LEGADO INTELECTUAL | El historiador que falleció en Lima fue crítico con el presidente liberal José Manuel Pando, bajo cuyo Gobierno Bolivia sufrió la desmembración territorial del Acre. En una entrevista con Sol de Pando en octubre de 2014, Gustavo Rodríguez Ostria fue contundente en su condena al gobernante militar…

RODRIGUEZ OSTRIA: PANDO CAUSÓ PÉRDIDA DEL ACRE

A propósito del 112 Aniversario de la Batalla de Bahía, en su edición de la primera quincena de octubre de 2014 Sol de Pando publicó una entrevista con Gustavo Rodríguez, a través de la cual el académico sostuvo una visión crítica sobre la denominación del Departamento acreano en tributo al ex presidente José Manuel Pando. | Fotomontaje Sol de Pando

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© Redacción Sol de Pando

El escritor e investigador Gustavo Rodríguez Ostria ha fallecido en la capital peruana tras resistir durante más de un año un cáncer que no pudo superar. Se venía desempeñando  como Embajador en Lima del Estado Plurinacional de Bolivia; pero aquella función diplomática no le apartó de sus constantes preocupaciones como historiador,  uno de los más prolíficos de la academia boliviana en las últimas décadas.

A propósito del 112 Aniversario de la Batalla de Bahía, en su edición de la primera quincena de octubre de 2014 Sol de Pando publicó una entrevista con Gustavo Rodríguez, a través de la cual el académico —discrepando abiertamente con el también historiador y ex presidente Carlos Mesa— sostuvo una visión crítica sobre la denominación del Departamento acreano en tributo al ex presidente José Manuel Pando.

En dicha entrevista con Sol de Pando,  Rodríguez Ostria calificó al gobernante liberal como “aquel que expande el capitalismo señorial a costa de la población indígena, para favorecer la explotación de la goma”.

Según la corriente historiográfica apuntalada por Rodríguez Ostria, entre varios otros investigadores contemporáneos, Pando no sólo traicionó al movimento indígena liderado por Zárate Willka durante la Revolución Federal, sino también es el principal causante de la pérdida del Acre.

Durante el conflicto del Acre, el presidente Pando se había negado a incorporar pacíficamente a los pobladores nordestinos del Brasil que colonizaron el Acre empujados por la sequía sertaneja (y abandonados por el gobierno brasileño) y se mostraban dispuestos a ser ciudadanos bolivianos a condición de que se incorpore el idioma portugués en la Constitución boliviana y se regulen los impuestos extorsivos sobre la producción gomera. Pando insistió en gravar impuestos impagables a esa población nordestina que había puesto al Acre boliviano en el mapa mundial.

Además, el presidente Pando y los empresarios mineros del altiplano (Avelino Aramayo era su socio) habían entregado el Acre a un consorcio norteamericano para su administración y usufructo de la goma, ante lo cual los migrantes nordestinos respondieron mediante una insurrección victoriosa a comienzos del siglo XX.

Pando intentó recuperar el territorio mediante una invasión de todo el ejército boliviano con apoyo de la Armada norteamericana, y ante un inminente baño de sangre el Gobierno del Brasil optó por comprarle el Acre a Bolivia, pagando al gobierno de Pando y a sus socios norteamericanos alrededor de dos millones de libras esterlinas.

Siguiendo tales antecedentes, para Gustavo Rodríguez la memoria de Pando “forma parte de un proyecto colonial que sigue las huellas del mundo español, aunque bajo el paraguas del discurso de la modernidad”. Su cuestionamiento va más allá de la fecha de creación del noveno departamento, sino a su creación con el nombre de Pando.

Rodríguez Ostria sostuvo que el ciclo de la goma impulsado en este territorio amazónico durante la administración bélica de Pando implicaba “una continuidad colonial en la conformación del Estado boliviano y no fue sino la otra cara de la moneda de lo que estaba ocurriendo en las zonas andinas, con la expansión del latifundio a costa de las comunidades indígenas. Pando y los suyos enarbolaban un discurso social-darwinista que justificaba los actos de punición contra los pueblos indígenas para convertirlos en mano de obra en las estradas y barracas gomeras”.

Fallece el historiador en Lima

Gustavo Rodríguez Ostria falleció este sábado como consecuencia de un cáncer que fue minando su salud. Recibía un tratamiento contra su enfermedad en Lima, Perú, país donde representó a Bolivia como Embajador hasta marzo de este año. | Foto Sol de Pando

Gustavo Rodríguez Ostria falleció este sábado como consecuencia de un cáncer que fue minando su salud. Recibía un tratamiento contra su enfermedad en Lima, Perú, país donde fungió como Embajador hasta marzo de este año.

A fines de febrero de este año Rodríguez Ostria recibió la condecoración Orden «El Sol del Perú» en el grado de Gran Cruz por la Cancillería peruana en reconocimiento al trabajo desarrollado para en favor de las relaciones de amistad y cooperación entre Perú y Bolivia.

Además de embajador, Rodríguez Ostria ocupó cargos de Viceministro de Educación, director del IESE y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Mayor de San Simón (Umss) y gerente de Televisión Universitaria (TVU) en Cochabamba.

Rodríguez Ostria nació en 1952 en La Paz. Se graduó como economista de la Umss en 1977. En 1980 obtuvo la maestría en Ciencias Sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) y en 1991 la maestría en Historia Andina en la misma institución con sede en Quito, Ecuador.

Fue autor varios libros (más de 30) sobre historia y educación superior; y sus artículos sobre diversas temáticas fueron publicados en prestigiosas revistas de América y Europa.

Su producción historiográfica abarcó temas diversos desde la cotidianidad productiva y celebratoria en la sociedad cochabambina del siglo XIX, los procesos de desarrollo urbano en los albores del siglo XX, la problemática de pueblos indígenas amazónicos en el trópico de Cochabamba, y acontecimientos históricos contemporáneos como las guerrillas de Ñancahuazú y Teoponte, entre otros.

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