Data: agosto 28, 2012 | 20:25

Con Jhasmani Campos ya son tres las bajas en la selección antes de Ecuador

Jhasmany Campos (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. 5 de octubre de 1988). Juega de mediocampista ofensivo y su actual equipo es el Club Bolívar de la Liga de Fútbol Profesional Boliviano. Empezó su carrera a una edad temprana en la conocida y prestigiosa Academia Tahuichi. Mientras jugaba un torneo de fútbol en Uruguay con la academia en 2005, estaba siendo observado por un explorador de talentos de un club brasileño, el Grêmio, quienes lo llevaron a Porto Alegre para integrar las divisiones inferiores del club. Luego de varios meses de negociaciones, Grêmio no llegó a un acuerdo con la Academia Tahuichi para adquirir al jugador, por lo que Campos retornó a Bolivia en el 2006. Ese mismo año firmó por el Oriente Petrolero, club donde se ganó un puesto en el equipo titular. Con el transcurrir del torneo, demostró ser una parte vital del equipo. Desplegó semejante técnica que con sólo 18 años de edad se volvió en uno de los jugadores más importantes de la liga. En 2011 unos inversionistas compraron su pase y lo vincularon al Club Bolívar de La Paz. Haciendo la pretemporada con el Club Bolívar sufrió un accidente, le cayó una pesa en el dedo meñique de su mano izquierda, lesión que lo mantuvo fuera de las canchas por aproximadamente 3 meses imposibilitandolo de jugar la copa Aerosur. Hizo su debut en un partido contra guabira en el que tuvo una actuación destacada haciendo 2 «taquitos» y un «pase gol» en la victoria de su equipo por 6-1. Durante el 2007, Campos integró la selección boliviana en el Campeonato Sudamericano Sub-20 organizado en Paraguay, dónde anotó dos goles en cuatro juegos. También recibió su primer llamado a la selección mayor; ello fue el 28 de marzo para un amistoso contra Sudáfrica. En junio de ese año jugó la Copa América 2007, dónde anotó su primer gol internacional contra Perú.

Tres bajas inesperadas trastocan los planes del técnico Xabier Azkargorta, porque al menos dos de esos jugadores iban a ser titulares el 7 de septiembre, cuando la selección nacional visite a la de Ecuador, en Quito, por la séptima fecha de las eliminatorias mundialistas Brasil 2014.

Rudy Cardozo se fue a Rusia para pasar la revisión médica y firmar contrato con su nuevo equipo; Pablo Escobar sorprendió renunciando a la Verde el domingo; y ayer se sumó a ellos Jhasmani Campos, por prescripción médica.

Se trata de futbolistas que son piezas clave en sus equipos y sobre todo Escobar y Campos le iban a ser muy útiles a Azkargorta para visitar a Ecuador. «Es una pena no poder contar con algunos jugadores que pensabas que podían darte un buen rendimiento al equipo», manifestó.

Luego matizó: «A lo mejor no hay número diez, porque hoy en día los dorsales a veces no van del uno al once». El «10» de la selección en el último partido oficial, contra Paraguay, fue Escobar, quien ese día anotó dos goles para el triunfo boliviano por 3-1.

Con esas «malas nuevas» el entrenador tuvo más de un trago amargo en su regreso a La Paz, «la ciudad en la que triunfó con la Verde en 1993», donde ayer la selección boliviana cumplió su primer día de entrenamiento. Sin embargo, durante la práctica se le vio tranquilo, incluso sonriendo.

El vasco descartó el regreso sobre la hora de Cardozo: «Quiero jugadores que estén bien en el momento de jugar», dijo, en alusión a que el ex Bolívar llegaría poco antes de viajar a Ecuador y con los trajines propios de su nueva situación en Europa. Además, en los últimos días no se entrenó con normalidad como consecuencia de una lesión.

Para el técnico no fue una sorpresa la renuncia de Escobar, pues contó que algo ya habían hablado cuando Bolivia se concentró en Santa Cruz para el amistoso frente a Guyana. El futbolista atigrado fue desafectado de esa concentración porque estaba lesionado.

Campos se presentó ayer por la mañana en el hotel de concentración, pero no para quedarse. Se reunió con el técnico y le presentó los informes médicos respectivos. Estuvieron «tú a tú» cinco minutos, se dieron un apretón de manos y el jugador quedó desafectado.

«Tengo un problema en un ojo (una carnosidad) que necesita de una cirugía para que sane. Mi baja demandará unos diez días», dijo Campos, quien lucía gafas para protegerse del sol. «Es ahora, no puede demorarse más» recalcó, pues los médicos que le revisaron le manifestaron que lo aconsejable era la intervención inmediata, que fue programada para anoche.

Las bajas le hicieron cambiar de planes al Bigotón, aunque el técnico optó una vez más por restarle importancia. «Para mí, los que ya no están ya no valen, valdrán cuando vuelvan a incorporarse al equipo. Voy a tratar con mucho cariño a los que están porque son los que van a jugar, no hay otra», dijo Azkargorta.

coronavirus



sopa de mani



desastre total



Reporteros Sin Fronteras



CPJ



Knigth Center