Data: septiembre 17, 2014 | 2:10
LOS NARCO-CAMIONES | Camioneros, ex funcionarios de la Aduana y abogados que defienden al gran contrabando sin escrúpulos, forman una alianza que debilita al país...

Llevan cocaína a Chile, traen autos «chutos» y mercadería ilegal llegando hasta Pando

Para ingresar a Chile, los narcotraficantes bolivianos llenan las celdas de ácido en las baterías de sus camiones con cocaína líquida que se solidifica al calentar el motor, y retornan al país contrabandeando electrodomésticos y autos "chutos". | Fotomontaje Sol de Pando

Para ingresar a Chile, los narcotraficantes bolivianos llenan las celdas de ácido en las baterías de sus camiones con cocaína líquida que se solidifica al calentar el motor, y vuelven contrabandeando electrodomésticos y autos «chutos» en los mismos «narco-camiones». | Fotomontaje Sol de Pando

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando

El tráfico de autos indocumentados que ingresan constantemente de Chile a Bolivia, usa las mismas rutas y medios de transporte que usa el tráfico de cocaína en sentido contrario. | Foto Archico.

El tráfico de autos indocumentados que ingresan constantemente de Chile a Bolivia, usa las mismas rutas y medios de transporte que usa el tráfico de cocaína en sentido contrario. | Foto Archivo.

A raiz de la reciente captura de tres cuidadanos bolivianos que estuvieron a punto de introducir 104 kilos de cocaína en pleno centro de Santiago, la capital metropolitana de Chile, el viceministro de Defensa Social Felipe Cáceres admitió que el tráfico de cocaína en la frontera con dicho país vecino estaría relacionado con el contrabando de «autos chutos» y otras mercaderías que ingresan ilegalmente a nuestro territorio por acción de los mismos operadores del narcotráfico.

«Ese es un nexo cada vez más evidente que nos preocupa terriblemente», dijo Cáceres a Sol de Pando.

El hecho es que los narcotraficantes bolivianos, una vez comercializada la droga en Chile, retornan al país lavando los dólares provenientes de la venta de cocaína con inversiones en contrabando de electrodomésticos, ropa americana, juguetes, «autos chutos» y otras mercaderías de procedencia taiwanesa y norteamericana que se expanden ilegalmente en todo el territorio nacional, llegando hasta Pando inclusive.

Sol de Pando accedió a expedientes judiciales que demuestran que uno de los detenidos en Chile, el camionero Augusto Mamani Romano, entre los años 2011 y 2012 estuvo directamente involucrado con comerciantes bolivianos a quienes la Aduana Nacional sancionó por el delito de contrabando. Asimismo, según las fuentes aduaneras, se sabe que dicho transportista —junto con su cómplice Cristóbal Copa Colque y otros familiares y compadres— formaba parte de la red de  los famosos 33 camiones retenidos en la Zona Franca de Cobija, Pando, en junio del año 2008, cuando la misma Aduana Nacional intentó impedir el despliegue de una masiva carga de contrabando proveniente de Chile hacia la frontera con el Brasil.

Los presuntos narcotraficantes que a la vez se dedican al contrabando de «autos chutos» y de mercadería ilegalmente internada al país a su retorno de Chile, cuando son sanciondos por la Aduana con la confiscación de esos bienes mal habidos reciben asistencia de abogados experimentados en asuntos aduaneros, entre quienes figurarían ex funcionarios de la propia Aduana Nacional según datos obtenidos por Sol de Pando en documentación oficial aduanera.

Estas redes serán debidamente investigadas por las fuerzas encargadas de la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, anunció el viceministro Felipe Cáceres. «Precisamente ese es un aspecto que nos preocupa de manera creciente. El caso último de Chile está en manos de las autoridades respectivas de ese país, nosotros por supuesto seguiremos brindando toda nuestra colaboración en los marcos de los convenios bilaterales que rigen entre ambos Estados para combatir al narcotráfico; y respecto a que estas organizaciones del narcotráfico también se dedican al contrabando y lavado infringiendo nuestras normas aduaneras y financieras, seguramente el Ministerio Público del país tomará cartas en el asunto y apoyaremos toda investigación necesaria», declaró el Viceministro en contacto con este medio.   

