Data: julio 24, 2016 | 0:09
LEYENDO A EMÍDIO BRASILEIRO | A diferencia de los teóricos bolivianos, este intelectual del Brasil radica su propuesta del “vivir bien” en las fortalezas que es capaz de desarrollar la sociedad civil a partir del afloramiento de las virtudes humanas...

Sobre la Inteligencia Emocional: el Culto a la Virtud o una crítica al “vivir bien”

Emídio Brasileiro es un escritor paulista considerado precursor de las teorías de la Inteligencia Emocional en Latinoamérica. | Foto Sol de Pando

Emídio Brasileiro es un escritor paulista considerado precursor de las teorías de la Inteligencia Emocional en Latinoamérica. | Foto Sol de Pando

El “vivir bien” boliviano carece en absoluto de Inteligencia Emocional y se funda exclusivamente en el “cholo proceder”, en la fría mentalidad de la Inteligencia Racional, estadólatra, mercantilista, y de ahí su inminente fracaso ideológico en medio de la máxima corrupción estatal…

© Wilson García Mérida | Redacción Sol de Pando en Rio Branco

El desarrollo en masa de las virtudes humanas no hace que los defectos colectivos desaparezcan pero garantiza un auténtico “vivir bien”.

¿Vivir bien? ¿Se puede “vivir bien” sin el afloramiento cultural de las virtudes humanas en la superfície social? ¿Es posible “vivir bien” con los defectos de siempre, con la conciencia corrompida y los sentimientos pervertidos?  ¿Podríamos “vivir bien” sectariamente después de robar al erario público, de mentir a los inocentes y de abusar a los indefensos? A lo mejor en Bolivia si pero en Brasil no.

Emídio Brasileiro es un escritor paulista considerado precursor de las teorías de la Inteligencia Emocional en Latinoamérica. Acabo de leer uno de sus libros más buscados, “Inteligências Emocionais” (Ed. Boanova, 2014), y hallo que aquí está la clave para entender por qué en Bolivia está fracasando rotundamente el discurso oficial del “vivir bien”, un concepto maravilloso en teoría, pues al pretender fundarse en la cosmovisión indígena da entender que implica un cambio de paradigmas en el estilo de vida del boliviano común; pero eso nunca sucedió ni sucederá porque los artífices bolivianos de este “vivir bien” (haciendo el mal) por lo visto no han leído a Emídio Brasileiro.

El escritor que comentamos también basó sus teorías de la Inteligencia Emocional en los saberes ancestrales de todos los pueblos indígenas del mundo; pero a diferencia de los teóricos bolivianos, Brasileiro radica su propuesta del “vivir bien” o “buen vivir” en las fortalezas que es capaz de desarrollar la sociedad civil a partir del afloramiento de las virtudes humanas. El “vivir bien” de Brasileiro es un paradigma desde la sociedad civil para la sociedad civil, desde la cotidianidad de la sobrevivecia digna donde reinan valores como el respeto al otro, la transparencia y el amor en el hogar.

El “vivir bien” de los gobernantes bolivianos es sólo para que ellos tengan “buen vivir”. Es un paradigma excluyente desde la sociedad política para la sociedad política, desde el ejercicio concupiscente del poder (partidocracia totalitaria, etcétera); por eso el “vivir bien” boliviano carece en absoluto de Inteligencia Emocional y se funda exclusivamente en el “cholo proceder”, en la fría mentalidad de la Inteligencia Racional, estadólatra, mercantilista, y de ahí su inminente fracaso ideológico en medio de la máxima corrupción estatal.

En síntesis, el “vivir bien” boliviano ha fracasado porque no logró, ni lo intentó siquiera, establecer un equilíbrio armónico y democratizador entre sociedad política y sociedad civil; no le interesó marcar un punto de encuentro constructivo y de diálogo democratizante entre la Inteligencia Racional (sociedad política) y la Inteligencia Emocional (sociedad civil), promoviendo el desarrollo colectivo de las virtudes humanas como necesario contrapeso a las tentaciones corruptas y autoritarias de seres humanos detentando mucho poder.

La Inteligencia Emocional nos indica, por ejemplo, cómo educar a nuestros hijos para que ellos sean portadores del “vivir bien” toda la vida, estén donde estén. “El niño valoriza la atención hacia él, en cambio la niña valoriza más el cariño que se le da”, escribió Emídio Brasileiro (“Isso determina as ações e reações emocionais dos meninos e das meninas em seus relacionamentos iniciais)”.

© Publicado originalmente en Los Tiempos, 18 de julio, 2016

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