerio de la Presidencia. | Foto El Día

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando
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La presidenta Jeanine Añez posesionó este martes a Yerko Núñez como ministro de la Presidencia, en reemplazo de Jerjes Justiniano, y juramentó a Iván Arias y Oscar Mercado como nuevos ministros de Obras Públicas y de Trabajo, respectivamente. | FOTO ABI

“Cortar por lo sano”, eran palabras que se murmuraban en los entornos de la presidenta Jeanine Añez cuando se decidió la destitución del Ministro de la Presidencia interino, Jerjes Justiniano Atalá, debido a conductas abusivas del funcionario que entorpecían y debilitaban el frágil proceso de transición hacia nuevas elecciones.

Este martes la presidenta Añez lo destituyó y posesionó en su reemplazo a Yerko Núñez, quien venía ejerciendo la titularidad del Ministero de Obras Públicas en una denodada gestión.

Al parecer Justiniano Atalá no entendió los conceptos de transición e interinato, no tuvo conciencia de las vulnerabilidades de un Gobierno que está restringido a administrar el proceso electoral como única prioridad.

Cruzando la delicada línea que separa la función pública del interés privado, típico en los políticos corruptos bolivianos, el ahora ex Ministro de la Presidencia usaba su poder como “mano derecha” de Añez para obtener benefícios personales y partidistas, exactamente como acostumbraba su antecesor Juan Ramón Quintana.

Defensor de violadores del “Grupo Manada”

Colectivos feministas que impulsan el jucio contra una banda de violadores que abusaron en tropa a una adolescente en Santa Cruz —el caso “La Manada”—, fueron uno de los sectores que exigían su renuncia ante la evidencia de que, como autoridad gubernamental, Justiniano habría interferido desde el Palacio Quemado a favor de los acusados que son clientes de su bufete, en vísperas de una audiencia de cesación a la detención preventiva de uno de los procesados.

El pasado jueves, la fiscal encargada del caso «La Manada», Nancy Carrasco, presentó una acción de libertad contra el ministro Justiniano, por injerencia en el caso. Y contra la exjueza Iris Justiniano, por amenazas de muerte vertidas contra dicha Fiscal.

El Ministro de la Presidencia negó las acusaciones de la fiscal Carrasco; pero al mismo tiempo hizo gala de una prepotencia mafiosa al ostentar su cargo de Ministro de la Presidencia durante una entrevista televisiva, donde sin embargo habló exclusivamente del caso «La Manada», ejerciendo como abogado defensor de los acusados por violación.

En la entrevista difundida el pasado viernes por el canal RTP de La Paz, abundó en detalles periciales y forenses del escabroso caso, afirmando que la víctima, a la que califica de «presunta«, habría entrado en convulsión no por el abuso sexual sino «por todas las drogas, siete tipos de droga, que consumió, entre droga y alcohol». 

Aprovechando las cámaras del canal televisivo que le entrevistaba, lanzó una amenaza velada a la fiscal Carrasco cuando afirmó que «no perdería el tiempo» asistiendo una audiencia para tratar el recurso en su contra, ya que él era el Ministro «más importante» del Gabinete; y por tanto alguien con mucho poder. La cartera de Estado que ejercía, dijo, «no nos olvidemos que de una manera u otra es uno de los ministerios más importantes. Enfrentarse contra alguien a ese nivel, puede generar cualquier tipo de expectativa, que yo espero no dársela».

Luego, aplicando los mismos códigos de Quintana, García Linera y Evo Morales, el ministro Jerjes Justiniano dirige su mensaje intimidatorio a jueces y fiscales encargados de su caso:

«Confío en la justicia. Además que se trata de una demanda desastrozamente preparada desde el punto de vista jurídico, no tiene coherencia, no tiene sentido, no tiene elementos probatorios, no tiene absolutamente nada. Entonces esperamos que la justicia cumpla con su labor».

(En la audiencia para la cesación de detención de su cliente, celebrada el lunes, no asistió la fiscal Nancy Carrasco, fue evidentemente apartada del caso por presión del Ministro de la Presidencia; aunque la juez del caso ratificó la detención preventiva del presunto violador defendido por Justiniano).

En otra parte de la entrevista, el Ministro de la Presidencia revela la magnitud de su conflicto de intereses; cavila entre seguir desempeñándose como Ministro o volver a ejercer su rol de abogado defensor de presuntos violadores; pone de manifiesto que “tenía ganas” de asistir a la audiencia para la cesación de libertad de uno de sus clientes, renunciando incluso a su cargo de Ministro.

“Tengo ganas de renunciar y pedirle permiso por dos semanas a la Presidenta, y volver en dos semanas, porque creo que se trata de una terrible injusticia, con un Ministerio Público totalmente parcializado…”, le dijo al periodista Ángel Careaga en el programa Claroscuro de RTP, entrevista que reproducimos a continuación:

Abogado del narco-alcalde Mario Cronenbold

Jerjes Justiniano también es el abogado particular del ex alcalde de Warnes Mario Cronenbold, del MAS, quien era uno de los burgomaestres preferidos de Evo Morales y Álvaro García Linera.