Traficando en quechua

Según difundieron en la víspera la Red Erbol y el periódico El Día —citando como fuente la agencia chilena Emol— la OS7 de Carabineros, unidad que se encarga de combatir al narcotráfico en el país vecino, hizo un seguimiento de las comunicaciones telefónicas entre el camionero boliviano Augusto Mamani Romano y el presunto dueño de la droga, también boliviano,  Cristóbal Copa Colque, quienes «utilizaban el idioma quechua para coordinar el ingreso de droga a Chile». Los policías chilenos solicitaron la colaboración de sus pares bolivianos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) para traducir las conversaciones entre Mamani Romano y Copa Colque.
Como resultado de esa labor coordinada entre las fuerzas anti-droga de Bolivia y Chile, se estableció que los transportistas ingresarían a ese país en los primeros días de septiembre y se proponían hacer circular la droga en el centro de Santiago «durante las celebraciones de Fiestas Patrias» que se cumplen entre el 18 y 20 de septiembre.
Según precisó la Agencia UPI, de acuerdo al seguimiento realizado por la Inteligencia chilena durante tres meses previos al operativo de captura, el grupo boliviano usaba como fachada para introducir la droga a Chile, «los constantes envíos de cajas con palmitos en conserva para una importante cadena de supermercados chilena».
Una vez entregada la carga de palmitos en Santiago, el camionero Augusto Mamani Romano comenzó a sostener una serie de conversaciones en quechua con su jefe, a quien le señaló que «el destinatario de la droga habría fallado y que buscaría otros compradores en los próximos días».
El capitán Manolo Gómez Díaz, vocero del OS7, informó este martes que Augusto Mamani transportaba 81,7 kilos de cocaína, siendo arrestado e incautado el vehículo de carga en la comuna de Padahuel, al sur de la Región Metropolitana de Santiago. Y a más de 300 kilómetros, en Los Vilos, la comuna más austral de la Región de Coquimbo, atraparon conduciendo otro camión a Cristobal Copa Colque, junto a una mujer identificada como Gervacia Villca Lino, en posesión de otros 23,2 kilos de cocaína cristalizada.
Tanto Mamani Romano como Copa Colque ocultaban la droga en estado semilíquido dentro las baterías adaptadas de sus camiones.
«Es un total de 104 kilos de alta pureza, que era para ser distribuida en la Región Metropolitana durante estas fechas patrias. Las baterías en sí tienen su estructura para mantener ácido y éstas fueron modificadas y la droga ingresada de forma líquida, y a través del calor del motor ésta fue transformándose a estado sólido con lo que no se la podía detectar», explicó el capitán Manolo Gómez en declaraciones a ADN Radio (Actualidad, Deportes y Noticias) de Santiago.
Según Emol, el valor comercial de los 104 kilos de cocaina cristalizada que se incautó a los tres bolivianos representa más de 500 millones de pesos chilenos (más de 845.000 dólares); mientras que ADN Radio Chile menciona la cifra de mil millones de pesos (aproximadamente $us 1’670.000).

Los problemas aduaneros de Augusto Mamani Romano

En marzo del 2011 uno de los camiones conducidos por Augusto Mamani Romano fue detenido internando ilegalmente costosas pìezas automotrices a Oruro, según un expediente aduanero.

En marzo del 2011 uno de los camiones conducidos por Augusto Mamani Romano, un Volvo color blanco, fue detenido internando ilegalmente costosas pìezas automotrices a Oruro, según un expediente aduanero.

El 27 de marzo del año 2011, mientras se realizaba el patrullaje móvil de control rutinario de mercancía y vehículos indocumentados en la Tranca de Control Policial «Puente Español» de la ciudad de Oruro, una unidad del Control Operativo Aduanero (COA) interceptó un vehículo camión y acople, marca Volvo, color blanco, placa de control 2367-PBT, conducido por el ahora presunto narcotraficante Augusto Mamani Romano, quien, según denunció la administradora regional de la Aduana en Oruro Lilian Lizeth Claros Terán, introducía ilegalmente desde Arica motores, accesorios para vehículos de diferentes marcas y modelos. Dicha mercadería fue decomisada ya que la documentación presentada por el camionero resultó ser fraguada.

El dueño de la mercadería incautada a Mamani Romano resultó ser el comerciante Humberto Mamani Ayma, quien interpuso un Recurso de Alzada impugnando la resoluciòn de la Aduana que sancionó ese contrabando con la respectiva confiscación. Mamani Ayma exigía la devoluciòn de la mercadería responsabilizando de la documentaciòn fraguada al Agente Despachante. Aunque la autoridad aduanera rechazó la impugnación, el recurrente logró la devolución parcial de su mercadería.

