DELINCUENCIA Y CONFLICTO SOCIAL | La banda del pandino Mauro Vásquez también opera en Cochabamba...

Conflicto en la UMSS: “Los sicarios cuentan con impunidad desde el Gobierno”

El dirigente estudiantil Jarlin Coca intentando salvar sus cuadernos el momento en que fue detenido poor la Policía y luego encarcelado. | Foto Sergio de La Zerda

El dirigente estudiantil Jarlin Coca intentando recuperar sus cuadernos el momento en que fue detenido por la Policía y luego encarcelado. | Foto Martín Numbela Rocha | Opinión

© Redacción Sol de Pando

“Tengo diferencias irreconciliables con los trotskistas, pero no dudo de su arrojo y coherencia, en este caso para impedir el inconcebible absurdo de una Universidad que no toma exámenes a sus docentes…”, escribió Sergio de la Zerda, destacado periodista cultural de Cochabamba.

El redactor del periódico Opinión tomó así una posición definida en medio de la crisis con extrema polaridad —sin precedentes en los últimas tres décadas, después de la resistencia autonomista a las dictaduras de Banzer y García Meza— que estalló en la Universidad Mayor de San Simón (UMSS) a raíz de una decisión tomada por autoridades rectorales en un controvertido sistema de admisión docente. El conflicto disparó una onda en todo el sistema universitario nacional.

La represión violenta ejercitada contra los estudiantes de San Simón, en este caso no necesariamente por las fuerzas policiales —que sería lo normal—, sino por sicarios y matones infiltrados dentro el propio estudiantado y bajo consignas que coincidían con el discurso rectoral, radicalizó a los jóvenes movilizados con una dirección trotskista que tiene el control de la Federación Universitaria Local (FUL).

Un sicario que llegó desde Cobija

Con su inconfundible tatuaje en el brazo izquierdo, el sicario que apuñaló a estudiantes en Cochabamba, apartece en esta foto junto a brasileños vinculados al narcotráfico, en Pando. | Foto FUL CBA

Con su inconfundible tatuaje en el brazo izquierdo, el sicario que apuñaló a estudiantes de Cochabamba aparece en esta foto junto a un brasileño y un peruano vinculados al narcotráfico. | Foto FUL CBA

Los sicarios, empuñando armas blancas que blandieron sangrientamente en enfrentamientos cuerpo a cuerpo con los trotskistas, habrían entrado en acción inmediatamente después de haber sostenido una reunión con el rector Waldo Jiménez, antiguo militante de la facción neo-estalinista del Partido Comunista de Bolivia (PCB). Los pandilleros usaron también gases lacrimógenos y cohetes explosivos, actuando como una fuerza paramilitar.

Uno de los sicarios fue identificado como “el Camba”. Protagonizó el apuñalamiento a un universitario trotskista en plena vía pública, a vista de los transeúntes y dejándose fotografiar mientras cometía el acto criminal.  Fuentes cercanas a Sol de Pando, en la ciudad de Cobija, luego de ver las imágenes difundidas por la FUL de Cochabamba, aseguran que se trataría de un integrante de la banda del temible Mauro Vásquez Guerra. En varias de las fotos, «el Camba» aparece junto a conocidos pandilleros de la ciudad de Cobija, vinculados al narcotráfico.

Lo curioso es que las autoridades llamadas por ley para controlar y combatir el crimen organizado y sus violentas expresiones como el sicariato —en este caso la Fiscalía y la Policía— no han detenido a los cuchilleros de San Simón. El “Camba“, que presuntamente llegó a Cochabamba  desde la ciudad de Cobija, no ha sido en ningún momento requerido por autoridad alguna; se desconoce su paradero después de haber apuñalado a un estudiante. Por el contrario las autoridades judiciales mantienen tras las rejas a uno de los dirigentes más esclarecidos de la revuelta universitaria, el secretario ejecutivo de la FUL Jarlin Coca, quien no es precisamente un sicario cuchillero.

La entrevista con Marcia Torrico

Marcia Torrico: "Las autoridades parecen haber robado el libreto de Peña Nieto en México...” | Fotomontaje Sol de Pando

Marcia Torrico: «Las autoridades parecen haber robado el libreto de Peña Nieto en México…” | Fotomontaje Sol de Pando

Sol de Pando procuró conocer la visión universitaria del conflicto, logrando una entrevista con la lidereza trotskista Marcia Torrico, delegada estudiantil ante el Consejo Universitario de la UMSS y dirigente activa del frente URUS, expresión del Partido Obrero Revolucionario (POR) dentro el sistema universitario boliviano y que en Cochabamba está cargo de la FUL. Esperamos contar para una próxima edición con la contraparte rectoral.

