Data: julio 4, 2017 | 14:38
LO ACUSAN DE USURPAR UN CARGO DIPLOMÁTICO | El periodista que denuncia a Evo Morales como prorroguista, se habría “auto-designado” Embajador del Estado Plurinacional sin conocimiento del Presidente...

Durante 14 meses Archondo fungió como Embajador de Evo en la ONU

La denuncia presentada el 23 de septiembre del 2016 revela que Rafael Archondo Quiroga habría ejercido irregularmente el cargo de Ministro de Primera de la representación permanente de Bolivia ante la ONU, al haber figurado “como Embajador de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas, siendo que el mismo no contaría con la designación del cargo mencionado”. | Fascmil de documento publicado por ANF

Varios indicios señalan como el “padrino” de Archondo a David Choquehuanca. Habría sido el entonces Canciller, y no el embajador Solón, quien le asignó el cargo de “representante permanente alterno” permitiendo que el periodista se atribuya el rango de Embajador, y sin informar de ello al presidente Evo Morales ya que estando en su punto crucial la “guerra de posiciones” entre el MAS y las ONG’s cogobernantes, durante la crisis de Chaparina, el despacho presidencial se hallaba bloqueado por el filtro infranqueable de Quintana…

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando en Brasilia

Archondo durante una de sus intervenciones oficiales en sesión de la ONU, el año 2012, en calidad de Embajador y no Encargado de Negocios como disponían las normas. | Foto Archivo

Una extemporánea acción legal del Gobierno boliviano, al parecer motivada más por una represalia política que por reparar cierta irregularidad administrativa de consecuencias penales, ha develado —seis años después de consumarse— una posible usurpación de funciones en que habría incurrido el periodista Rafael Archondo, antiguo funcionario de la Embajada de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desde el Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, presentándose como “Embajador” de Evo Morales en esa legación diplomática que se mantuvo acéfala por más de un año.

En pasadas horas, la Agencia de Noticias Fides (ANF) informó que el Viceministerio de Transparencia y Lucha contra la Corrupción, entonces a cargo de José Antonio Flores Gonzáles, había presentado el 23 de septiembre de 2016 una denuncia ante la Fiscalía para que se investigue y enjuicie por vía penal al ex embajador ante la ONU Pablo Solón, “y a Rafael Archondo, periodista”.

Una extemporánea acción legal del Gobierno boliviano ha develado, seis años después de consumarse, una posible usurpación de funciones en que habría incurrido el periodista Rafael Archondo como supuesto sucesor del ex embajador en la ONU Pablo Solón.

Según el documento difundido por ANF, la denuncia del viceministro Flores Gonzáles revela que Rafael Archondo Quiroga habría ejercido irregularmente “el cargo de Ministro de Primera de la representación permanente de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas“, al haber figurado como Embajador de Bolivia ante la ONU, “siendo que el mismo no contaría con la designación del cargo mencionado”.

Pablo Solón renunció al cargo a fines de junio del 2011 por razones familiares (explicando que su progenitora enfrentaba problemas de salud en Bolivia), y según el actual viceministro de Transparencia Gonzalo Trigoso el mismo Solón habría designado como su sucesor en el cargo a Rafael Archondo, promoviendo al periodista ante las instancias oficiales de Naciones Unidas como “representante permanente alterno” con supuesto rango de Embajador sustituto, siendo que dicha designación de acuerdo a la Ley de Organización del Poder Ejecutivo es de competencia exclusiva y privativa del Presidente del Estado.

El Bala y El Chapete: Persiguiendo a Solón

El respetado líder trinitario Marcial Fabricano defiende al ex embajador Pablo Solón , denunciando una represalia política del Gobierno por las denuncias contra dos proyectos hidroeléctricos que afectarán territorios indígenas. | Foto Archivo Sol de Pando

Fuentes próximas a Pablo Solón desmienten a Trigoso aclarando que el entonces Embajador —designado por Evo Morales el año 2009 dentro el pacto de cogobierno MAS-ONG´s vigente entonces—, renunció al cargo habilitando a Archondo no como su reemplazante sino como Encargado de Negocios, es decir al mando de la legación provisoriamente y sin rango de Embajador, siendo que Archondo era administrativamente el funcionario jerárquico más antiguo de aquella Embajada, con el cargo de “representante alterno”.