El camión Volvo color blanco que conducía Augusto Mamani Romano viniendo de Chile pertenecía al socio de Humberto Mamani Ayma,  Dayner Tola Puqui, quien se benefició con la devolución del motorizado. Sin embargo, en enero del 2014, Tola volvió a ser procesado por contrabando en la zona de Plahipo, fronteriza con Argentina, cuando el administrador regional de la Aduana de Potosí, Cleto Fernández Rengifo, lo acusó de internar ilegalmente sidra con fecha vencida a bordo de un trailer de alto tonelaje que retornaba de La Quiaca, vehículo que en tal ocasión conducía el propio Tola y le fue devuelto «previa cancelación del 50% del valor de la mercancía no amparada».

Otro caso de contrabando procesado por la Aduana Nacional en que el presunto narcotraficante Augusto Mamani Romano vuelve a ser protagonista internando mercadería de dudosa legalidad, se produjo en Cochabamba el 26 de agosto del 2012. Mamani Romano fue detenido en la localidad de Suticollo llegando de Oruro con otro camión Volvo, color rojo tipo FH12, modelo 2001, con placa de control 2910-NKA, en cuya carrocería se halló una cuantiosa carga adquirida en Chile, consistente en 70 lavadoras eléctricas marca Samsung de distintos modelos, 47 unidades de plasmas (televisores con pantalla led), 15 unidades de consolas de juegos Play Station, 600 docenas de guantes de látex para aseo y 240 rollos de bolsas plásticas que según la administradora regional de la Aduana de Cochabamba, Vania Milenka Muñoz Gamarra, era mercancía no amparada por la Ley de Aduanas debido a que en las respectivas Declaraciones Únicas de Importación (DUI) contrastadas durante el aforo aduanero (revisión física de la mercadería), «no coincidían en origen, números de serie ni códigos de los objetos». Por ejemplo, los tamaños de los electrodomésticos no coincidían con lo declarado, las pantallas Led tenían registros de series no consignados correctamente en las DUIs, etétera. Tal desproligidad infringía los requisitos básicos de una declaración «completa, correcta y exacta» para proceder a la nacionalización, por lo que la mercadería incautada al hoy presunto narcotraficante Augusto Mamani Romano era a todas luces objeto de contrabando flagrante.

Relaciones poco transparentes

En agosto del 2012 Mamani Romano volvió a ser detenido por el Control de la Aduana llegando de Chile, esta vez en Cochabamba, a bordo de un Volvo rojo con una cuantiosa carga ilícita de electrodomésticos detallados en un nuevo expediente aduanero.

En agosto del 2012 Mamani Romano volvió a ser detenido por la Aduana llegando de Chile, esta vez en Cochabamba, a bordo de un Volvo rojo con una cuantiosa carga ilícita de electrodomésticos detallados en un nuevo expediente aduanero.

La propiedad de la mercadería incautada y del camión retenido en Suticollo tampoco quedó clara. Más de un mes después de la confiscación, el 1 de octubre del 2012,  el abogado César Antonio Hinojosa Guzmán, ex Fiscal Adjunto a la Aduana y presunto dueño de la mercadería, se presentó en el recinto aduanero con documentación dirigida a «desaduanizar» los electrodomésticos, y ese mismo día presenta un memorial pidiendo la devolución del Volvo rojo tipo FH12 que conducía Mamani Romano, acreditando la importación legal del vehículo con DUI y RUA tramitados el año 2011.

Posteriormente, el 9 de octubre del 2012, Hinojosa se apersonó a la Administración Aduanera como apoderado de Iver Junior Condarco Braulio y Jorge Huayllas Velasco que radican en La Paz, de Adhemar Pérez Cardona y Reina Ponce Durán que radican en Santa Cruz, y de la empresa importadora de electrodomésticos “CORPAS S.R.L.” con sede en La Paz, lo que hace suponer que tales ciudadanos y CORPAS eran también co-propietarios de la mercadería incautada al camionero Augusto Mamani.

La relación que une a este grupo con César Antonio Hinojosa  —y a todos ellos con Augusto Mamani Romano— tampoco es transparente. La actuación del ex Fiscal de Aduanas en el proceso por recuperar la mercadería incautada en Suticollo no muestra con claridad si interviene como socio o como abogado defensor. El 9 de enero del 2013, Hinojosa presentó un Recurso de Alzada impugnando la Resolución de la Aduana que tipifica la operación realizada por el transportista Augusto Mamani como contrabando. En dicho memorial, Hinojosa insiste que la valoración de las DUIs es potestad de los vistas aduaneros (funcionarios subalternos) y no de la Dirección de Aduanas; además de declararse un «comerciante minorista» exento de las normas aduaneras. En su impugnación, el ex Fiscal señala en primera persona que «por ser comerciante minorista y no importador, no contaba con la documentación que acredite la legal importación de la mercadería, al momento del operativo».

