Data: octubre 11, 2012 | 1:24

ADELA ZAMUDIO EN EL MAMORÉ | La Alondra del Valle navegando por la Amazonia

En Guayaramerín transbordaron el ferrocarril Madera-Mamoré que las condujo hacia el pueblo brasileño de Villa Mortinho. Navegando río arriba, reingresaron al territorio boliviano por el Bajo Beni, llegando a Riberalta y Cachuela Esperanza…
© Wilson García Mérida
Adela Zamudio nació en Cochabamba el 11 de octubre de 1854 y en su vida no hubieron más de tres veces en que dejó su tierra natal, donde los valles y los sub-trópicos cochabambinos, especialmente Corani, eran la suficiente y vasta porción del planeta que la maestra y poetisa necesitaba para conectarse con el universo.
Dos veces estuvo en La Paz, cuando era niña y vivió con sus padres en las minas de Corocoro, y en 1918, cuando fue invitada para oficiar como Mantenedora de los Juegos Florales. Y en 1882 franqueó los límites de Cochabamba atravesando el río Chapare, llegando hasta Guayaramerín en una travesía por el Mamoré que marcó huella en la sensibilidad de esta Amazona del Valle.
Viajó junto con su hermana Amelia en una expedición organizada por el industrial alemán Alfredo Barber, co-fundador de la Cervecería Taquiña y socio de Nicolás Suárez.
Partieron a lomo de mula desde Corani a Todos Santos, según narra Gabriela Taborga de Villarroel. En Puerto San Francisco abordaron el Vapor “María Juanita” que les llevó navegando por el río Mamoré.
“Las viajeras hipersensitivas espectaban la escenografía de monos y ardillas en saltos grotescos por platanales y cocoteros”  —escribió Taborga—. “El barco se detenía, periódicamente, para avituallarse de leña, pescado fresco, chancho de monte que los lugareños llaman ‘joche pintado’, y frutas. Los mosquitos incomodaban en los lugares de atraque”.
En Guayaramerín transbordaron el ferrocarril Madera – Mamoré que las condujo hacia el pueblo brasileño de Villa Mortinho. Navegando río arriba, reingresaron al territorio boliviano por el Bajo Beni, llegando a Riberalta y Cachuela Esperanza.
Adela Zamudio tomó en sus manos arenas auríferas de las playas amazónicas y se extasió al observar al bufeo rosado que surfeaba con las olillas juguetonas del río.
Aquella espectacular experiencia que vivió la maestra cochabambina quedó ensombrecida en 1903, cuando su hermano menor, Máximo Zamudio, murió combatiendo enla Guerra del Acre, en estos mismos lares del Señor.
Artículo publicado en la edición número 26 de Sol de Pando impreso y reproducido el 8 de octubre del 2011 en el blog de Sol de Pando
OTRO TEXTO DEL AUTOR SOBRE ADELA ZAMUDIO
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