Según informó la agencia Erbol anunciando la renuncia de Solón el 30 de junio del 2011, “en cuanto a su reemplazo estará a cargo Rafael Archondo como Encargado de Negocios interino hasta que se designe un nuevo Embajador representante permanente”. Por lo tanto Solón no designó Embajador a Archondo, limitándose a cumplir un procedimento administrativo habitual al dejar un Encargado de Negocios en forma provisoria hasta que La Paz designe al sucesor oficial. Lo extraño es que el Gobierno tardó 14 meses en cubrir la acefalía.

Para el líder indígena opositor Marcial Fabricano, el Gobierno pretende ejercer una represalia política contra el ex embajador Solón, cuya Fundación promueve la defensa de los pueblos originarios en territorios que se ven amenazados por proyectos depredatorios como las hidroeléctricas  en El Bala y El Chapete. 

Remarcó Fabricano que estudios recientes de la Fundación Solón muestran que ambos mega-proyectos, además de representar una amenaza contra el equilibrio ecológico de los territorios indígenas afectados, son una fuente de corrupción y enriquecimento ilícito, “y para colmo no son nada rentables”.

En vez de perseguir judicialmente a Pablo Solón acusándole de un delito que nunca cometió al momento de renunciar a su cargo de Embajador, el Viceministerio de Transparencia debería investigar y esclarecer por qué el Gobierno pagó casi 12 millones de dólares a la empresa italiana Geodata para forzar el diseño final de las dos represas, cuando anteriormente la misma Geodata recibió más de tres millones de dólares por un estudio que demostró la total inviabilidad de esos proyectos”, dijo Fabricano en contacto con Sol de Pando.

La Fundación Solón denunció también que dichas hidroeléctricas no son rentables, tomando en cuenta los precios actuales de la electricidad según advirtió el primer estudio de la propia Geodata.

Archondo, ¿Embajador de Evo Morales en Nueva York?

En la “biografía oficial” del actual embajador Sacha Llorenti registrada en la red Wikipedia, el nombre de Pablo Solón no figura como su inmediato predecesor, sino más bien el de Rafael Archondo.

El 28 de agosto del 2012, la prensa nacional informó sobre la renuncia de Rafael Archondo a su puesto de Encargado de Negocios  (cabeza provosoria sin rango de Embajador) de la Embajada de Bolivia en la ONU, ante el inminente nombramiento oficial de Sacha Llorenti en el principal cargo diplomático al cual Solón había renunciado 14 meses antes, lapso en que se mantuvo la acefalía.

Archondo, encargado interino de Negocios de Bolivia ante el organismo con sede en Nueva York, comentó que tenía dos opciones, y se decidió por la dimisión” —publicó La Razón—. “’Yo tenía dos opciones: regresar a mi cargo original, que era representante alterno (lo fui de Pablo Solón), o renunciar’, dijo”.

Una carta institucional remitida desde Ginebra a “Su Excelencia Embajador Representante Alterno”, Rafael Archondo, el 3 de septiembre del 2012.

El Encargado de Negocios de la Embajada de Bolivia ante la Organización de Naciones Unidas, Rafael Archondo, renunció hace algo más de una semana al cargo que ocupa desde finales de  junio de 2011, informaron fuentes vinculadas a la Cancillería”, reportó por su parte la agencia Erbol el mismo 28 de agosto.

En ningún momento se decía que Archondo era Embajador. Él mismo se había esmerado en aclarar que su función al mando de la Embajada acéfala era provisional con el rango inferior de Encargado de Negocios. “No soy ni fui Embajador. Sin embargo, soy igual el jefe de misión. Con el nombramiento de Llorenti, él se convierte en nuevo jefe de misión”, dijo a La Razón.