Justiniano es abogado de Cronenbold desde 2011, cuando el alcalde masista había sido encarcelado por sus vínculos con una vasta red de narcotráfico encabezada por el colombiano prófugo John Wilson Díaz Velez. Gran parte del dinero generado por ese vínculo, Cronenbold lo destinó para su lavado en diversas actividades, incluyendo equipos de fútbol.

Gracias a las influencias de García Linera, Jerjes Justiniano logró la excarcelación de Cronenbold el 16 de octubre de 2011; y al reasumir su cargo el Alcalde masista reactivó con más libertad de acción sus negocios vinculados al lavado de dinero durante los ochos años transcurridos, habiendo sido exitosamente reelegido en las elecciones subnacionales de 2015.

El día en que Evo Morales renunció, 10 de noviembre pasado, Cronenbold volvió a ser detenido bajo una investigación por lavado de dinero y legitimación de ganancias ilícitas, además estaría siendo investigado por su presunta o posible vinculación con el asesinato del vicepresidente del club Blooming Nelson Mauriel el pasado 4 de julio.

Jerjes Justiniano, a pesar de formar parte del equipo político del dirigente cívico Luis Fernando Camacho, desarrolló la defensa legal del alcalde del MAS Cronenbold en su detención del 10 de noviembre, hasta poco antes de jurar como Ministro de la Presidencia.

Ayer lunes —ya siendo su abogado Ministro de la Presidencia— curiosamente Cronenbold fue liberado con beneficio de detención domiciliaria y una exigua fianza de 300.000 bolivianos (no más de $us 44.000) que el próspero empresario puede solventar sin problema alguno. Sería esclarecedor si el Ministro de Gobierno emitiese un criterio oficial sobre este asunto.

El ministro Justiniano brindó una rueda de prensa en puertas del Palacio Quemado, afirmando que Cronenbold es inocente y que el alcalde destituido de Warnes fue víctima del mismo Gobierno del cual su abogado defensor era Ministro. Se infiere entonces  que la baja fianza con que Cronenbold fue liberado en las últimas horas podría tener el sello de Justiniano, motivo suficiente para abrir una investigación por tráfico de influencias desde el Ministerio de la Presidencia con fines de encubrimiento al narcotráfico.

Según dijo Justiniano en su calidad de Ministro de la Presidencia —confundiendo el cargo gubernamental con su rol de abogado de un acusado por narcotráfico— los procesos instaurados contra Cronenbold, en los que interviene como defensor del alcalde masista, “ninguno de ellos tiene consistencia jurídica”.

Acusó al movimiento cívico que logró la caída de Evo Morales de haber cometido abusos contra el ahora ex alcalde de Warnes. “Hasta antes de asumir el Ministerio, yo era su abogado; sin embargo perdí contacto después de las elecciones y después de la toma de su casa y de todos los abusos que hicieron…” —dijo—. «Lo que sucedió fue que en un momento determinado se utilizó el calor, el entusiasmo digámoslo así, el éxtasis del reclamo por el fraude, para pedirle su renuncia, lo que yo particularmente lo considero como algo ilegal, fuera contexto jurídico…»

A continuación el vídeo que consigna tales declaraciones:

Un peligro para la transición

La gota que rebalsó el vaso y llevó a su destitución fue una denuncia publicada por el ex Viceministro de Políticas Comunicacionales, Danilo Romano, quien renunció a su puesto debido, dijo, a presiones y coacciones ejercitadas por el ministro Justiniano en una disputa por el control de recursos financieros de la cooperación externa.

Según Romano, Justiniano exigia se destine una partida presupuestaria para favorecer a la campaña proselitista del dirigente cívico Luis Fernando Camacho, quien anunció su próxima candidatura presidencial.

Justiniano fue propuesto por Camacho para el cargo de Ministro de la Presidencia, ya que entre ambos también existe una relación de abogado y cliente.

El pasado 27 de noviembre, pasando por alto su condición de Ministro interino en un Gobierno de transición obligado a ejercer neutralidad frente a próximas las elecciones, declaró que Luis Fernando Camacho debe participar en las próximas elecciones. “Creemos nosotros que él debe ser candidato”, dijo sin ambages.

El grupo de Camacho se disputa espacios dentro el actual Gobierno transitorio con el grupo de Samuel Doria Medina; y al medio está el  Movimiento Demócrata Social, «Demócratas», el partido de la Presidenta Añez con fuerte presencia en el oriente boliviano.

Para Jerjes Justiniano la disputa política principal dentro el Gabinete era por el control de recursos financieros que, durante anterior régimen, se habían reservado exclusivamente para las campañas proselitistas y el reforzamiento de la imagen electoral de Evo Morales. Quintana estaba a cargo del programa de asistencia social «Bolivia Cambia Evo Cumple» dependiente de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE), que con un presupuesto anual de aproximadamente Bs 2.500.000.000 (dos mil quinientos millones de bolivianos) financiaba obras de estricto impacto electoral. Justiniano decía que esos fondos bajo tuición del Ministerio de la Presidencia debían también destinarse para financiar una futura campaña presidencial del dirigente cívico cruceño Camacho.

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