Data: Septiembre 29, 2016 | 15:29
DOCTORES DE LA POSMODERNIDAD | En 500 páginas transmiten toda su sabiduría...

Chamanes Matsés escriben Enciclopedia que enriquece la Medicina del siglo XXI

En la obtención de la sustancia antibiótica, la rana no es herida; el colector ora palabras mágicas pidiendo al espíritu amigo del acaté (kambô) que traiga la cura. Espontáneamente la rana suelta la sustancia medicinal, después de la colecta será dejada en el mismo árbol en donde se la encontró. | Foto Survival

En la obtención de la sustancia antibiótica la rana no es herida; el colector ora palabras mágicas pidiendo al espíritu amigo del acaté (kambô) que traiga la cura. Espontáneamente la rana suelta la sustancia medicinal, después de la colecta será dejada en el mismo árbol en donde se la encontró. | Foto Survival

El libro escrito por ellos mismos y en su lengua Pano, no será compartido fuera de las comunidades Matsés ni publicado en otros idiomas. Es un material didáctico que esta nación de chamanes usará en la educación de sus hijos que aprenden a leer y escribir en su idioma nativo. Contiene enseñanzas sobre cómo curar el cuerpo y el alma usando medicinas vegetales y de origen animal propios del bosque…

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando
Un vendaje vegetal para curar un golpe en la rodilla. | Foto Acaté

Un vendaje vegetal para curar un golpe en la rodilla. | Foto Acaté

Así como los Pacahuara en el norte amazónico de Bolivia, los Matsés, más meridionales, eran millones y su territorio era un solo bosque-continente nutrido por los afluentes del Amazonas. Pertenecían a un país llamado Pano, su familia lingüística. Las vertientes del idioma Pano son la prueba viviente de que los pueblos amazónicos llegaron a estrechar contactos directos con los incas en su frontera andina —de cuyos nevados nacen las primeras vertientes del río Amazonas—, y es por eso que los Matsés (palabra pano que significa “gente”), son conocidos también como “Mayu runas” (que en quechua quiere decir “hombres del río”).

Antes de la Guerra del Acre los Matsés fueron vecinos de los Pacahuara y compartían, además de la misma lengua, sus sabeeres mágicos. En el siglo XX, los Pacahuara tuvieron su último reducto en aislamiento voluntario ocupando el noreste de Pando, alrededor de Cachuela Esperanza, pero fueron desterrados y exterminados en dramáticas etapas: por los siringueros de Nicolás Suárez durante el auge de la goma, por sicarios y paramilitares durante las dictaduras y por madereros con influencias estatales en la democracia, incluyendo el actual régimen. En cambio sus parientes los Matsés pudieron huir a los montes altos donde el bosque es más inaccesible, aislándose en un territorio que rompe fronteras entre Brasil (Estado de Amazonas, vecino del Acre) y Perú (la gigante provincia Loreto). Gracias a su aislamiento voluntario los Matsés mantienen sus tradiciones y conocimientos sin mácula alguna, y entre sus 2.000 habitantes hay un centenar de chamanes que son únicos en el planeta.

La primera Enciclopedia escrita por chamanes

Dos de los chamanes que participaron en la escritura de la Enciclopedia. La obra los consagra como los médicos del siglo XXI. | Foto Acaté

Dos de los chamanes que participaron en la escritura de la Enciclopedia Matsés. La obra los consagra como los médicos del siglo XXI. | Foto Acaté

Aunque están amenazados por una trasnacional canadiense que inició perforación de pozos petroleros en su territorio, los Matsés resisten todo avasallamiento fortaleciendo su identidad cultural.

Usando una caña de tacuara, los hombres matsés soplan tabaco, o polvo de “nënë”, por la nariz de los otros hombres para darles fuerza y energía. Asimismo, para obtener valor y energía, y mejorar las habilidades de caza, tanto hombres como mujeres utilizan un fluido antibiótico segregado por una especie de rana verde conocida como “acaté” en Perú o “kambô” en el Brasil.  Los hombres recolectan el fluido frotando la piel de la rana con un palo. Luego se aplica en pequeños agujeros que se queman en la piel del receptor. El mareo y las náuseas pronto dan paso a una sensación de claridad y fuerza que puede durar varios días. Es una eficaz purificación del cuerpo y del alma.

Estos saberes mágicos, sumados a una mitología que la historia oral preservó venciendo siglos, constituyen indudablemente un tesoro cultural de la humanidad. Los Matsés están conscientes de ello y aceptaron la oferta de unos buenos antropólogos peruanos para escribir, de mano propia y en su idioma Pano originario, un libro de Medicina Natural conocido hoy como la “Enciclopedia Matsés”.