Transcripción oficial de un discurso de Archondo en el foro de la ONU, presentándose como Embajador del Estado Plurinacional, el 11 de octubre del 2011.

Sin embargo el tiempo y los hechos se encargan de contradecir flagrantemente al sonriente periodista. Según la información de ANF difundida en la víspera, la denuncia del Viceministerio de Transparencia contra Archondo “es que habría figurado como Embajador de Bolivia a pesar de no tener un nombramiento para ello”. Al parecer, Archondo aprovechó su cargo anterior de “representante alterno permanente” (al cual Solón le habría ascendido irregularmente según el Gobierno; aunque también se sospecha en tal nombramiento del entonces canciller Choquehuanca) para luego “auto-habilitarse” como Embajador con el supuesto desconocimiento de La Paz.

Las pruebas contra Archondo que el Viceminsterio de Transparencia presentó ante la Fiscalía Anti-corrupción, según ANF, “son cartas en las que el periodista firma como representante permanente alterno. En todas ellas se coloca el apelativo ‘Emb.’, que no figura como función, sino como rango”.

En ninguno de los documentos oficiales que llevan la rúbrica de Archondo durante su prolongado interinato al mando de la Embajada, el periodista se suscribe como Encargado de Negocios, figurando más bien como Embajador. Tal hecho podría configurar un presunto delito de usurpación de funciones  con daño económico al Estado.  Según el memorial presentado ante la Fiscalía, informó ANF, “Archondo presuntamente cometió los delitos de incumplimiento de deberes y anticipación y prolongación de funciones; mientras que a Solón se lo acusan de los ilícitos de nombramientos ilegales e incumplimiento de deberes”.

En varias entrevistas que brinda a la prensa internacional, Archondo permite ser presentado oficialmente como Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia ante la ONU. En mayo del 2012 participó en los preparartivos de la Conferencia Mundial de la ONU sobre Pueblos Indígenas que debía realizarse el 2014 en Guatemala, organizando la visita a Nueva York del Viceministro de Descolonización para participar en el Foro Permanente de Naciones Unidas para Cuestiones Indígenas. La agencia EFE informó entonces: “El Viceministro de Descolonización de Bolivia, Félix Cárdenas, participó este lunes en las reuniones del Foro, donde abogó por discutir la doctrina del descubrimiento, pero también redescubrir a los pueblos indígenas en el siglo XXI, según explicó a EFE el Embajador boliviano ante la ONU, Rafael Archondo”.

Asimismo, admite de buena gana correspondencia oficial de organismos internacionales que se dirigen a él como “Su Excelencia Embajador Representante Permanente Alterno”, a los cuales responde ejerciendo ese rango. Llegó a incluso a intervenir en varias sesiones ordinarias de la ONU siendo presentado oficialmente como Embajador del Estado Plurinacional, en cuyos discursos (así como en entrevistas con la prensa internacional), curiosamente evita cualquier alusión directa al presidente Evo Morales.

En la “biografía oficial” del actual embajador Sacha Llorenti registrada en la red Wikipedia, el nombre de Pablo Solón no figura como su inmediato predecesor, sino más bien el de Rafael Archondo.

No obstante aquellos antecedentes tan elocuentes, Archondo insiste en su versión de que jamás fungió como Embajador de Evo Morales en la ONU. Respondiendo a la ratificación gubernamental del juicio penal publicada ayer por ANF, el periodista, que actualmente radica en México, declaró a Página Siete que “no hay ninguna prueba” de que Pablo Solón le hubiese designado en el cargo de Embajador. “Mal puedo yo haber figurado como Embajador si no tenía ninguna designación en la mano”, insistió hoy.

¿Fue Choquehuanca el “padrino” de Archondo?

Correspondería al ex canciller David Choquehuanca esclarecer cuál fue la verdadera situación legal y administrativa de Rafael Archondo durante la acefalía de más de um año en la Embajada de Bolivia ante la ONU. | Foto La Razón

La renuncia de Solón y el prolongado interinato de Archondo en la Embajada ante la ONU se produjeron en un contexto de crisis que marcó una violenta ruptura del pacto MAS-ONG’s, cogobernantes hasta ese momento, desde el 2006, en una desenfrenada guerra de posiciones  por cuotas de poder y control de cargos jerárquicos.  