El recurso de Hinojosa fue rechazado y la administradora regional de la Aduana de Cochabamba, Vania Milenka Muñoz, no revocó la decisión de confiscar la mercadería capturada el 26 de agosto del 2012. Respecto al camión que conducía Mamani Romano, se declara extinguida la acción administrativa «con la consecuente devolución del mismo, previa cancelación de la multa equivalente al 50% del valor de la mercancía declarada como no amparada, en sustitución del comiso del medio de transporte».

Nueve preguntas sin respuestas

Sol de Pando logró encontrar la dirección electrónica del Dr. César Antonio Hinojosa y aprovechó el contacto para remitirle nueve preguntas (Ver cuestionario en PDF) intentando despejar incógnitas abiertas sobre el alcance de sus relaciones con el transportista Augusto Mamani Romano —hoy detenido por narcotráfico en Chile—, con otros empresarios importadores, con un abogado supuestamente brasileño y sobre otros aspectos concernientes a sus actividades comerciales y profesionales dentro el ámbito aduanero y como ex servidor público del Ministerio Público adjunto a la Aduana.
La respuesta que nos envió el Dr. Hinojosa es la siguiente:
«Siendo que la informacion que solicita es referente a algún supuesto patrocinio legal, dado el caracter profesional a que me debo con el cliente no puedo proporcionar información alguna por este medio, sin embargo para cualquier duda o consulta lo espero en mi oficina, dejando claro que el suscrito no ha realizado negocio alguno, menos con clientes, sólo se dedica al trabajo especificamente profesional de patrocinio legal».
Sol de Pando no tiene necesidad alguna de comparecer en la oficina del Dr. Hinojosa. Nuestro medio ha cumplido el deber de enviarle oportunamente un cuestionario de preguntas muy elementales y objetivas por una vía correcta; y en todo caso mantenemos abierto nuestro espacio para dar curso a las réplicas que el prestigioso jurista considere pertinentes.

La polémica de los autos «chutos»

Mediante resoluciones emitidas entre los años 2004 y 2005, el entonces Fiscal Adscrito a la Aduana, Antonio Hinojosa, excediéndose en sus funciones, rechazó informes policiales y pasó por alto convenios internacionales para nacionalizar un vehículo indocumentado que fue robado en Argentina. Debió intervenir el Tribunal Constitucional mediante una sentencia que le devolvía sus atribucuiones a la Aduana en esa materia.

Mediante resoluciones emitidas entre los años 2004 y 2005, el entonces Fiscal Adscrito a la Aduana, Antonio Hinojosa, excediéndose en sus funciones, rechazó informes policiales y pasó por alto convenios internacionales para nacionalizar un vehículo indocumentado que fue robado en Argentina. Debió intervenir el Tribunal Constitucional mediante una sentencia que le devolvía sus atribucuiones a la Aduana en esa materia.

Durante su gestión como Fiscal Adscrito de la Aduana de Cochabamba hasta mediados del año 2005 —designado durante el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada— el abogado César Antonio Hinojosa se puso en el centro de una crisis entre la Aduana Nacional y el Ministerio Público, cuando se debatió la justeza de nacionalizar vehículos indocumentados que eran robados en otros países. Hinojosa se declaró partidario de legalizarlos, aún existiendo denuncias de robo en países vecinos, con el argumento de que los compradores en territorio nacional eran inimputables y tenían un derecho adquirido por encima de las normas aduaneras y penales, o de convenios internacionales incluso. Un caso desatado el año 2004 en el que las decisiones del fiscal Hinojosa causaron controversia entre compradores de autos robados, la Policía y la Aduana Nacional, además de un conflicto diplomático entre Argentina y Bolivia, derivó en una salomónica Sentencia del Tribunal Constitucional que reconoce el derecho de los ciudadanos bolivianos a nacionalizar vehículos indocumentados; pero bajo tutela legal y operativa de la Aduana, sin interferencia del Ministerio Público.

Actualmente Hinojosa dirige un Estudio Jurídico especializado en temas aduaneros y, según nuestras fuentes, uno de los expertos de este buffete en asuntos de nacionalización de vehículos indocumentados o «chutos», sería un abogado brasileño que, curiosamente, desempeñó hace algunos años el cargo de Técnico Aduanero en la Administración de la Aduana en la Zona Franca Comercial Industrial de Cochabamba.

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