—El rector Waldo Jiménez y sus colaboradores han negado rotundamente su vinculación con los sicarios que atacaron con armas blancas y gases lacrimógenos a los estudiantes movilizados. ¿Hay alguna investigación que profundizó este aspecto para dilucidar las motivaciones y vinculaciones políticas de los agresores? ¿Fue finalmente un enfrentamiento entre estudiantes? | —Primero, las pandillas y sicarios no dan factura. Segundo, los poderosos siempre se esconderán detrás de las mentiras y las amenazas, basta contarte que las autoridades en vez de iniciar procesos contra los sicarios, han iniciado 15 procesos contra nuestros dirigentes. Las autoridades parecen haber robado el libreto de Peña Nieto en México, a tal extremo que el día jueves en la reunión del Arzobispado dijeron que hacíamos mucho escándalo por «una cuchilladita”. Debe llamar también la atención que ese día la Policía no se hizo presente frente a tanta flagrancia. Los sicarios cuentan con impunidad desde el Gobierno. Y no hubo ningún enfrentamiento entre estudiantes. Fue un choque entre los estudiantes que exigimos una mejor calidad en la educación superior y un grupo de pandilleros, lumpen, contratados por el Rector. Los mismos pandilleros confesaron públicamente que el rector Jiménez les pagó a cada uno un estipendio de 200 bolivianos ese día.

—¿Cuál es la estrategia legal para lograr la liberación de Jarlin Coca, considerando, según versión de la Fiscalía, que Jarlin tendría en su contra al menos siete procesos penales en curso? | —Jarlin Coca es rehén político de las roscas y el Gobierno, se inventaron toda clase de procesos y acusaciones en su contra. Jarlin es de los mejores cuadros trotskistas, y para todos conocido el odio visceral que el Gobierno nos tiene. Su detención es política y  su libertad depende del curso de la movilización. Pero para aclarar, él solo tiene dos procesos políticos que pesan en su contra y no siete como dice la versión malintencionada de la Fiscalía.

—La renuncia del rector Waldo Jiménez es una demanda intransigente de la FUL. Este punto tensiona y polariza el conflicto mucho más. ¿Qué certeza tienen ustedes de que la solución al problema con los docentes debe implicar necesariamente la renuncia del Rector? | —Primero es importante aclarar que el conflicto universitario en San Simón de ninguna manera es contra los docentes, es contra las camarillas de San Simón que a su vez se turnan para usufructuar del poder en favor personal. Estas camarillas que ayer eran miristas luego manfredistas ahora del Movimiento al Socialismo, ya no tienen ningún escrúpulo para detentar del poder, es por esta razón que la rosca que está actualmente en el poder no ha dudado en emitir una resolución que titulariza a los docentes por antigüedad, para “conquistar” el voto docente a su favor, ya que se acercan las elecciones para Rector y el voto ponderado les ha permitido instrumentalizar a los docentes provisionales por años. Waldo Jiménez y su rosca ya están derrotados, el adjetivo de incapaz se queda corto, lo sucedido el 29 de Abril del 2015 ha rebasado todo límite de racionalidad, mandar sicarios para amedrentar al movimiento estudiantil es imperdonable. Waldo Jiménez es un cadáver político independientemente que se quede  o no en la silla rectoral el breve periodo que le queda.

—En caso de la renuncia, ¿cuál es la alternativa institucional al vacío de poder que ello implicaría? ¿La sucesión le correspondería al actual Vicerrector? | —En caso de renuncia corresponde la inmediata convocatoria a elección, ya que su gestión termina en junio de este año. Eso sí, antes urge la realización del Tercer Congreso Institucional para anular el voto ponderado que tanto mal le hace a la Universidad y a la academia.

Pandilleros y sicarios contra la movilización estudiantil  | VIDEO

“La rebelión estudiantil alienta al proletariado”