El hecho definitorio de aquella disputa fue el conflicto de Chaparina que culminó en una tentativa de genocidio contra indígenas movilizados para defender del Tipnis con apoyo de las organizaciones “no gubernamentales” que cogobernaban hasta ese momento. La victoria “militar” del MAS contra las ONG’s —que tuvo como su principal estratega al maestro en el arte de las infiltraciones Juan Ramón Quintana—, desembocó en la instauración de un régimen  partidocrático cada vez más hermético y en la salida del gobierno de importantes jerarcas de las ONG’s que perdieron esa batalla envueltos en su propio sectarismo. Y en muchos casos, varios aliados “oenegeistas” de Evo Morales optaron por renegar de su vinculación “institucional” jurando lealtad ciega y obsecuencia total al MAS, entre ellos el actual ministro de Gobierno Carlos Romero y el propio Quintana.

El canciller Choquehuanca es retenido por activistas durante los hechos violentos de Chaparina el 25 de septiembre del 2011. Pocos meses depués posesionó a Sacha Llorenti como Embajador en la ONU. | Foto Archivo

El canciller David Choquehuanca, otro connotado “oenegeista” que fue brevemente secuestrado por los marchistas de Chaparina en su frustrado propósito de evitar la estrategia represora de Quintana, intentó mantener los pies en ambos polos, neutrálizándose en ese afán al punto de ser incapaz de nombrar un sustituto de Solón en la ONU, hasta que finalmente Quintana impuso en el cargo a su entonces ministro de Gobierno  Sacha Llorenti, el principal operador de la represión de Chaparina.

Varios indicios señalan como el “padrino” de Rafael Archondo (otro cófrade de la hermandad “oenegeista” en su ala derechista) a David Choquehuanca. Habría sido el entonces Canciller, y no el embajador Solón, quien le asignó el cargo de “representante permanente alterno”, promoviendo el interinato del periodista con rango de Embajador, posiblemente con sueldo al nivel de ese rango (lo cual tendría que aclarar el propio Choquehuanca), y sin informar de ello al presidente Evo Morales ya que estando en su punto crucial la “guerra de posiciones” entre el MAS y las ONG’s,  el despacho presidencial se hallaba bloqueado por el filtro infranqueable de Quintana.

David aterrizó en Nueva York. Fui a esperarlo como quien aguarda a un primo cercano, en medio de la gente común que mira ansiosa en las pantallas luminosas buscando el vuelo correcto. Salió entre las hileras humanas, con un maletín diminuto, viaje de una noche y un día. Tomamos un taxi para cruzar los puentes, mientras la noche ya aplacaba todo gesto o raudo movimiento. Lo escolté a un hotel modesto en el centro de Manhattan…”, escribió Archondo a los pocos días de la salida de Choquehuanca del gabinete en enero pasado, recordandocon nostalgia literaria sus días felices en la Embajada Plurinacional ante la ONU. El periodista no informa cuándo se produjo ese encuentro de novela con Choquehuanca en Nueva York, si antes o después de la renuncia de Solón.

El 25 de octubre del 2015, alineado ya con la oposición ex gobernante, Archondo le dedicó otro panegírico a Choquehuanca, exponiendo un tono muy agradecido para proclamarle candidato a la Presidencia en sustitución de Evo Morales. “Con Choquehuanca no lamentaríamos la obcecación al uso. En Chaparina, el Canciller tuvo el valor de decir que no fue secuestrado, gesto por el cual sufrió un periodo de injusto aislamiento” —escribió el periodista—. “Respetuoso de la discrepancia, crítico del socialismo autoritario y desintoxicado de las mieles del poder, David Presidente podría ser la enmienda oportuna que recomponga el evismo y lo convierta en simple y llano masismo. Como debe ser”.

