URGENTE CONSERVACIÓN | En Cochabamba también habita el delfín rosado amazónico en riesgo de extinción...

Faunagua contabilizó 141 bufeos en ríos del Chapare que atraviesan territorio yuracaré

El río Mamoré, que confluye con el río Madera en la frontera boliviano-brasileña, se extiende también hacia el departamento de Cochabamba terminando en el río Rocha de nuestro valle andino; pero en sus afluentes tropicales de la provincia Chapare, atravesando el territorio indígena de los Yuracarés, los bufeos llegan hasta allí siguiendo el cauce natural de su hábitat fluvial. | Foto Archivo

El río Mamoré, que confluye con el río Madera en la frontera boliviano-brasileña, se extiende también hacia el departamento de Cochabamba terminando en el río Rocha de nuestro valle andino; pero en sus afluentes tropicales de la provincia Chapare, atravesando el territorio indígena de los Yuracarés, los bufeos llegan hasta allí siguiendo el cauce natural de su hábitat fluvial. | Foto Archivo

© Silvia Antelo Aguilar | Redacción Sol de Pando

No es novedad alguna que el departamento de Cochabamba comparte del hábitat natural del delfín rosado, un cetáceo de agua dulce endémico de la amazonia boliviana. Un equipo científico del Instituto de Investigaciones Aplicadas de los Recursos del Agua (Faunagua), estableció que en los afluentes del río Mamoré en el Chapare existe una población de 141 ejemplares registrados por dicho equipo.

Según publicó el matutino Los Tiempos de Cochabamba el pasado 21 de mayo, investigadores de Faunagua, junto a guías locales de la Tierra Comunitario de Origen Yuracaré y personal de la empresa “EcoRio Expedición” realizaron un estudio en la cuenca alta del río Mamoré ubicada en el Chapare. “En un recorrido de 483 kilómetros sobre los ríos Ichilo, Chimoré, Ibabo y Chapare se avistaron un total de 141 bufeos”, informó la periodista Elisabeth Leciak en dicha publicación.

El bufeo es un mamífero acuático originario de Bolivia, por lo que su nombre científico es  “Inia boliviensis”, especie de este género de cetáceos fluviales únicamente existente en nuestro país.

“Este delfín es una especie diferente de los otros delfines de Perú, Colombia, Brasil, Ecuador y Venezuela y vive principalmente en territorio boliviano”. Aclara Faunagua, diferenciando la especie inia boliviensis de otra especie conocida como Inia geoffrensis que habita en los otros países amazónicos.

El nombre Inia proviene del grupo étnico de los Guarayos, en Baures lo llaman Ibge, los Itonamas lo conocen como Puchca y en Moxos es llamado Aico.

La población mayoritaria del inia boliviensis habita los ríos amazónicos de Baures, Itonamas, Mamoré y Moxos, en el departamento del Beni, y en el Abuná de Pando, sobre la frontera con el Brasil, por lo que el “bufeo” también existe en los estados brasileños de Rondonia y Mato Grosso.

El río Mamoré, que confluye con el río Madera en la frontera boliviano-brasileña, se extiende también hacia el departamento de Cochabamba terminando en el río Rocha de nuestro valle andino; pero en sus afluentes tropicales de la provincia Chapare, atravesando el territorio indígena de los Yuracarés, los bufeos llegan hasta allí siguiendo el cause natural de su hábitat fluvial.

Los ríos bolivianos del delfín rosado

Según un informe publicado por Faunagua en el 2011, la distribución actual para el delfín rosado boliviano se encuentra restringida principalmente a las siguientes subcuencas de la Amazonía central boliviana:
— La sub cuenca del río Iténez, en los ríos San Martin, Blanco, Iténez, Paraguá, Machupo;
— La sub cuenca del río Mamoré, en los ríos  Ichilo, Chapare, Chimoré, Sécure, Isiboro, Ibare, Mamoré, Niquisi, Tijamuchi, Maquiriri, Maniqui,  Apere, Yacuma, Rapulo, Yata.
— La subcuenca del río Madera, en los ríos Madera, Negro y Abuná (Pando).
— Finalmente en la subcuenca del río Beni, en el Beni.
La Inia Boliviensis, también ha sido registrada para Brasil en algunos tributarios de ríos fronterizos como el Iténez-Guaporé hacia el este (frontera con el Mato Grosso), y el Abuná, Madera y Mamoré en el norte (frontera con Rondonia, que tiene también estrecha vecindad con los estados de Amazonas y Acre, donde también habitan bufeos llegando hasta el Perú por el río Purus a través del Madre de Dios).

El bufeo chapareño

“Hasta ahora, no se sabía mucho sobre la situación del bufeo en Cochabamba”, explicó a Los Tiempos Verónica Zambrana, bióloga, responsable de la expedición. “La zona seleccionada para esta expedición es de particular importancia, ya que fue identificada como prioritaria por el Estado Plurinacional dentro del ‘Plan Nacional para la Conservación del Bufeo'”.

“En el departamento, se encuentran las cabeceras de los principales ríos de la Amazonia que representan los límites altitudinales de la distribución del bufeo en nuestro país”, señaló la experta. “Gracias a esta expedición, por primera vez, los ríos Ibabo, Chapare y Chimoré fueron navegados para llevar a cabo la estimación poblacional, siguiendo métodos estándares”.

“El bufeo es una especie enteramente acuática que regula su temperatura con la del agua”, explicó la investigadora en la entrevista con Elisabeth Leciak. “Eso limita la distribución de la especie y nos preguntábamos hasta dónde la podíamos encontrar. Por eso, colectamos toda la información ambiental, física y química que nos permite entender cuáles son los factores que juegan un rol en la distribución de la especie”.

Sin duda alguna, los datos recolectados durante la expedición permitirán brindar más conocimientos sobre la situación del bufeo boliviano en el departamento y apoyar su conservación.

Patrimonio nacional en riesgo

El bufeo boliviano fue categorizado como vulnerable en el “Libro Rojo de la Fauna de Vertebrados de Bolivia” y en 2012 fue declarado “Patrimonio Natural de Bolivia”.

Desde miles de años, cachuelas (como Cachuela Esperanza) separan la Amazonia boliviana y sus cuencas altas de la Amazonia central, formando una frontera natural para los animales acuáticos, dice Leciak en su informe de Los Tiempos.

Los bufeos bolivianos evolucionaron con muy poco contacto con los demás delfines de Brasil, Colombia o Perú, adquiriendo particularidades genéticas y morfológicas. Se consideran ahora como una especie distinta. De hecho, su baja variabilidad genética y el reducido tamaño de la población aumentan su vulnerabilidad.

En febrero pasado, la bióloga Sannie Brum, investigadora del Instituto Piagacu (IPI), confirmó tras estudiar los hábitos de 35 comunidades pesqueras en el río Purus, en el estado brasileño de Amazonas, que el delfín rosado está siendo exterminado en esa zona al ser utilizado como carnada para pescar un pequeño bagre llamado piricatinga.

Según el estudio de Brum, los habitantes de la región de Purus matan anualmente hasta 144 delfines rosados, un número superior a cualquier límite seguro que garantice su supervivencia, para usarlos como cebo en la pesca de la piracatinga, “un pez necrófago conocido como el buitre de las aguas”

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