—El impacto de la movilización estudiantil gestado en San Simón tomó un significativo alcance nacional. En criterio suyo, ¿qué debe emerger en el escenario universitario de esta fuerza movilizada tan radicalmente? | —El  MAS  desde  el  Gobierno  habló  de  la  “refundación  de  la Universidad”, de acabar con la Universidad Colonial y dar paso al desarrollo de una nueva Universidad “plurinacional” identificada con las aspiraciones de emancipación de las naciones originarias y capaz de recuperar los “conocimientos ancestrales” y usarlos para el “vivir bien”. El mamarracho de reforma educativa de la Ley Siñani Pérez junto a los ideólogos masistas y su presunto discurso  revolucionario,  autoproclamados  expresión  de  los “movimientos  sociales”,  no  lograron  ganar  al  movimiento universitario  para  su  causa,  sólo  captaron  a  las  cúpulas prebendales de la dirigencia estudiantil y docente y controlaron a las autoridades agarrándolas por su tremenda “cola de paja” llena de toda clase de latrocinios. La concepción MASista de Universidad está vaciada de cuerpo entero en las llamadas “Universidades Indígenas” que son un monumento a la prebenda política y al oscurantismo académico, más parecidas a cuarteles que a otra cosa. La respuesta invariable al estancamiento y degeneración de la reforma universitaria en manos de la clase dominante ha sido la rebelión estudiantil, que ha derivado en revoluciones universitarias más o menos significativas.
—Ustedes como partido obrero reivindican la vanguardia proletaria en las rebeliones populares. Pero aquí vemos un énfasis en una acción directa estudiantil, como a fines de los años sesenta en México, Francia o Berkeley  después del Che… | —El presente conflicto en la UMSS expresa el grado de madurez que ha alcanzado el proceso político boliviano con referencia a la superación de las ilusiones que las masas depositaron en el gobierno del MAS, éstas están superadas en vastas capas de la clase media y en las ciudades; los sectores proletarios ven con simpatía la rebelión estudiantil antimasista y antirosquera. En general las condiciones políticas favorecen la rebelión estudiantil. Pero, a diferencia del 70, el proletariado está rezagado y aún no ha retomado su condición de dirección revolucionaria de la lucha de la nación oprimida, atrapado aun en las redes de la burocracia sindical vendida al Gobierno y la patronal. Esta circunstancia, al igual que en la rebelión estudiantil potosina de hace algunos años atrás pesará hacia adelante y definirá las limitaciones del proceso. Se podría argumentar que de ese entonces a la fecha las condiciones han cambiado y que nos encontramos en un nivel superior del desarrollo político; si bien esta consideración es válida en lo que toca a las condiciones generales, no quita el hecho de que el proletariado se encuentra rezagado con referencia al contexto político general. La rebelión estudiantil alienta al proletariado, la incorporación del proletariado dará proyección revolucionaria a la rebelión estudiantil. Esa es la experiencia histórica.

¿Del Consejo al Congreso Universitario?

—De plantearse un Congreso Universitario para la reforma académica e institucional, y considerando el escenario polarizado, ¿cuál es la correlación de fuerzas actualmente dentro la comunidad universitaria de docentes, estudiantes y trabajadores? | —Está claro que son las roscas las que tienen miedo al Congreso Institucional, pues allí los docentes y estudiantes de base electos somos mayoría frente a la rosca. Este conflicto tuvo como virtud la organización de docentes de base, titulares e interinos, que muestran sus marcadas diferencias con las camarillas decadentes. La prueba clara de ello es que va tomando fuerza la necesidad de una Tercera Opción.

—Tendría que interpretarse como una derrota de la FUL y de URUS la posibilidad de que el conflicto se solucione con Waldo Jiménez manteniéndose como Rector? | —A estas alturas del conflicto, el movimiento estudiantil ha dado grandes saltos políticos en el avance por las trasformaciones de la Universidad. San Simón, a través de su dirección estudiantil, es referente nacional por su política revolucionaria, su coraje en la lucha y su honestidad a toda prueba. Este capital político nos hace cada vez más fuertes y está planteada en el horizonte la perspectiva de la Revolución Universitaria.

—El rector Waldo Jiménez sostiene que la solución al problema de la titularización docente que generó el conflicto, se tendría que dar necesariamente en sesión del Consejo Universitario, que incluye al sector estudiantil del cual es usted delegada en dicha instancia. ¿Asistirán ustedes a una convocatoria para dicha sesión del Consejo? | —El actual Consejo Universitario es la fotografía de la crisis universitaria y en los dos últimos años ha sido convocado solo para legitimar las acciones desvergonzadas de las roscas, aumento de salarios, titularización sin examen y varias fechorías que se cometen a nombre de la Autonomía. En los dos últimos años la FUL ha solicitado se convoque Consejo Universitario para discutir la barbarie, el crimen que se cometió en Palestina, la crisis económica que supone para Bolivia la baja en el costo del petróleo, los feminicidios, y la propia convocatoria al Tercer Congreso Institucional para discutir la crisis universitaria, un mes antes del conflicto. Este Consejo está de espaldas a la realidad y lejos de contribuir los problemas fundamentales del país, esta Universidad ha dejado de servir a su pueblo, una Universidad que en su máximo órgano de poder sólo resuelve intereses personales de la camarilla, ha perdido legitimidad; y con las últimas acciones ha perdido legalidad. No es atribución del Consejo cambiar normas estatutarias. Peor aún un Consejo donde existe conflicto de intereses ya que la mayoría docente son docentes interinos.

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