Acaté, el nombre peruano de aquella generosa rana verde que exuda la sustancia antibiotica, fue adoptada por la organización científica que apoyó en la edición del libro.

“Los chamanes describen cómo los animales del bosque están involucrados en la historia natural de las plantas y se conectan con cada enfermedad”, explica Christopher Herndon, presidente del grupo Acaté Conservación del Amazonas.

El libro de 500 páginas —explican sus editores—, “marca la primera vez que los chamanes de una tribu amazónica han creado una transcripción completa de sus conocimientos de medicina, escritos en su propio lenguaje y con sus propias palabras”.

Cada entrada de la enciclopedia incluye el nombre de la enfermedad, la descripción de sus síntomas e indicaciones de qué planta usar para las preparaciones terapéuticas.

“Los insumos para las prácticas tradicionales provienen de los bosques y son una alternativa renovable y gratuita para el tratamiento de enfermedades endémicas como la leishmaniasis”, remarca Herndon.

En su elaboración intervinieron los chamanes o curanderos mayores de la etnia, documentando las plantas y sus usos. Los jóvenes fueron responsables de transcribir esos conocimientos y fotografiar las plantas.

Los Matsés aceptaron transmitir sus conocimientos con la expresa condición de que sea escrito y publicado en su lengua materna, como un modo de garantizar que esa sabiduría medicinal no sea robada por trasnacionales o “investigadores” que se apropian de aquellos secretos para patentarlos y lucrar sin escrúpulos. Sus Derechos de Autor ya han sido registrados debidamente.

Pero además la Enciclopedia Matsés permitirá compartir los conocimientos de los viejos chamanes con sus jóvenes descendientes, muchos de ellos ya letrados gracias a la educación bilingüe que rige en las comunidades indígenas de Amazonia peruana y brasileña.

La magia del acaté, una rana médica

El kambô (nombre en Brasil) o acaté (en Perú) es una rana cuya secreción natural contiene una sustancia que actúa como poderoso energizante natural, capaz de combatir y eliminar disturbios de salud en el ser humano, aumentando la eficiencia del sistema inmunológico. Los chamanes lo utilizan para prevenir y curar las enfermedades, y también como revitalizante físico.

En la obtención de la sustancia que posee, la rana no es herida; el colector ora palabras mágicas pidiendo al espíritu amigo del kambô que traiga la cura.

Espontáneamente el acaté suelta la sustancia medicinal, después de la colecta la rana será dejada en el mismo árbol en donde se la encontró.

Los sonidos del kambô (acaté) | AUDIOS

El kambô o la generosa rana antibiótica | VIDEOS

El bosque como farmacia

Los curanderos matsés tienen una profunda comprensión de cómo se pueden utilizar las plantas de la selva para curar enfermedades.

Para los Matsés, las plantas y los animales tienen espíritus al igual que los humanos, y pueden dañar o sanar un cuerpo humano.

Un curandero identificará la causa de la enfermedad de su paciente y la tratará con su respectiva planta medicinal.

Un dolor de garganta, por ejemplo, puede estar causado por haber comido carne de mono aullador, y se puede tratar con una planta que se parece a la laringe del mono.

Desde que han sido contactados con la “civilización”, los matsés han sufrido graves enfermedades, especialmente malaria y otras dolencias introducidas y que sus plantas medicinales no pueden curar.

Un pueblo autogestionario

  • Los Matsés cazan en la selva animales como el tapir y la paca, un roedor grande, utilizando arcos y flechas, trampas y escopetas.
  • Las comunidades viven cerca de la ribera, y cada mañana niños y adultos se ponen en marcha para capturar el pescado del día.
  • En sus huertos crece una gran variedad de cultivos, entre ellos alimentos básicos como el plátano y la yuca.
  • El chapo, una bebida dulce hecha con plátano, siempre está hirviendo en el hogar de un matsés. Las mujeres cocinan la fruta madura y exprimen su tierna carne con coladores caseros hechos de hoja de palma.
  • Esta deliciosa bebida se sirve caliente, junto al fuego, y se suele beber mientras uno se mece en una hamaca.
  • “No comemos alimentos de la fábrica, no compramos cosas. Por eso necesitamos espacio para cultivar nuestra propia comida”, dice Marcos.
  • Cuando no hay colegio, los padres llevan a los niños a los huertos para enseñarles cómo cultivar sus propios alimentos.
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