Es muy probable que si la batalla de Chaparina la hubiese ganado la facción ONG’s del Gobierno,  Choquehuanca habría convencido a Evo Morales oficializar el nombramiento definitivo de Archondo. Pero como en Chaparina ganó el proyecto partidocrático del MAS, el oficioso embajador “oenegeísta” se quedó con los crespos hechos.

Una carrera diplomática truncada por la ideología

La represión de Chaparina marcó la ruptura del esquema de cogobierno entre el MAS y las ONG´s. Los ganadores de esa confrontación se quedaron con la Embajada en la ONU como botín de guerra. | Foto Archivo Sol de Pando

Archondo fue un calificado funcionario de la ONU promovido por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada el año 2002, habiéndose desempeñado inicialmente como publicista del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en La Paz, para luego ser enviado, poco antes de las revueltas de octubre del 2003 a un puesto de asesor en la Embajada de Bolivia ante la sede la ONU en Nueva York.

A pesar de su posición diametralmente contraria al proyecto del MAS y más próxima al gonismo que lo lanzó a la ONU, el periodista intentó desarrollar su carrera diplomática poniéndose al servicio del Estado Plurinacional aprovechando sus nexos económicos con ONG´s articuladas en torno a proyectos auspiciados por la misma ONU.

Sin embargo, para un régimen decidido a imponer un pensamiento único sometido al partido gobernante, la ideología de Archondo le jugó en contra a pesar de su flexible pragmatismo dentro el campo displomático. Su principal detractor dentro el gobierno del MAS fue nuestro colega Walter Chávez, quien no olvida que Archondo aplaudió la persecusión sufrida por el director de El Juguete Rabioso cuando se intentó extraditarlo al Perú.

A diferencia del discurso predominantemente anti-imperialista del Gobierno como su línea maestra internacional, Archondo es radicalmente crítico con esa postura. “Nuestros antiimperialistas locales suelen rendirle culto a la simplicidad. Les sale tan automática la creencia de que Estados Unidos es el origen de todos los males, que entre éstos también incluyen la crueldad homicida con la que unos secuestradores adoptaron por instalarse en la misma alforja moral de los nazis o los senderistas”, había escrito cuando protestó por el atentado a las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001.

También es conocida su aversión a los liderazgos indígenas. Cuando comenzaban los asedios aymaras a comienzos de la década pasada bajo el liderazgo de Felipe Quispe, el Mallku, Archondo salió por los fueros del statu quo denostando así contra el líder katarista: “El Mallku es tenebrosamente coherente y profundamente irresponsable. Hasta se me ocurre pensar que es más marxista de lo que sospechaba. Supongo que para él, los aviones lanzados contra seres humanos indefensos no pueden ser juzgados moralmente, pues serán meras maquinarias de la guerra de clases, un escenario situado más allá de las voluntades. No, los anti-imperialistas no son dementes: son altamente racionales, tanto que para ellos las demás personas sólo pueden ser dos cosas: herramientas u obstáculos. Si triunfan, me adelantaré a ser lo segundo”.

Sin embargo, por lo menos hasta antes del referendum del 21 de Febrero que rechazó la reelección de Evo Morales, el diplomático intentó mantener la delgada línea que le unía a Choquehuanca y lo distanciaba de Morales, a quien considera un caudillo prorroguista, aunque no precisamente un dictador: “Somos los que pensamos que el principal problema del Movimiento Al Socialismo (MAS) es el caudillismo. Y es que, en sentido estricto, Bolivia no padece una dictadura, que sería la imposición de una voluntad particular mediante el uso de la fuerza. Lo que tenemos es un partido hegemónico que ha decidido errar, es decir, depender de una sola persona para subsistir”.

El Embajador de Bolivia en la ONU apoya a la presidenta argentina Cristina Kirchner, 2012 | VIDEO

LINKS RELACIONADOS

datos-y-analisis

cronicas-destierro

columna-carlos-mesa
Knigth Center
Reporteros Sin Fronteras
CPJ